El tiramisú es un postre de origen italiano que tiene muchas formas de preparación. Lo único común en todas las recetas es el café, que se monta por capas y que se toma frío. Una tentación más o menos dulce para los amantes del café.

La preparación es bastante sencilla. En principio lo único que se va a tener que “cocinar” es el café. Incluso algo tan fácil y común de preparar como el café puede hacer variar el sabor de nuestro postre. Para la elaboración del mismo, se aconseja hacer un café fuerte, es decir, no americano. Un café aguado dará un sabor menos intenso, aunque claro, todo depende del gusto de cada uno.

Los ingredientes

Lo que vamos a necesitar para hacer esta receta es:

  • 1 paquete de ladyfingers
  • 250 g de queso mascarpone
  • 50 ml de leche condensada
  • 20 ml de leche
  • 200 g de nutella
  • 200 ml de nata
  • 2 tazas de café (medio litro)
  • 220 g de avellanas trituradas
Para evitar confusiones decir que las galletas ladyfingers tienen diferentes nombres en diferentes países. En la España peninsular se les llama “de soletilla”, y son unos bizcochos alargados, como dedos, con azúcar por encima. Adjunto una foto para los despistados.

En cuanto al queso mascarpone, en ocasiones puede ser difícil de conseguir, podría sustituirse por queso fresco, y algunos lo sustituyen por queso de untar, aunque ya aviso que no va a quedar igual. Por otro lado, sustituir la nutella por otras cremas de chocolate no es recomendado por la textura y sabor de la misma, que es diferente y ligeramente avellanada.

La preparación

En un recipiente juntamos el café con la leche y lo mantenemos aparte. En otro recipiente mezclamos el queso mascarpone con la leche condensada y vamos añadiendo la nutella hasta que obtengamos una crema suave, moldeable y homogénea en color. Montamos la nata y la añadimos a la mezcla anterior hasta que se ligue bien.

Rellenamos el fondo de una bandeja con una capa de galletas. La bandeja es mejor que tenga bordes, como una usada para hacer ensalada o para el horno. A esa capa de galletas agregamos el café con leche hasta que se emboben. Hay que intentar no inundarlas para que no se deshagan. Una vez que las galletas estén tiernas, agregamos una capa de la mezcla de nutella

Ahora todo sería repetir este mismo paso según el número de capas que queramos. Lo normal son 2 ó 3 capas de galletas, dependiendo de lo largo que sea el molde que hemos usado. Para mojar las siguientes capas de galletas, es aconsejable hacerlo una a una o de poco en poco para no llenar lo que ya tenemos de café con leche. Por último recordar que la última capa de galletas debe estar cubierta por la crema de nutella.

La finalización

La parte decorativa es al gusto. En esta receta se ha recomendado con avellanas picadas, pero es muy habitual hacerlo con cacao en polvo, aunque no se va a comprar un bote solo para echar un poco sobre el tiramisú, pero si ya tenemos en casa se puede hacer sin problemas. También se puede decorar con un poco de nata montada, con topping de sabores o lo que más nos guste.

El postre es de nevera, como las mousse, así que una vez acabado, debe quedarse en la nevera al menos 2 ó 3 horas para que esté bien frío. Luego solo queda disfrutarlo, quizá con un buen café.