Siempre es un buen momento para disfrutar de un helado pero sin duda alguna cuando aprieta el calor nuestras ganas por algo frío se acrecientan. Así que para evitar consumir demasiados productos procesados, es una buena opción crear nuestro propio postre, y sobre todo, algo más sano.

El aporte vitamínico de la papaya

La papaya es una de las frutas del verano y una gran fuente de vitaminas A, B1, B2, B3 o C, entre muchas otras. También tiene un bajo aporte calórico y es muy fácil de encontrar en la época estival. La crema de coco por su parte no es tan sana como la papaya pero solo se usa para darle un toque cremoso al polo.

Para hacer los polos o helados, vamos a necesitar una papaya pequeña, (que pelada, y sin semillas, pese unos 300 o 400 gramos), 30 ml de zumo de lima, 60 ml de leche de coco y 60 ml de agua. También vamos a necesitar poleras (moldes de paleta) o algo similar y una batidora.

Preparación del helado papaya y crema de coco

En primer lugar, cogemos la papaya y la pelamos. Quitamos las pipas negras si las tuviera y cortamos en trozos manejables. Lavamos la lima y la exprimimos, intentando que no caiga mucha pulpa en el zumo, aunque luego lo podemos colar.

Ponemos la papaya troceada, el zumo, el agua y la leche de coco en un recipiente apto para la la batidora y batimos hasta conseguir una crema suave. Cogemos la crema resultante y la vamos introduciendo en las poleras. Dejamos congelar al menos 2 o 3 horas y consumimos.

Las opciones para elaborar el polo

En primer lugar, está la elección de la papaya. Para la preparación de estos polos es conveniente que esté más o menos madura, puesto que si la usamos muy verde va a quedar algo amarga y lo más probable es que quede como con trocitos y menos dulce.

En segundo lugar tenemos la leche de coco. Al ser un producto no muy habitual en España, puede que algunos tengan dificultades para encontrarlos en los supermercados. Dicho producto, además de encontrarse en la mayoría de grandes superficies, es muy fácil de comprar en supermercados orientales. Normalmente viene en una lata de unos 200 ml, que aunque para hacer los polos nos va a sobrar, también se puede consumir sola directamente.

Si no encontráramos leche de coco, se puede sustituir por leche desnatada, pero habrá que añadir algún tipo de edulcorante, ya sea azúcar, miel, melaza... al gusto del consumidor. Si añadimos azúcar habrá que disolverla primero en agua o usar azúcar glasé para evitar los granos.

Por último, nos encontramos con los moldes para los polos. Si se tienen en casa pues no hay problema y realmente son muy baratos y fáciles de encontrar, pero si no queremos gastarnos dinero en eso, siempre cabe la posibilidad de usar otros moldes alternativos como son envases de yogur vacíos. Podemos usarlos como moldes y como palo pues si tenemos guardados de madera mejor que mejor y si no, siempre se pueden usar cucharillas. En este caso, para que se mueva la cucharilla en el congelador, taparemos cada molde con papel de aluminio e introducimos la cuchara por una abertura para que esté sujeta.