La historia popular dice que los hombres piensan en el sexo la mayor parte del tiempo, y por supuesto, piensan en ello mucho más que las mujeres.

El modelo sexual en el que vivimos presiona a los hombres para que siempre estén dispuestos a hacer el amor, y no solo eso, si no que tienen que hacer el amor “bien”, haciendo disfrutar a su pareja en todo momento. Respecto a las relaciones heterosexuales, las diferencias de pensamiento y roles sociales, todavía hacen más difícil entender la postura del otro sexo.

Una de las funciones de la sexualidad tiene que ver con el placer. Para que las relaciones sexuales se vivan de forma positiva, no tienen que existir presiones y cada miembro deberá responsabilizarse de su propio placer.

Los hombres también tienen miedos respecto al sexo, ya que en ellos, la ansiedad o dificultad para excitarse se manifestará en su erección. No estar a la altura de lo que se espera de ellos influirá notablemente en su autoestima.

El buen desempeño del hombre en la cama estará enormemente influenciado por la actitud de su pareja. Ahora bien, hablando en términos generales, ¿qué les gusta a los hombres en la cama?

Desinhibición sexual

En general, a los hombres les gustan las mujeres desinhibidas en la cama. Esto se da en mayor medida cuando la mujer es su pareja y la relación está ya establecida. Les encanta la actitud atrevida en una mujer: que proponga nuevas posturas, que lleve la iniciativa, que emita sonidos de placer, que practique sexo oral y en definitiva, que se note que disfruta del sexo con él. Cuanto más establecida o duradera sea la pareja, más les gusta que sea la mujer la que lleve las riendas.

Cuando se trata de relaciones esporádicas, la desinhibición también la valoran de forma positiva (mucho mejor que las mujeres extremadamente tímidas), pero hasta cierto punto, ya que una mujer poco conocida si se comporta de forma muy atrevida en la cama, puede producirles miedo.

Que la mujer se guste a sí misma

Algo que les cuesta comprender a muchos hombres, es porque muchas mujeres sienten vergüenza ante la desnudez o ante ciertas partes de su cuerpo.

Los hombres adoran el cuerpo femenino, y normalmente no se fijan en los defectos que muchas mujeres creen que tienen. El cuerpo femenino desnudo o semidesnudo en un contexto erótico, suele percibirse deseable por la mayoría de los hombres.

Las mujeres resultan ser mucho más críticas con su propio aspecto de lo que lo son los hombres.

Hacer el amor a plena luz

Hacer el amor a plena luz es una de las cuestiones que suele producir mayor discrepancia entre hombres y mujeres. Los hombres son sexualmente visuales, es decir, se excitan muy rápidamente a través de estímulos visuales y además prefieren este tipo de estímulos.

En cambio, las mujeres prefieren otro tipo de estímulos sexuales, como pueden ser los sonidos y por supuesto el tacto. El hecho de permanecer con poca luz o sin luz, permite centrarse más en otro tipo de sensaciones eróticas. Además, los pequeños o grandes complejos respecto a la imagen corporal desaparecen o disminuyen.

Como se ha dicho antes, los hombres preferirán siempre un encuentro con luz para poder observar y adorar el cuerpo de su pareja.

Sexo oral: felación y cunnilingus

A los hombres les encanta practicar el sexo oral. La práctica sexual general por excelencia podría considerarse la felación. A todos los hombres les encanta incluir el sexo oral como parte previa al coito o como práctica completa en sí misma.

El sexo oral les encanta por la sensación de calor y humedad que produce la boca de la pareja y por el alto contenido erótico sexual que lleva implícito esta práctica. Además, poder visualizar a su pareja introduciéndose el pene en la boca es valorado como altamente excitante.

El cunnilingus es una práctica sexual que también gusta mucho a los hombres. Practicar sexo oral a su pareja es algo que les satisface debido al gran placer que le produce a la mujer. Un hombre con buenas habilidades en esta materia tiene mucho ganado en el sexo heterosexual. En muchas ocasiones, es la mujer la que se muestra mucho más reticente a esta práctica que el hombre. Hay que saber dejarles hacer.

Adoración al pene

A los hombres les gusta que las mujeres toquen su pene sin miedo y con confianza. Debido a que las mujeres prefieren que los tocamientos hacia los genitales se produzcan después de una serie de elementos previos (besos, achuchones, en definitiva…”la puesta en marcha”), muchas mujeres tienden a pensar que los hombres también necesitan ese pequeño tiempo para “ponerse a tono”.

Sin embargo, a ellos les gustan los estímulos directos a su miembro. No es necesario que se hayan excitado previamente. Las caricias directas hacia su pene y testículos les producirán gran excitación.

La estimulación de otras partes del cuerpo masculino también es valorada de forma muy positiva, pero es más variable y con mayores diferencias individuales entre los hombres.

Para finalizar

Respecto a las relaciones heterosexuales, a los hombres les gusta adorar el cuerpo femenino, del mismo modo que les gusta que ellas disfruten también de su propio cuerpo. Les gustan las mujeres seguras de sí mismas que sean capaces de disfrutar en la cama.

Los estímulos directos al pene y testículos y el sexo oral, suelen ser gustos generales para la mayoría de los hombres.

También hay que decir que todo esto es en términos generales, puesto que existen muchos otros factores sociales y psicológicos que hacen que un hombre disfrute sexualmente con su pareja.

La inclusión de otras prácticas como muy placenteras dependerá de cada hombre en particular. Lo mejor para saber qué le gusta a tu pareja, será preguntárselo a él