La ranitidina inhibe la producción de ácido estomacal, por lo que comúnmente se emplea en el tratamiento de la úlcera péptica y del reflujo gastroesofágico. En general la ranitidina es útil es aquellas condiciones donde hay una producción excesiva de ácido, como también ocurre con el síndrome de Zollinger-Ellison. Su efecto cicatrizante de la mucosa sirve para proteger las paredes gastrointestinales. Su acción se prolonga por espacio de 8 a 12 horas, se metaboliza parcialmente por el hígado y finalmente se excreta a través de la orina y las heces.

La ranitidina se puede adquirir sin necesidad de prescripción médica y su presentación la podemos encontrar en forma de tabletas, tabletas o gránulos efervescentes o como jarabe. Se recomienda ingerirla en las comidas o, en su defecto, acompañada de algún medicamento.

Dosis de ranitidina

Las dosis que se administrarán de ranitidina variarán en función de cuál sea la patología a tratar. La administración de este medicamento puede ser por vía oral o intravenosa. Dosis según la patología a tratar:

  • Úlcera duodenal: la dosis serán de 150 mg. que se podrán tomar 2 veces al día o bien en una sola toma de 300 mg. antes de acostarse. El mantenimiento profiláctico ante posibles recidivas será de 150 mg. por la noche.
  • Úlcera gástrica activa benigna: la dosis será de 2 tomas de 150 mg. o 1 sola toma de 300 mg. por la noche.
  • Reflujo gastroesofágico: 2 tomas de 150 mg. o 1 toma de 300 mg. por la noche. En los casos más graves las dosis podrán ser de 600 mg. repartidas en 4 tomas diarias de 150 mg. Por lo que se refiere a los niños con un peso superior a los 30 kg. la dosis será de 5 a 10 mg. por kg. al día repartida en 2 tomas, con un máximo de 600 mg. diarios.
  • Síndrome de Zollinger-Ellison: se administrarán dosis de 150 mg. 3 o 4 veces al día que, de ser necesario, se podrá incrementar hasta 4 dosis de 300 mg. al día.
  • Síndrome de Mendelson: como prevención se tomarán 150 mg. 2 horas antes de la anestesia general.
La ranitidina también se puede administrar por vía intravenosa. Se hará en forma lenta (2 minutos) con dosis de 50 mg. diluidos en solución salina, glucosada o de Hartman. El proceso se podrá repetir cada 6 u 8 horas. Se retomará la administración oral de ranitidina tan pronto como las condiciones del paciente lo permitan.

Otra posibilidad es la infusión continua. En este caso se administrarán dosis de 25 mg. por hora durante 2 horas, repitiéndose el proceso cada 6 u 8 horas. En el caso del síndrome de Mendelson, por lo que respecta a la prevención y cuando se trate de cirugía electiva (no urgente), se administrarán 50 mg. la noche anterior y otros 50 mg. junto a la solución anestésica. Cuando se trate de cirugía de urgencia se deberán administrar 50 mg. tan pronto como sea posible.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la ranitidina

Las reacciones adversas más comunes que puede ocasionar la toma de ranitidina incluyen mareos, somnolencia, insomnio, estreñimiento, diarrea, vómitos, dolor estomacal o dolor de cabeza. Estos síntomas suelen durar poco tiempo y no revestir gravedad. En el caso de que eso no ocurra hay que informar de inmediato al médico. En algunos casos puede aparecer confusión mental, depresión, alucinaciones o agitación. Más raramente también pueden aparecer otros síntomas, como pancreatitis, hepatitis o elevación de transaminasas hepáticas. Otras reacciones que desaparecen al suspender la medicación pueden abarcar artralgias y mialgias, eritema multiforme o rash cutáneo. Excepcionalmente puede producirse caída del cabello.

La ranitidina está contraindicada a todos aquellos pacientes que presenten hipersensibilidad a este medicamento o a alguno de sus ingredientes.

La ranitidina durante el embarazo y la lactancia

Aunque los estudios efectuados con relación al embarazo no han demostrado que puedan presentarse malformaciones en humanos, si se sabe que atraviesa la barrera placentaria y que, a falta de mayor información, se recomienda su uso tan solo si se considera esencial. Debe evitarse especialmente durante el primer trimestre.

También se sabe que la ranitidina se excreta en la leche materna por lo que no se debe tomar durante el periodo de lactancia si no es imprescindible.

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