Nueva York también es uno de los destinos turísticos más visitados del mundo en Navidad y Año Nuevo. En la ciudad de los rascacielos se celebran numerosos espectáculos y conciertos. La urbe rezuma de ambiente navideño con luces, decorados, villancicos y la nieve, habitual visitante por estas fechas.

Viajar a Nueva York y alojamiento

La ciudad neoyorquina es una de las mejor comunicadas del mundo. Dispone de tres aeropuertos (JFK, La Guardia y Newark), bien comunicados mediante transporte público: autobús, metro, tren, taxi o LIMO (servicio de monovolúmenes para 6 personas como mínimo).

En Nueva York el alojamiento no es barato, y menos en Navidad, pero es posible encontrar ofertas a precio razonable que incluyen vuelo y hotel.

Transporte público en Nueva York

El transporte público de la ciudad es muy eficiente. Si se quiere acceder con rapidez a cualquier lugar el mejor es, sin duda, el metro. Funciona las 24 horas y se extiende por casi toda la urbe. Es bastante seguro, sobre todo de día. El precio del billete sencillo es de 2 dólares, aunque existen bonos y descuentos.

Pasear por la Quinta Avenida

En Navidad, todas las tiendas y y centros comerciales de Manhattan y del resto de la ciudad compiten por tener la mejor decoración. Es obligado pasear por la Quinta Avenida, Madison Avenue y otras arterias de la ciudad y recrearse con los escaparates de los comercios. Tampoco hay que dejar de visitar Park Avenue, con sus árboles iluminados.

Rockefeller Center

El Rockefeller Center está presidido por el Árbol de Navidad, un abeto de más de 20 metros y adornado con 30.000 luces de colores y coronado por la espectacular Estrella de Swarovsky, de 3 metros y 250 kg.

A los pies del árbol se instala la pista de hielo más conocida y concurrida por los neoyorquinos. Otras pistas de patinaje dignas de visitar son las de Bryant Park, de entrada gratuita y situada frente a la Biblioteca Pública, y el Wollman Rink, en Central Park.

Radio City Christmas Spectacular

Este gran espectáculo permanece en cartel cada año en el Radio City Music Hall, desde el 5 de noviembre al 30 de diciembre. Es apto para todas las edades, y las famosas Rockettes y los magníficos efectos especiales son dignos de verse. La entrada cuesta 45 dólares.

Otro evento que no hay que perderse es el Cascanueces de George Balanchines, producido por el Ballet de la Ciudad de Nueva York. En un magnífico decorado, las bailarinas evolucionan interpretando la obra de Tchaikovsky. Las entradas oscilan entre 20 y 135 dólares y puede verse desde finales de noviembre hasta el 2 de enero.

Big Apple Circus

Ubicado en el Lincoln Center, ofrece un espectáculo de contorsionistas, animales, payasos y monociclos desde finales de octubre hasta el 9 de enero. En diciembre, los miércoles, jueves y viernes noche el espectáculo tiene una temática navideña. Los asientos no están más allá de 15 metros de la pista y la entrada oscila entre 15 y 92 dólares.

Mercadillo de Union Square

En Nueva York también hay mercadillos navideños donde se pueden comprar artículos y adornos confeccionados por los artistas locales a precios económicos. Estos mercadillos pueden estar al aire libre o en recintos cerrados (Union Square, Columbus Circle, Bryant Park y Grand Central Terminal), muy adecuados dada la climatología de la ciudad en invierno.

Harlem y Brooklyn

Harlem es un lugar obligado de visita. Desde finales de noviembre hasta Año Nuevo se celebra el Harlem for the Holidays, una interesante oferta cultural, gastronómica, tiendas y otras actividades.

Brooklyn ofrece durante la Navidad un espectáculo que atrae a muchos visitantes que se maravillan con los adornos y luces con que los vecinos engalanan sus calles y viviendas. Es el Lights of Diker Heights. Sobresale del resto el vecindario entre Bay Ridge y Bensonhust.

Nochevieja en Times Square

A diferencia del día de Navidad, la gente inunda las calles en Fin de Año. El epicentro de las celebraciones es Times Square. La muchedumbre se concentra en la plaza para dar la bienvenida al nuevo año con la bajada de la Bola. Desde media tarde la multitud va tomando las mejores posiciones para presenciar este evento. Pregones y actuaciones musicales amenizan la larga espera.

A medianoche, la bola de cristal desciende mientras se anuncia el nuevo año. Al júbilo general siguen los fuegos artificiales, confetis, cañones de luz y proyectores láser que proporcionan un espectáculo inolvidable.

Para quienes gustan del deporte y prefieren huir de las grandes multitudes, una buena forma de recibir el año es la Midnight Run, que tiene lugar en Central Park. Es una maratón de 4 millas con origen y final en Bethesda Terrace. La carrera comienza con el Año Nuevo y reúne unos 6.000 participantes ataviados de diversa manera, desde atletas hasta quienes participan con ánimo festivo y lúdico. Viene precedida por bailes y desfiles de disfraces.

Y muchas ofertas más

Los museos neoyorquinos también organizan actividades con motivo de la Navidad. El Museo Metropolitano de Arte celebra conciertos de coro por la tarde y noche en algunos días de diciembre. El patio está adornado con un bonito árbol navideño y hay un belén enorme.

El Museo Americano de Historia Natural es un buen lugar a visitar con niños. A sus magníficas colecciones se suman las distintas actividades de temporada.

En el Jardín Botánico del Bronx se encuentra la ciudad de Nueva York a escala, con un show especial de trenes. Cerca está el Zoológico del Bronx que, en Navidad, ofrece un espectáculo de luces y colores.

El Jewish Museum está abierto el 25 de diciembre y tiene una celebración familiar que comienza a las 11:30 horas. Es una buena opción en un día con casi todo cerrado.

También por Navidad se engalanan iconos de la ciudad como el Empire State y la Estatua de la Libertad, que no pueden dejar de visitarse si se viaja a Nueva York. En fin, una innumerable oferta que cautiva al turista e invita a repetir la experiencia.