Extremandamente sencillas son estas dos recetas, pero como está destinada a novatos de la cocina, flojos, divorciados o muy ocupados, entonces se explicará la receta de la forma más sencilla posible.

Pollo a la malta

Lo primero, es saber qué es malta. En Venezuela, malta es un refresco, que los entendidos en la materia definen como “una bebida carbonatada a base de cebada malteada”, mientras que otros definen "como una bebida a base de cebada malteada sin alcohol". No sé si se consigue en otros países con el mismo nombre, pero si no se consigue, la invitación es para que experimente con otro tipo de refresco para que invente su propia receta.

Ingredientes del pollo o ¿Qué debo comprar?

  • 2 pechugas de pollo (o las que te quieras comer)
  • 1 lata de malta (o del refresco con el que quieras inventar)
  • 1 cebolla
  • Sal
  • 1 taza de agua
  • Aceite
Una vez que verifique que tiene todos los ingredientes, lo primero es lavar el pollo, únicamente con agua, no utilice jabón (aclaratoria que se hace para los más novatos, usted no se ofenda). Échele un toquecito de sal y algún condimento que consiga en el gabinete de su cocina, verificando la fecha de vencimiento antes de utilizarlo (observación que se hace para los divorciados que no solían ir al mercado).

Pique la cebolla en pedazos pequeños, o hasta donde se lo permitan las lágrimas en sus ojos.

Proceda a calentar unas 2 cucharadas de aceite en una sartén y cuando esté caliente ponga los muslos de pollo hasta que estén dorados. Voltee para dorar el pollo por ambos lados. Introduzca la cebolla picada en la sartén.

Ponga la temperatura de la hornilla a fuego moderado e incorpore el resto de los ingredientes, es decir, la malta y el agua. Espere 30 minutos mientras el pollo absorbe la malta… y listo.

Papas sin trabajo

Se llaman así, porque, efectivamente, no da ningún trabajo hacerlas, a menos que sea recordar sacarlas del horno.

Ingredientes para las papas

  • Papas pequeñas (tantas como se vaya a comer)
  • Mantequilla
  • Sal
Primero prenda el horno a unos 300 grados centígrados para que vaya calentando mientras prepara las papas. Luego limpie las papas igual que el pollo, es decir, únicamente con agua y sin jabón (hay novatos de novatos). Puede utilizar una esponja para asegurarse de quitar toda la tierra que puede traer la papa. Agarre cada papa y úntela con mantequilla (si nadie lo ve, es mejor hacerlo con las manos). Ponga todas las papas en una bandeja y échele por encima un poquito de sal. Meta en el horno y espere unos 45 minutos para que las papas ablanden.

Es mejor comenzar por hacer las papas y luego el pollo para que estén listos casi simultáneamente.