Cada vez menos gente puede acceder a una vivienda con jardín y gracias a esto, las razas de perro más pequeñas están en auge por la libertad que supone, entre otras cosas, poder llevarlas a todas partes. El Ratón de Praga, o Prazsky Krysarik, está considerado como la raza más pequeña del mundo y se tiene constancia de sus orígenes desde el siglo X, cuando eran populares entre los reyes y la aristocracia checa, quienes los ofrecían como regalo a otros monarcas europeos.

Aunque con el tiempo la raza cayó en el olvido y no era aceptada por las asociaciones caninas, en 1980 consiguió ser reconocida por la CMKU (Unión Cinológica Checa) y actualmente, es la KPPPK (Club de criadores y amigos del Ratón de Praga) quien se responsabiliza de la raza a nivel mundial.

Los ratones de Praga son perros pequeños, muy inteligentes, tremendamente activos y cariñosos, lo que ha contribuido en gran medida a su expansión fuera de la República Checa, siendo cada vez más conocidos en Europa, Estados Unidos y Japón.

Características generales de la raza. Ventajas e inconvenientes.

Los ratoneros de Praga se caracterizan por ser perros pequeños de estructura corporal cuadrada y compacta de pelo suave, corto y brillante con colores que van del negro-fuego, marrón chocolate o variantes más claras incluyendo el amarillo recesivo.

A pesar de que su altura ideal está entre los 20 y 23 centímetros, son perros creados para la caza de roedores, por lo que siempre están alerta, se mueven muy rápido y tienen mucha energía, así que necesitan ser paseados a menudo para desarrollar una musculatura fuerte.

Fáciles de tener en casa por su naturaleza sociable y cariñosa, les encantan los niños pequeños y siempre buscan la compañía humana, por lo que se les debe acostumbrar desde pequeños a pasar tiempo solos. Su mayor ventaja es la facilidad de transporte, ya que pueden viajar contigo incluso en transporte público, sin tener que dejarlos en los compartimentos para equipaje.

Si estás pensando en adoptar un ratón de Praga, debes tener en cuenta que, debido a su reciente aparición, no existen ni manuales ni páginas web con demasiada información, por lo que un buen veterinario es imprescindible para mantenerlos con buena salud y solucionar cualquier duda, aunque quizá te veas en la situación de que ni tu veterinario lo tenga registrado como raza y sea el primer ejemplar con el que trabaja.

Comúnmente, se cree que necesitan los mismos cuidados que los Chihuahua, pero los ratones de Praga son más resistentes y fuertes, aunque no dejan de ser susceptibles de sufrir lesiones en los huesos por una mala caída o un pisotón. Y generalmente, pueden necesitar que se les extraigan los dientes de leche para evitar problemas en la dentición.

Diferencias con los Pinscher o Pinscher Miniatura

Las principales diferencias entre ambas razas son:

  • La altura máxima del ratón de Praga es 2 centímetros más corta que la altura mínima del Pincher miniatura.
  • La cabeza del ratón de Praga tiene forma de pera, con el cráneo redondeado y un occipucio prominente mientras que el Mini Pinscher posee una frente plana y el cráneo alargado.
  • Aunque la estructura corporal es similar, la espalda del ratón de Praga se curva ligeramente al llegar a la cola, mientras que la del Mini Pincher es recta y plana. La línea inferior es más recogida en los flancos del ratón de Praga, en el que la ondulación con el pecho es más visible.

Diferencias con el Chihuahua o Chihuahueño

  • El hocico del chihuahua es visiblemente más corto que el del ratón de Praga. La cabeza del chihuahua tiene forma de manzana y la del ratonero de Praga, de pera. El chihuahua puede presentar mollera (fontanela abierta) mientras que el ratón de Praga no.
  • Frontalmente, el chihuahua es más ancho que el ratón de Praga, además de tener las patas más cortas y anchas.
  • El tórax es más profundo en el chihuahua que en el ratón de Praga, provocando una línea inferior mucho más marcada y definida.
  • La longitud del chihuahua es considerablemente mayor que la del ratón de Praga.
  • El carácter de ambos también es un rasgo que los diferencia. Mientras el ratón de Praga es sociable y se lleva bien tanto con los niños como con cualquier animal (excepto los roedores), el chihuahua está más ligado a su familia, no acepta a los niños y los extraños fácilmente y no se lleva bien con el resto de razas de perros.
A la espera aún de reconocimiento internacional por la FCI, el ratón de Praga va ganando adeptos en todo el mundo por su carácter noble y su gran resistencia a pesar de su tamaño. En España, pocos son los criadores dedicados a esta raza y esto, unido a los pocos ejemplares que produce cada camada, hace que sean difíciles de encontrar, por lo que su precio suele ser elevado, aunque todavía son más baratos que un chihuahua pequeño u otras razas muy populares como el bulldog francés.