Si le ronda por la mente adquirir un perro, piénselo dos veces. Tener una mascota no es comprar un electrodoméstico, es recibir a un nuevo miembro de la familia. Un análisis previo puede evitar que se tome una decisión equivocada que lo llevará a la desilusión, arrepentimiento, y posteriormente al abandono del animal. Aquí se contemplan algunos puntos importantes que deberá tomar en cuenta si desea incluir a un perro en su vida.

¿Cuánto cuesta tener un perro?

Uno de los puntos importantes a tener en cuenta es que el perro tiene necesidades, incluso muy similares a las del humano, y éstas suelen ser costosas si se desea tener una mascota feliz y saludable. El promedio de vida de un perro es de 10 a 12 años, y durante ese tiempo se adquiere la responsabilidad de alimentarlo, limpiarlo, llevarlo al veterinario, comprarle objetos propios como su jaula o casa, juguetes o correas, solo por mencionar algunas necesidades básicas del animal. También se debe pensar que tener una mascota en casa ocasionará accidentes, ya sea que haga algún destrozo o que el canino sufra de alguna enfermedad o herida que tenga que ser atendida de urgencia.

El costo de su manutención aumentará o disminuirá dependiendo de la salud del perro, su adiestramiento y el cuidado que tenga su dueño. Algunas razas de perros tienden más a enfermarse, otras son más activas o requieren de cuidados intensivos en su pelaje. Por ello es necesario que se analice profundamente si se podrá mantener a un perro por todo su período de vida, y si es así, buscar la raza que mejor se ajuste a la vida de su familia o dueño.

Buscando al perro ideal

Para elegir al perro ideal es necesario visualizar lo que se espera de él. Hacer una lista de gustos personales, hábitos y actividades que se realizan con frecuencia ayudará a descubrir qué tipo de perro necesita. No hay que engañarse por la apariencia encantadora de algunos ejemplares, pues aunque todos los perros son hermosos, no todos se adaptarán a cualquier estilo de vida. Las razas tienen características específicas, y hacer una investigación de las razas que más interesan ayudará a descubrir al compañero perfecto.

Se debe reflexionar acerca de que los perros no van a tener un buen comportamiento en el momento que se adquieren. Realmente se convertirá en el compañero ideal cuando se le dedique tiempo, esfuerzo y cariño para entrenarlo y enseñarle a ser la mascota que se imaginó. La desilusión de los humanos al ver que su nueva mascota no cumple con sus expectativas ha derivado en el abandono de los animales en refugios, en donde posiblemente enfrentarán la muerte. Por lo mismo se hace énfasis en reflexionar sobre los retos que implica hacerse cargo de una mascota.

Aspectos a considerar antes de llevar una mascota a casa

  • Tiempo y dedicación: habrá que preguntarse si el perro podrá ser parte de las actividades cotidianas o cuánto tiempo estarán juntos. El animal necesita de cuidados constantes y se deberá considerar si se cuenta con el tiempo suficiente para ello y para compartir momentos de calidad juntos. La reflexión principal es si tener un perro en casa afectará la vida de los involucrados de forma negativa.
  • Compartir la misma energía: buscar razas de perros acorde al nivel de actividad y estilo de vida. Si el dueño es una persona deportiva, probablemente le gustará un perro que pueda llevarle el paso como el Labrador o el Weimeraner. Pero si se es tranquilo, tal vez se prefiera a un canino de compañía por encima de uno atlético como lo son los perros pequeños.
  • Tamaño de la casa: los perros grandes necesitan espacio para ejercitarse y jugar, incluso los más tranquilos como el Gran Danés necesitan lugar para estirarse. Los apartamentos suelen tener grandes desventajas por el tamaño pero también por la proximidad con los vecinos; algunos perros grandes pueden adaptarse, pero los pequeños pueden causar molestia por los ladridos continuos.
  • Temperamento: pensar en el rol que ocupará la mascota en casa es el principio para elegir el temperamento acorde. Si se desea un perro que vigile podrá elegirse un Rottweiler, quien con un entrenamiento continuo, temprana exposición a la familia y propia socialización se puede convertir en un amoroso perro guardián. Si se opta por un compañero familiar es posible que se incline por un canino de carácter dulce y complaciente como el Golder Retriever.

Adoptar o comprar un perro

Ya que se ha reflexionado sobre todos los puntos anteriores, ahora solo resta decidir si se adoptará a un perro o se comprará. Si se opta por comprarlo es necesario que se esté seguro de que sea de un criador con buena reputación, que vea principalmente por el bien del animal y no por el aspecto monetario; de esta forma se estará asegurando que sea de un perro de raza pura, con buen temperamento y saludable. En algunos países no recomiendan comprar perros en tiendas de mascotas porque se mantienen a los animales en pobres condiciones y en hacinamiento.

La adopción de perros en refugios o asociaciones de rescate es una práctica a la que se le ha dado mucha promoción debido a la sobrepoblación de animales. Al adoptar a una mascota le dará felicidad a algún perro abandonado o producto de la cruza irresponsable; en su mayoría estos animales ya están esterilizados. Por otro lado, generalmente estos caninos no son de raza pura y su temperamento es difícil de averiguar, algunos incluso tienen secuelas de maltrato. Si ya decidió adoptar, pregunte al personal del refugio acerca del comportamiento y salud del animal elegido.

Investigue, cada animal es único, pero con amor y paciencia se convertirá en el compañero fiel que siempre anheló. Los costos, tiempo y dedicación serán recompensados con la lealtad y el cariño que solo un perro puede dar.