El salmón es un pescado azul o graso que aporta unos 11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne, un contenido similar al de las sardinas, el jurel o el atún. La grasa es rica en omega-3, ácidos grasos que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. Por este motivo, se recomienda el consumo habitual de salmón a la población general, y en particular, a las personas que sufren de trastornos cardiovasculares. El salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, al igual que el resto de pescados.

Propiedades del salmón

  • • Vitaminas, el salmón tiene presente algunas pertenecientes al grupo B como la B2, B3, B6, B9 y B12.
  • También por su riqueza en grasa hace que contenga cantidades interesantes de algunas vitaminas liposolubles como la A y la D.
  • El salmón es la fuente más rica de ácidos grasos Omega 3 y es también una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico.
  • Además es buena fuente de magnesio y yodo, y un contenido regular de hierro.

Beneficios del salmón

  • Entre los pescados ricos en Omega 3, el salmón es el rey. Una ración contiene cerca de 2 gramos de ácido eicosapentanoico y ácido docosahexanoico, que ayudan a disminuir el riesgo de arritmia.
  • También reducen LBD (lipo proteínas de baja densidad, muy peligrosas, que obstruyen arterias).
  • Calman la inflamación y evitan la arterosclerosis y la formación de coágulos que amenazan al corazón.
  • Reduce los depósitos de grasa.
  • Intervienen en el desarrollo y la función del sistema nervioso y visual.
  • Reducen la presión arterial elevada.
  • Los ácidos que contiene el salmón son altamente esenciales para las mujeres embarazadas, así como para el bebé en su estado fetal y durante sus primeros meses de vida.
  • Estos ácidos Omega 3 se asimilan muy bien en presencia de la vitamina E, por lo que se recomienda su consumo simultáneo.

Ingredientes para hacer el Salmón al horno con patatas

  • ½ kg de filetes de salmón o comprar la cola de un salmón fresco con ese peso aproximado.
  • Patatas (según el tamaño de la fuente para el horno, tres o cuatro grandes)
  • Sal
  • Perejil fresco picado
  • Aceite de oliva
  • Una pastilla de caldo de pescado concentrado

Cómo preparar el Salmón al horno con patatas

Para los filetes de salmón fresco, si van a comer niños es mejor comprar una cola y sacar los filetes, mejor que en rodajas porque contienen menos espinas.

Se coge la fuente para el horno y se pone un lecho de patatas, a lo pobre ya hechas en la sartén o más rápido si se preparan en el microondas: se cortan las patatas en rodajas grandes y gruesas, se salan, se pone un chorreón de aceite por encima y se mezcla todo bien. Se mete en el horno microondas con una tapa protectora, a toda potencia, durante dos o tres minutos.

Mientras tanto, se hace un caldo de pescado: se coge una taza y se pone agua caliente con la pastilla de caldo de pescado concentrado y el perejil picado. Se mezcla bien y se riegan las patatas con el caldo.

Se vuelve a introducir en el microondas la bandeja durante unos seis minutos y se comprueba que estén bien hechas pinchando con un palillo o tenedor.

Se saca la fuente y se ponen las tiras de salmón sobre el lecho de patatas, un chorreón de aceite sobre los filetes, un poco de sal y perejil y se mete la bandeja en el horno tradicional durante unos quince o veinte minutos habiendo precalentado éste a 200º durante diez minutos previamente.