En la mayoría de los países latinoamericanos es obligatorio el carnet de identidad, mientras que es raro en los que poseen un sistema jurídico basado en el derecho anglosajón o derecho común, el llamado "Common Law", que se basa más en la jurisprudencia que en las leyes, es decir, su fundamento se establece en el análisis de las sentencias judiciales dictadas por los tribunales y sus interpretaciones, por lo que en algunos casos da lugar a la ambigüedad.

Policía y control ciudadano

En el año 1824, Fernando VII creó la Policía en España, otorgándole la potestad exclusiva para hacer "padrones" o listados que incluyeran datos como edad, sexo, estado, profesión y naturaleza del vecindario. Tal imperativo se ha mantenido a lo largo de los años hasta la actualidad, vinculando históricamente al Cuerpo Nacional de Policía, desde las lejanas Cédulas personales desprovistas de foto, pasando por las denominadas Cartas de Seguridad hasta llegar al conocido Documento Nacional de identidad (DNI), hoy en día a prueba total de falsificaciones y disponiendo cada uno de ellos de un número perpetuo por motivos legales, con la cualidad de ser, además, personal e intransferible.

Nuevos documentados con el DNI

Tras la Guerra Civil Española, dejaron de ser válidas las Cédulas personales creando, en su lugar, un nuevo documento identificativo más fiable y generalizado con el nombre de DNI, estando obligados a formalizarlo, en primer término los presos y personas que permanecían en libertad vigilada, seguidos de varones que cambiaban de domicilio con frecuencia y por último hombres residentes en ciudades con más de cien mil habitantes.

En todos estos documentos se incluía una casilla, que permaneció hasta el año 1981, por la que se clasificaba al titular según su situación económica, encuadrándolos en cuatro categorías, de mayor a menor riqueza, desde la primera categoría en la que se encontraban los grandes potentados y poseedores de haciendas rurales hasta la cuarta categoría, los llamados "pobres de solemnidad", de tan precaria economía que estaban exentos, por ello, de pagar las tasas del DNI.

Zaragoza, pionera del DNI

El Documento Nacional de Identidad se creó en Marzo de 1944, por Decreto de fecha 2 de Marzo del mismo año, siendo Zaragoza la primera capital de provincia donde se expidió, elegida por su término medio entre extensión y número de habitantes. Luego, le siguió Valencia y así hasta completar los 59 equipos fijos tramitadores, distribuidos en todas las ciudades españolas, excepto Navarra.

En Madrid, la Comisaría de Santa Engracia tuvo el privilegio de tramitar los primeros carnés de la Capital, siendo acogidos con la natural curiosidad y satisfacción.

A partir del año 1962, y por Decreto número 357 del 22 de Febrero, el Carnet de Identidad es exclusivo para españoles, ya que hasta esa fecha se entregaba también a todos los extranjeros residentes en España.

Primeros números del DNI y sus titulares

El Carnet de Identidad señalado con el número 1 fue destinado a Franco, el número 2 a su esposa y el número 3 a su hija Carmen. Los siguientes números correlativos del 4 al 9, inclusive, han quedado vacantes, continuando la numeración a partir del 10 para el Rey D. Juan Carlos y el número 15 para el Príncipe D. Felipe; queda libre el número 13 y permanecen reservados para la familia real hasta el número 99.

Como nota curiosa, cabe destacar que el General Franco tuvo que esperar hasta el año 1951 para tener su DNI, sin conocerse las causas que motivaron tal demora.

El DNI electrónico

Entre los años 2006 y 2007 se implantó el DNI electrónico (DNI-e), que básicamente se diferencia del tradicional por tener un dispositivo electrónico o chip que permite garantizar la identidad de la persona titular con su totalidad de datos, foto, imagen digitalizada de la firma manuscrita y el patrón de la impresión dactilar, así como los certificados electrónicos de autenticación y firma electrónica. Todo ello permite operar en Internet y realizar gestiones telemáticas con plena seguridad ante las Administraciones Públicas y ante otros prestadores de servicios que participan de la firma electrónica.

La oficina pilloto se estableció en Burgos, suponiendo esta nueva innovación del Carnet una inversión de unos veintitrés millones de euros.

Validez del DNI electrónico y su desacierto para los mayores

La validez del nuevo documento varía en función de la edad, siendo obligada la renovación a su término. Hasta los 30 años de edad, la validez es de cinco años. De los 30 años hasta los 70 años, la validez es por diez años. A partir de los 70 años de edad, la validez es permanente. Todo claro y sencillo, si no fuera por el desacierto, como casi siempre para los ancianos, al indicar que su carnet es válido hasta el "1 de Enero de 9999", o sea dentro de 7988 años. Esto se podría corregir, pues no deja de ser una falta de ética y de respeto para personas que por su edad, experiencia y muchos conocimientos, deberían estar siempre a salvo del chiste fácil y de los inoportunos comentarios maliciosos y siempre de peor gusto.