La primera norma que afecta a la asignación del género/sexo es la ley sobre el Registro Civil que establece que la inscripción de un nacimiento “hace fe del hecho, fecha, hora y lugar del nacimiento, del sexo y, en su caso, de la filiación del inscrito”.

Hay que señalar que las opciones para ese sexo son solo dos: "Hombre" y "Mujer". De hecho, en toda la legislación española se asume que existen únicamente estos dos géneros/sexos.

Ley de identidad de Género

La ley reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas (en corto, Ley de Identidad de Género) se resume en:

  • Hace falta que tener la ciudadanía española, ser mayor de edad y tener la “capacidad suficiente para ello”.
  • El procedimiento conlleva también un cambio de nombre, según el texto de la ley, “a efectos de que no resulte discordante con su sexo registral”.
  • No es necesaria ninguna intervención quirúrgica mamaria o genital.
  • Es necesario, sin embargo, un informe médico acreditando que la persona ha sido diagnosticada con el trastorno mental de “disforia de género”, que es el equivalente en el discurso médico español a lo que la APA y la OMS denominan “trastorno de la identidad de género”.
  • Es también necesario un informe médico que acredite que la persona ha sido tratada médicamente durante al menos dos años para “acomodar sus características físicas a las correspondientes al sexo reclamado”. El texto no lo especifica, pero los “tratamientos” a los que se refiere son procedimientos hormonales y cirugía mamaria y/o genital. Dado que las intervenciones quirúrgicas son opcionales, a efectos prácticos, los procedimientos hormonales son obligatorios para casi todas las personas que quieran cambiar legalmente su género/sexo.

Excepciones

  • Por motivos de salud o edad, es posible que una persona quede exenta del requisito de dos años de tratamiento médico, pero no del de diagnóstico de “disforia de género”
  • Si una persona obtuvo cirugía mamaria y genital (“cirugía de reasignación sexual”) antes de la entrada en vigor de la ley, no son necesarios ni el diagnóstico médico de “disforia de género” ni el tratamiento médico de dos años

Repercusiones sobre colectivos específicos

Xiana GF, co-coordinadora del Grupo de Políticas de Género de Equo y ponente en los XXIV Encuentros Estatales LGTB explica cómo afecta la legislación española actual a diferentes colectivos.

Personas Trans

"Hasta el año 2007 era imposible el cambio legal de género/sexo en España; en este sentido, la actual legislación supone un gran avance con respecto a la situación previa al año 2007.

Es también loable el hecho de que las cirugías mamarias y genitales no sean un requisito obligatorio para el cambio; algunas personas trans sí desean este tipo de cirugías, pero no todas, y es positivo que la ley respete la libertad de este segundo grupo.

Sin embargo, la ley sí que requiere (salvo excepciones) un 'tratamiento' de al menos dos años. Dado que las cirugías no son obligatorias, esto sitúa a los procedimientos hormonales como un paso casi ineludible en la mayoría de casos para acceder al cambio legal de género/sexo. Algunas personas trans desean procedimientos hormonales, pero no todas; en este aspecto, la ley española no respeta la libertad de este segundo grupo, ya que les niega el derecho a cambiar de género/sexo si no acceden a alterar su cuerpo de forma contraria a sus deseos.

Por último, es también extremadamente criticable el requisito de diagnóstico del trastorno mental de 'disforia de género' para acceder al cambio legal de género/sexo. Esto representa, mejor que ningún otro contenido de esta ley, el sesgo patologizante de la legislación española hacia la transexualidad/transgenerismo"

Personas intersexo

"Las personas intersexo tienen características físicas que no se ajustan a las definiciones biológicas de las hembras y los machos humanos. Para las hembras humanas, las características definitorias son: cromosomas XX; perfil hormonal dominado por estrógenos; genitales típicos que incluyen clítoris, labios, vagina, ovarios, etc; y características sexuales secundarias típicas como mamas desarrolladas, menstruación, relativamente poca cantidad de vello corporal, etc. Para los machos humanos, las características definitorias son: cromosomas XY; perfil hormonal dominado por andrógenos; genitales típicos que incluyen pene, testículos, escroto, etc; y características sexuales secundarias típicas como voz más grave, vello facial, etc.

Hay una proporción minoritaria, aunque significativa, de personas cuya biología diverge de las dos categorías biológicas típicas; es decir, que tienen configuraciones cromosómicas, perfiles hormonales y/o características sexuales divergentes. Históricamente, la ciencia médica ha denominado a estas personas 'hermafroditas' o, más recientemente, 'personas con desórdenes del desarrollo sexual; sin embargo, el propio colectivo considera estos nombres incorrectos y/o patologizantes, y ha elegido otro término diferente: `personas intersexo'.

Muchas, especialmente aquellas con genitales que se observan como 'ambiguos' en el momento del nacimiento, son sometidas a operaciones genitales durante su infancia, sin que sea una decisión propia. A la hora de practicar este tipo de operaciones, el factor determinante es 'hacia qué lado' será más fácil 'normalizar' esos genitales: es decir, ¿qué sería más fácil de construir, un pene o una vagina? Basándose en este y otros factores, un equipo médico decide si el bebé intersexo será 'hombre' o 'mujer'.

Algunas rechazan la identidad de género que les fue asignada y prefieren 'la contraria': son intersexo y trans. Otras no rechazan esta identidad, pero desearían no haber sido sometidas a ciertos procedimientos durante su infancia. Otras no sienten que ninguna de las categorías sociales de 'mujer' y 'hombre' les representa. Etcétera.

En cualquier caso, una proporción grande de personas intersexo sufre a lo largo de sus vidas por la fijación de nuestro sistema médico, social y político por decidir, en el momento del nacimiento, si el bebé es niño o niña (tal como consta en la Ley sobre el Registro Civil). Es por ello que la legislación española debe ser revisada también en este aspecto"

Identidades de género no-binarias

"Existe un colectivo creciente de personas en España y en el mundo que no se sienten identificadas con las categorías sociales de 'hombre' y 'mujer'. Algunas son intersexo, mientras que otras no lo son. Es posible que algunas se identifiquen o hayan identificado en algún momento de sus vidas como trans. Algunas (aunque no todas) tienen una expresión de género que no se ajusta a los estándares de lo 'femenino' y lo 'masculino'. Algunas consideran que no tienen género, otras que su género es una mezcla, otras que son de varios géneros a la vez, otras que son de un género aparte.

La cuestión es que estas personas no tienen la opción de que su género/sexo legal conste como algo distinto que 'hombre' o 'mujer'. Parte de la lucha por los derechos trans es la idea de que las personas tienen derecho a reafirmar su identidad de género. Se podría aducir que la defensa integral de este derecho implica defender también la identidad de las personas que no se sienten ni hombres ni mujeres. La legislación española, sin embargo, no da cabida a identidades de género fuera del sistema binario"