En ocasiones uno se ve en el compromiso de invitar a comer o a cenar a familiares o amigos y el menú a preparar se convierte en todo un problema. La falta de tiempo o de dotes culinarias hace que muchas veces se recurra a la comida preparada para no correr el riesgo de presentar un plato que no esté a la altura. Sin embargo, he aquí una receta apta incluso para aquellos con poca experiencia en la cocina. Un asado que sorprenderá a los comensales y que nos garantizará el éxito.

Un asado muy fácil de preparar

Para la gente con poca experiencia entre los fogones usar el horno se convierte muchas veces en todo un desafío. En el caso de los asados, siempre es importante conocer cómo funciona nuestro horno para saber el tiempo que debemos dejar la carne y no sacarla antes de tiempo o cocinarla en exceso. Sin embargo, existen trucos para saber si un asado está ya en su punto o no, y siempre es preferible sacarlo un poco crudo que pasado, pues en el primer caso siempre tendrá solución.

Los ingredientes para preparar el solomillo de cerdo con mostaza a la antigua y miel

El primer ingrediente, naturalmente, es el solomillo de cerdo. Normalmente, un solomillo de tamaño medio está indicado para dos personas, lo que nos ayudará a calcular cuántos solomillos necesitamos. Hay que tener en cuenta a la hora de realizar este cálculo si se ponen o no entrantes, ya que los comensales comerán más o menos dependiendo de ello.

El solomillo puede ser normal o ibérico. Este último resulta mucho más sabroso, aunque también más caro. Para iniciarse con la receta puede estar bien comenzar con el solomillo normal. Además de la carne necesitaremos:

  • Sal y pimienta
  • Mostaza a la antigua
  • Miel
  • Aceite de oliva virgen
  • Agua o vino blanco
  • Para la guarnición: patatas precocidas y ciruelas pasas.

La mostaza a la antigua y la miel, ingredientes básicos

Para que la receta quede muy sabrosa hay que usar una buena mostaza a la antigua. Este tipo de mostaza tiene un sabor fuerte y algo picante y una textura granulosa en la que se aprecian claramente los granos de mostaza. Sin embargo, que no se desanimen quienes no amen el sabor de la mostaza fuerte, pues este se dulcifica en el horno y combina perfectamente con el de la miel.

En cuanto a la miel, se puede utilizar cualquiera, aunque dan muy bien resultado las mieles fuertes, de sabor dulce y textura espesa, que cubran bien la carne.

Cómo preparar el solomillo de cerdo con mostaza a la antigua y miel

Se precalienta el horno a unos 200ºC.

Mientras tanto, se prepara el solomillo (o solomillos, si se va a hacer más de uno), se eliminan los restos de grasas de alrededor, se salpimenta y se coloca en una bandeja para horno. Se cubre después con abundante mostaza a la antigua, procurando untar bien toda la pieza de carne, y se rocía con un chorro generoso de aceite de oliva. En la bandeja se puede poner también un chorrito de líquido, agua o vino blanco, para que la carne no se reseque mucho durante la cocción en el horno.

Cuando el horno está caliente, se introduce el solomillo cubierto con mostaza y se deja cocinar unos 20 minutos.

Transcurrido este tiempo, se saca la bandeja del horno y se cubre la carne con un chorro abundante de miel. Se puede ser generoso, ya que el sabor dulce de la miel combina bien con el de la carne y el de la mostaza. Se introduce de nuevo la bandeja en el horno para completar la cocción durante otros 20 minutos más.

La guarnición a base de patatas y ciruelas

Unos cinco o diez minutos antes de que termine la cocción se introducen en la bandeja del horno unas patatas precocidas y salpimentadas y unas ciruelas pasas sin hueso que serán la guarnición. Si se quiere mejorar el aspecto de esta guarnición, las patatas se pueden rehogar previamente un poco en una sartén, para que adquieran un color dorado, y las ciruelas se pueden poner un rato a remojo en agua tibia, para que se ablanden y queden más jugosas.

Cómo saber si el asado está en su punto

En principio, 40 minutos con el horno a 200ºC es tiempo suficiente para que el solomillo quede bien hecho. Pero nunca está de más comprobarlo antes de sacar el asado y apagar el horno. Para ello, se puede pinchar la carne y ver el color del jugo que desprende. Si este es rosado, la carne está todavía poco hecha, y si es transparente ya está lista. En el caso del cerdo es importante que la carne no quede cruda.

Otra forma más rápida y clara de comprobarlo es cortando directamente el solomillo y viendo el color que presenta.

Presentar el plato

Una vez listo el asado, el solomillo se corta en rodajas de al menos un dedo de grosor y se sirve acompañado de las patatas y las ciruelas y rociado con el líquido dulce que habrá quedado en la fuente en la que lo hemos preparado.