
- Jarrón de papel maché - Noé
En una sociedad tan tecnificada como la actual el concepto de trabajo hecho por uno mismo, con las propias manos y sin prisas, adquiere una importancia muy relevante.
Pero esto no ha sido siempre así, la artesanía ha sido ensalzada y denostada cíclicamente en el pasado siglo XX.
Costura y manualidades en la historia reciente
Hace varias décadas, en las escuelas españolas existía una asignatura en la que a las niñas se les enseñaba corte y confección.
En estas clases se manufacturaban prendas para regalar a las madres en su día o por Navidad: batines, camisones, mantelerías y manteles “tú y yo”, que eran mantelerías especiales para dos personas: tú y yo.
En las clases de corte y confección (la costura) se confeccionaban estas manualidades en tela de Panamá a punto de cruz y vainicas. A punto de cruz se hacían motivos florales, animalitos, los nombres de los homenajeados, etc. También aprendían a hacer ganchillo y punto. ¡Verdadera artesanía!
Cuando estas clases se extendieron a los chicos dejaron de ser costura para pasar a ser manualidades. Se hacían objetos de uso práctico en barro, madera, papel...que también podían regalarse a los padres en su día, además de en las fechas destacadas.
Estas enseñanzas cayeron en descrédito hasta que recientemente se abrió la posibilidad de incluirlas en el currículo de la Educación Obligatoria Secundaria (ESO) como materia optativa.
Historia del papel maché
El arte de producir objetos con papel maché fue practicado por primera vez por los orientales, quienes fabricaban objetos prácticos y decorativos, a menudo con fines religiosos.
En siglos recientes el papel maché alcanzó popularidad en Europa donde se utilizaba para confeccionar objetos de uso doméstico, por ejemplo bandejas, cajas, mesas y sillas. En la actualidad el uso del papel maché se ha estandarizado en los decorados de los teatros, debido a su sencillez, ligereza y resistencia.
Artesanía en papel maché
Del francés papier maché, el término significa “papel masticado”, lo que describe muy claramente el proceso:
- Desmenuzar el papel en trozos pequeños.
- Añadir la cola de empapelar y mezclar.
- Colocar sobre un molde.
- Colocar varias capas de papel.
- Desmoldar cuando está completamente seco.
- Decorar.
Hacer un jarrón en papel maché
Materiales:
- Periódicos viejos.
- Papel higiénico. (También se puede usar papel de seda de colores).
- Cola para empapelar. (La proporción de mezcla con agua suele venir en el envase).
- Un molde. (Puede ser un bote de cristal o similar).
- Pincel.
Proteja la zona de trabajo con papel de periódico o plástico.
Paso a paso:
- Habiendo preparado la pasta base con el papel desmenuzado y la cola, la extendemos en el molde hasta cubrirlo por completo.
- Una vez cubierto el molde, pintar la superficie con la cola.
- Añadir varias capas al gusto, y proceder del mismo modo con cada una.
- Colocar el molde en un lugar cálido y dejar secar 24 horas.
- Desmoldar cuidadosamente y refinar los bordes si es necesario.
Y ya está terminado el jarroncito.
Decorando el papel maché
Hay muchas técnicas para decorar los objetos terminados: collage, dibujo, pintura...
Para nuestro jarrón usaremos una técnica de efecto drapeado con papel maché.
Materiales:
- Pasta base confeccionada con papel higiénico y cola de empapelar.
- Cola blanca.
- Pinceles.
- Esmalte sintético de colores gris y negro.
- Cordel.
Paso a paso:
- Con un poco de pasta base hacer pequeños pegotes.
- Extender cola blanca sobre una zona de la superficie del jarrón.
- Cubrir la zona con los pegotes.
- Repetir la operación hasta cubrir por completo la superficie del jarroncito.
- Atar el cordel a la parte superior del jarrón dando varias vueltas y dejando colgar los extremos.
- Colocar en un lugar cálido y dejar secar 24 horas.
- Asegurarse de que está bien seco y pintar toda la superficie de negro.
- Dejar secar según las instrucciones del fabricante.
- Pintar con la pintura gris sin ser exhaustivos y dejar secar.
De esta sencilla manera se obtiene una bonita manualidad que se puede regalar a los seres queridos.
Manualidades para hacer regalos artesanales
La artesanía tiene una forma especial de transmitirse, más que enseñarse ha de ser vivida. El interés está en la experiencia en sí misma. Al regalar una manualidad hecha por nosotros mismos encontramos el placer del trabajo manual, que produce una intensa satisfacción personal, y el placer de alegrar a alguien con nuestra pequeña obra de arte.
