
- Blockbuster y Borders - Fchtah.com
Para un lector empedernido, el Kindle, el Nook, el Google Books o el Aldiko comienzan a formar parte de su vocabulario. Para los cinéfilos y amantes de la TV, entonces Netflix, Mediahub o Apple TV son los temas con los que comienzan a lidiar. Las nuevas tecnologías están en todo, lo que significa un reto para los CEO de las grandes compañías.
La mala estrategia de Blockbuster
Primero fue la mundialmente famosa Blockbuster, que luego de la aparición de un conveniente y cómodo Netflix, no supo hacer frente a las necesidades del consumidor, no apuró sus estrategias tecnológicas y terminó cerrando una cantidad alarmante de tiendas alrededor del mundo y más aún, en EEUU, su principal mercado.
Se podría alegar que una de las razones de la quiebra fue la piratería, pero en realidad para el mercado estadounidense, donde las opciones comienzan a pulular, la piratería sólo puede ser una señal para irse acomodando a los requisitos del consumidor. También se podría decir que la bancarrota vino justo después de la gran depresión económica, pero si hubo un mercado que sufrió poco la crisis de las crisis en EEUU, ese fue el del entretenimiento.
Mientras Netflix ofrecía una generosa cantidad de películas y series televisivas por un ridículo precio (menos de diez dólares mensuales), o Redbox se inventaba cajeros automáticos de DVD y BR a un dólar el día, Blockbuster ofrecía en sus tiendas malteadas, golosinas y pizza, según la versión digital de TIME, los audiovisuales (películas, series de TV y videojuegos) habían pasado a un segundo plano.
Fue así como las personas comenzaron a olvidar dónde guardaban la tarjeta de la tienda y encendían sus televisores con wifi directamente en Netflix o al comprar en cualquiera de los grandes supermercados estadounidenses, de paso alquilaban una película en Redbox. El tedio y el nerviosismo de los trabajadores de la que fue la mayor tienda de alquiler de películas, crecía a cada segundo.
Tiempo después (tiempo que aprovecharon Netflix, Redbox, iTunes y otras nuevas como Mediahub o Gamefly) Blockbuster sacó su propia versión de alquiler en línea y de cajeros de películas en supermercados. Sólo queda esperar para ver si lo uno o lo otro puede hacer frente a las respectivas competencias.
El caso de la quiebra de Borders
A Borders le pasó algo similar. Si en Blockbuster el consumidor no quería gastar tiempo en las interminables paredes forradas de películas, en Borders la gente no quería gastar tiempo en los interminables estantes llenos de libros, preferían en un par de clic, descargarlo al Kindle.
Según wikipedia, en noviembre de 2007 salió a la venta el primer Kindle por un precio razonable de 399 dólares. Tres años después, Borders quiebra, cierra otras tantas tiendas y ahora intenta recomponerse. En cuatro años, la gran librería no pudo prever que los consumidores preferirían descargar libros desde su casa que ir a una tienda y comprarlos.
El debate intelectual todavía sigue abierto: libros físicos o e-books, y mientras se desenreda ese nudo, van cayendo los que no se adapten a las nuevas tecnologías.
Hasta Barnes & Nobles sacó a la venta un lector electrónico, el Nook, con lo que comenzaba a salvar su caída.
No basta con tener una página de Internet y hacer que los libros lleguen a la puerta. Un libro electrónico es más ecológico, más económico, ocupa infinitamente menos espacio (adiós a las enormes bibliotecas) y en un mismo dispositivo se puede tener a Dostoyevski, a García Márquez y una variedad de revistas y periódicos electrónicos. Como llevar esas enormes bibliotecas a donde sea. Totalmente conveniente.
El blog del Wall Street Journal, indica que había demasiadas tiendas que generaban pérdidas. Borders pensó (con mucha razón) que acercar el producto al consumidor era la mejor forma de venderlo. Lo que no pensó fue que aun mejor era crear dispositivos electrónicos de lectura y vender e-books, entrando así en competencia con Kindle, por ejemplo. Además, adentro de cualquier supermercado (el caso es similar al de Redbox con Blockbuster) hay una mini librería con una generosa cantidad de best seller y uno que otro clásico. La competencia comenzaba a ser agobiante. En este contexto ¿Qué hacía a Borders una opción única?
Quizá escepticismo, quizá poca visión, lo cierto es que mientras Barnes & Nobles quizá se esté salvando por su Nook, Borders tiene que pedirle dinero al Gobierno.
Blockbuster y Borders, víctimas de las nuevas tecnologías
En ambos casos habría que agregar una pequeña pero significante nota. El Mediahub o el Crackle son aplicaciones de Android en donde se pueden encontrar películas y series a precios convenientes, lo mismo que en el iTunes, todo lo que se necesita es tener un acceso a Internet desde cualquier smartphone. Por otra parte, tanto Kindle, como Nook han sacado sus respectivos lectores electrónicos en forma de aplicaciones tanto para iOS como para Android, a los que se le suman Google Books o Aldiko. Más formas de venta que bien pudieron aprovechar tanto Blockbuster como Borders.
¿Qué pasó con Blockbuster y con Borders? La multiplicidad de mercados, incluyendo (y sobre todo) las nuevas tecnologías, fue uno de los factores determinantes en la caída de estos grandes. Es en estas nuevas tendencias donde se ponen a prueba tanto la capacidad de riesgo como la visión de ciertos CEO que en otros casos tantas ganancias le han dado a sus respectivas compañías.
