Cuando ya se tiene un acuario habitado, puede suceder que se piense que con elegir un pez y transportarlo basta para que todo funcione. Con algunos peces esto es posible, pero con los discos semejante decisión lleva al desastre.

Los discos no pueden ser simplemente añadidos, sin más, a un acuario comunitario ya en marcha. La cosa es al revés en el caso de estos hermosos peces; primero hay que preparar un acuario de acuerdo a sus requerimientos y después se podrá pensar en comprarlos.

Altura del acuario o pecera

Comenzando por lo elemental hay que pensar en la altura del acuario; lo ideal es utilizar un acuario de forma rectangular, por su forma y tamaño. Un acuario destinado a alojar discos adultos deberá tener una altura mínima de 50 cm.

Los discos tienden a ponerse nerviosos si el acuario no es lo bastante profundo. Igualmente se agitan cuando es excesivamente hondo.

El acuario de los discos no debe ser colocado más abajo de nuestra cintura. Los peces disco gustan de ver a la gente y son capaces de reconocer a varias personas, incluso de mostrar preferencias por unas u otras.

Un acuario de 200 a 250 litros es suficiente para cuatro discos adultos y un máximo de seis. Si el pez es aún pequeño (menos de 7 centímetros) deberá ser colocado en un acuario más pequeño. Un acuario grande para un disco pequeño puede ocasionar que se “pierda” y no encuentre la comida.

Grava para el pez disco

Como sustrato pueden emplearse gravas finas de cuarzo o sílice. A los discos les gusta soplar en el fondo para que se levante el alimento y se sienten desorientados si en vez de grava el fondo es de vidrio.

La grava, además, constituye un buen medio de fijación para las plantas. Pero es indispensable asegurarse de que sea químicamente inerte.

En general, con los peces tropicales hay que evitar cualquier piedra o grava calcárea, pero en el caso de los discos es especialmente importante.

Se debe evitar emplear sustratos tales como los de conchas trituradas y dolomitas. Si no se está seguro de que las características de la grava o de las rocas que se piensa utilizar sean las correctas, se puede emplear una sencilla prueba.

Tome una pequeña muestra y vierta sobre ella unas gotas de vinagre. Si se produce espuma significará que la grava contiene material calcáreo y no es apropiada para el acuario. En caso contrario lave la grava con agua corriente y utilícela.

Rocas para peceras

En el acuario para discos es mejor colocar pocas rocas, en caso de colocar alguna, hay que asegurarse de que no contenga ningún material calcáreo.

Troncos para el acuario de peces disco

Los troncos, en cambio, son un elemento imprescindible para cualquier acuario con discos. De hecho, constituyen el elemento clave para que estos se sientan realmente como en su hábitat natural.

En la naturaleza, el pez disco vive entre las raíces y las ramas de los árboles semisumergidos.

Los troncos ya curados, se pueden encontrar en cualquier tienda de mascotas. Si bien hay algunos realmente atractivos y con formas raras, es especialmente importante procurar que no tengan extremos punzantes o bordes afilados.

Cuando los discos se asustan se pueden mover con gran rapidez y es frecuente que se causen heridas con los bordes afilados.

Los troncos añaden taninos al agua, con lo que también regulan su acidez y, en consecuencia, la dureza (la dureza y la acidez son dos factores ligados entre sí).

Temperatura en el acuario

Los discos requieren un agua algo más caliente que la mayoría de los peces tropicales de agua dulce.

Lo ideal es mantenerlos entre 26 y 28 grados centígrados. Por debajo de los 25, son demasiado sensibles a las infecciones por parásitos, mientras que las temperaturas superiores a los 28 grados centígrados suelen ser difíciles de mantener a menos que se disponga de un excelente calentador.

PH y dureza del agua adecuados para los peces disco

La dureza y la acidez deberán ser medidas periódicamente y, en caso de que sea necesario, habrá que ajustarlas a los valores óptimos: una dureza de 3 a 15 dH y un pH de 5,0 a 6,5.

Los peces discos son especialmente sensibles al pH inadecuado, este es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta en caso de adquirir discos.

A más de 7 (pH alcalino), los discos pueden sufrir de estrés y una baja en sus defensas. A un pH inferior de 5,5 (ácido) pueden sucumbir rápidamente.

Las plantas de acuario para discos

Sin descartar las plantas de plástico, las plantas más apropiadas para los peces discos son aquellas que se pueden ajustar al tipo de agua que necesitan.

Algunas de estas plantas son “musgo de Java”, Microsorum, Echinodorus, algunas especies de Vallisneria, ciertas Cryptocoryne y diversas Aponogeton.

Los peces discos son propensos a apartarse de las zonas más iluminadas y esconderse entre plantas y troncos. Cuantos más refugios tengan, más seguros se sentirán y será más frecuente verlos pasear por el acuario luciendo todo el esplendor de su belleza.