Nuevo milenio, nuevo siglo y nuevas formas de observar y entenderse con el mundo. Las nuevas generaciones invaden el globo terráqueo con un hambre de conocimiento, una curiosidad impresionante y acelerada sobre lo que hay en el mundo y en la vida misma. Por tal motivo, personas como Mark Zuckerberg o Tom Anderson, jóvenes creativos y emprendedores representantes de los noventas y primeros años del dos mil, comenzaron grandes proyectos, Facebook y My Space, respectivamente, pero el propósito no es hablar sobre estos individuos, sino del efecto que han provocado este tipo de proyectos en la juventud actual.

El antes de las redes sociales

Muchos de los jóvenes que van a las escuelas en diferentes regiones del mundo no entienden fácilmente como es que los jóvenes de los años noventa y anteriores, podían vivir sin Facebook, My Space, Twitter, celulares y tantos avances tecnológicos actuales. Sobre todo los adolescentes se preguntan ¿cómo se comunicaban antes los amigos y qué es lo que hacían?

Las respuestas realmente son simples... La comunicación era frente a frente, no habían aparatos electrónicos de por medio y lo más avanzado en comunicación antes de Internet era el simple teléfono o la sencilla acción de ir a casa del amigo, tocar su puerta y a partir de ahí se hacían juegos, grupos de estudio, se compartían fotografías, se escuchaba música y más. Esas eran las redes sociales, así era la comunicación y nada más, pero hoy en día las formas han cambiado, las redes sociales se digitalizaron.

El hoy de las redes sociales

¿Qué joven no está registrado en alguna red social con el objetivo de relacionarse con sus amigos y compartir con ellos desde ahí? estamos hablando de millones de usuarios en todo el mundo. En ellas se crean y comparten juegos, se suben fotografías, se sugieren sitios web, se recomiendan videos, se dialoga por medio de los servicios de chat, etc.

Lo que si hay que tomar en cuenta, de entrada, es que hay algo que este medio de comunicación está rompiendo es la relación frente a frente, la interacción física y mental entre seres humanos en diferentes contextos. Por esto, hoy se podría hablar de un frente a frente virtual.

Internet ¿Ocio o herramienta?

A propósito de la inevitable existencia de las redes sociales y de las relaciones adolescentes y jóvenes por medio de ellas, es imprescindible resaltar que fenómenos no muy positivos como por ejemplo, el bajo rendimiento escolar, no se pueden atribuir totalmente a la existencia de dichas redes y a la influencia que éstas ejercen en las personas. Por tanto deberían hacerse algunas consideraciones: primero, ¿qué uso se le pretende dar a una red social determinada?; segundo ¿de qué debería tratar el contenido informativo que ahí se maneja?; tercero ¿cómo deberían utilizar este medio los profesores para hacer de él una herramienta educativa y de enriquecimiento humano y no un distractor?

La transformación... del ocio a la herramienta

Esto aplica tanto a las redes sociales como a cualquier actividad de la vida cotidiana. De las preguntas anteriores la más relevante es la tercera, por lo que sería eficaz y útil que el profesor de adolescentes y jóvenes tomara en cuenta:

  • Es un prejuicio considerar a las redes sociales como un medio 100% distractor y ocioso.
  • Meterse en el recurso, conocer lo qué es la red social y lo que en ella se puede hacer con la finalidad de tener un acercamiento con el joven para romper el hielo; esto podría hacer más cordial la relación maestro/alumno, pues el profesor estaría hablando con el estudiante en su mismo idioma.
  • Interactuar con los estudiantes activamente compartiendo intereses culturales, sociales, científicos, gustos, preferencias y pasatiempos ya que, como seres humanos, todos aprendemos de todos.
  • Poner en línea y a la mano materiales como videos, audios, páginas web, presentaciones electrónicas, etc. con la finalidad de agilizar el proceso de aprendizaje de los jóvenes y fomentar el gusto por la investigación de temas específicos.
  • Ser creativo en el uso del recurso y, de no saber cómo hacer algo, asesorarse con los estudiantes, ya que de esta manera ellos se sentirán tomados en cuenta y se harán partícipes más activos en el proceso de enseñanza - aprendizaje.
  • Dejar en la red social avisos sobre la materia que se imparte para ir haciendo de ella un auténtico medio de comunicación y no nada más una herramienta para distraerse del tedio de la actividad diaria.
Desde esta óptica, puede verse claramente que el uso de las redes sociales, lejos de ser una influencia negativa en la juventud actual y un distractor, es más bien un aliado considerablemente fuerte de los profesores en servicio y depende de ellos el ir incluyendo estos medios para que se vayan actualizando las estrategias de enseñanza de que se valen para transmitir los conocimientos propios del nivel educativo en que impartan clases.