Si pensáramos conscientemente que el pensamiento de escasez es una actitud mental que se ha arraigado en el interior de nosotros induciéndonos a quejarnos de todo. Tal vez podríamos darle vuelta a este pensamiento negativo, y de seguro alcanzaríamos a tener muchas cosas y lograr muchísimas más.

Tus pensamientos, emociones, y el dinero

La crítica, la queja, el maltrato, la rabia y la condena te llevan a ser menos productivo, si te quejas todo el tiempo de todo; por supuesto que será muy difícil que estés satisfecho, llevándote a sentirte fracasado y en minusvalía. Es por demás importante que asumas que solo de ti depende efectuar el cambio hacia la productividad. Tus pensamientos y tus emociones tienen mucho que ver con el dinero. Al sentirte con miedo, derrotado, el no tener o a perder, estás limitando tu campo mental, tu fuerza interior y tu inteligencia.

La información que hemos recibido desde el nacimiento, con respecto al dinero, ejercerá una gran influencia en nuestra productividad. Esto pasa por haber escuchado recurrentemente mensajes como estos; tienes que trabajar arduamente para tener dinero, es decir, se sobreentiende que requieres hacer ingentes sacrificios. Por otro lado si llegaras a sentir que tienes bastante dinero, esto terminaría por distanciarte de tu familia, o por ende de aquellos que tienen mucho dinero; en la presunción de que lo han conseguido en forma de regalo, herencia, o especulas que se trata de dinero conseguido con malas artes.

El comienzo: Mira dentro de ti

Un comienzo válido sería el variar estos patrones de pensamientos, mirar dentro de tí y preguntarte, ¿Cuánto tienes? ¿Que has logrado? ¡No lo que te falta! Cuando en las noches te retiras a descansar. ¿Piensas en lo que has dejado de hacer en el día y no le das ninguna importancia a lo que has logrado? ¿Tomas consciencia del pensamiento de carencia, de insuficiencia y no los logros?

El miedo a la pobreza, el no tener; es un estado mental, puesto que al no creer en ti mismo, en tus recursos, en tu inteligencia y en tu poder, te infringes daño e inconscientemente destruyes las oportunidades que ni siquiera percibes. El miedo produce parálisis y tiene la capacidad de destruir la imaginación, daña la iniciativa y mata la confianza. Cuando nos invade el miedo, nos desplazamos con inseguridad, no hay metas ni objetivos, lo cual imposibilita que te conectes con tu poder interior, con el líder que llevas por dentro y que no alcanzas a reconocer.

Respuesta:

Lo que generalmente se recomienda es; que hagas una lista de tus temores acerca del dinero, por lo menos 5 días consecutivos para así descubrir lo que te domina y limita. Tendrás de esta manera la percepción de todo lo negativo que has aprendido del dinero. Dale un giro a tus creencias y juicios acerca del dinero, de ti mismo, o vuélvelo en todo lo opuesto. Modifica tu actitud frente al dinero, por ejemplo; piensa, ¡Lo que tengo hoy es suficiente!

Afirmaciones:

  • Tengo la capacidad para producir lo suficiente para ser feliz, el dinero es bueno y gratificante. El dinero es mi mejor amigo, lo merezco y lo puedo atraer a mi vida, acepto recibir buen dinero del trabajo que me gusta.
  • Bendice y sé agradecido de todo lo que recibes todos los días.
  • Has una lista de todos tus logros, lo que tienes en lo material y espiritual, emocionalmente, y tomarás consciencia de tu capacidad para ser productivo.
  • Vence la pereza, la indiferencia, la falta de iniciativa, las preocupaciones, las dudas, el abandono personal y el entregar tu poder a otros.
  • Busca y encuéntrate con la energía que te proporciona la naturaleza y conéctate con ella. Abrázala y participa de su conocimiento, su abundancia, y renace cada día.
  • Que no te preocupen las cosas sin razón, sin motivo, la vida no te da problemas sin darte una solución. Proporciónate una imagen que te de felicidad, que es lo esencial de la vida eternamente. Siempre tu razón es la vida. ¡Bendita sea!