El farinato es un embutido típico y único de Ciudad Rodrigo. Tan identificado está con este histórico pueblo de Salamanca que el gentilicio coloquial que se utiliza para sus habitantes es el de farinato o farinata.

Cómo se elabora el embutido típico de Ciudad Rodrigo

El farinato se elabora de forma tradicional en las matanzas y también industrialmente para su comercialización.

La manteca del cerdo se disuelve al calor y se le añade miga de pan, cebolla, pimentón, comino, anís en grano, sal y aguardiente. Cuando la mezcla se solidifica al enfriarse, se embucha en tripa natural o artificial.

Existe alguna alternativa para su elaboración en los diferentes pueblos de la comarca, pero es mínima y se limita a la cantidad o tipo de especia.

Nunca falta el comino, ingrediente esencial en la Cocina Charra.

Huevos con farinato

Tradicionalmente el farinato se come troceado y frito en aceite, acompañado de huevos fritos que se pueden o no romper y mezclar en el plato. También rehogado en la sartén y revuelto con huevos batidos. Pero existen miles de recetas que han acercado este producto mirobrigense a la cocina más imaginativa y exquisita.

Y otros miles de ellas que pueden elaborarse en casa sin ninguna complicación.

Croquetas de farinato y crema de queso

Elaborada la masa para croquetas de la forma habitual, se le añade en los últimos momentos de cocción, farinato crudo para que se ligue a ella. La cantidad debe ser pequeña para darle solo un toque suave. El truco está en que la masa quede solo ligeramente de color anaranjado.

Se pasa la masa a un molde plano para enfriar y antes de preparar las bolitas para croquetas, se deja caer sobre la superficie un hilo de queso fuerte en crema, principalmente de oveja, formando círculos concéntricos.

De manera que al elaborar las croquetas cada una lleve en su interior un hilillo de queso que potenciará el sabor de forma sorprendente.

Nidos de farinato

Se moldea una oblea de masa para empanadillas (casera o industrial) en forma de cesta abierta. En crudo se le añade una rodaja gruesa de farinato sin cocinar y sin tripa.

También en crudo, se pone encima de la cesta ya rellena un huevo de codorniz dispuesto para freír.

En abundante aceite muy caliente se fríe la cesta ya preparada apenas el tiempo de que se dore la oblea y se fría el huevo, y se sirve templado.

Tostadas de farinato

Sobre cuadrados de pan de molde que se han untado ligeramente con aceite de oliva por la parte que se pone en contacto con sartén, se pone un poco de farinato crudo desmigado.

Se deja hacer la tostada. Mientras el pan se dora por una de sus partes en la otra, el farinato se irá calentando y soltando ligeramente su grasa.

Cuando estén en su punto se emplatan para servir y se completan con una fina capa de cebolla caramelizada con azúcar, dispuesta encima del embutido.

Añadir pimienta molida a gusto.

Trucos para que el farinato resulte más ligero

Cuando se va a tomar solo o acompañado de huevos fritos, es conveniente asar el farinato en lugar de freirlo en aceite. Para ello se aplasta la porción que va a colocarse en la sartén con las manos. Así se cocinará mejor por dentro, puede incluso pasarse un poco por harina previamente para que no se deshaga al cocinar.

Si lo vamos a tomar como ingrediente de un plato más elaborado, eliminaremos parte de su grasa, introduciéndolo 30 seg. en el microondas y secándolo después con papel absorvente para que pierda pesadez luego en la digestión.

Estos son algunos apuntes para que los amantes de este producto puedan sorprender con platos diferentes del mismo en casa, de forma rápida y fácil. Pero los grandes cocineros de Ciudad Rodrigo y de la provincia de Salamanca, elaboran platos de alta cocina que han encumbrado el farinato a la cima de las mejores cocinas nacionales.