
- Louis Ferdinand Céline - hankover.blogspot.com/
Los meses de vacaciones pueden servir para realizar esas lecturas que se han ido dejando aparcadas por falta de tiempo o cansancio. Descansar y aprovechar el tiempo libre para esas novelas que siempre se nombran, pero que son más nombradas que leídas.
Unas ideas de clásicos del siglo XX para aprovechar el tiempo. En común tienen que ya han fallecido y su obra tiene al menos cincuenta años de antigüedad (al menos el grueso de la obra) y es totalmente actual. No están todos los que son, pero si son todos lo que están.
Los clásicos estadounidenses
William Faulkner es el autor más influyente de todo el siglo XX. "Absalón, Absalón", "Mientras agonizo" y "El ruido y la furia", ubicadas en el imaginario Yoknapatawpha son lecturas obligadas.
Ernest Hemingway es muy conocido por su obra más convencional, "Por quién doblan las campanas", pero es en "París era una fiesta", "El viejo y el mar", "Adiós a las armas" y sobre todo en sus magistrales relatos dónde se despliega su capacidad artística, que tanto influyó en la literatura europea. Scott Fitzgerald, Jack Kerouac han sido reeditados en castellano este año.
Y por supuesto, si aún no se han leído a los clásicos de novela negra, como Raymond Chandler y Dashiell Hammet, no hay que esperar más.
James Joyce y Marcel Proust
Joyce era irlandés y Proust parisino, y procedían de clases sociales distintas. Ambos experimentaron y publicaron en los mismos años dos obras monumentales, que son consideradas por muchos las obras maestras de la novela. El "Ulises" de Joyce y los siete tomos (en algunas ediciones nueve) de "En busca del tiempo perdido", exigen tanto del lector como dan en compensación.
Son, sobre todo la de Proust, obras extensas y que requieren concentración y relecturas. A su manera y estilo, ambos intentaron realizar la novela total y captar toda la realidad sobre el papel.
Escritores del norte de Italia
El autor más conocido de esta "escuela" es Italo Calvino de la "escuela de Turín", en la que también está un autor actual como Umberto Eco. Su famosa trilogía "El caballero inexistente", "El barón rampante" y "El vizconde demediado", junto a la recreación fantástica del libro de Marco Polo, "Las ciudades invisibles" son una buena entrada en su obra. Cesare Pavese, narrador y poeta, vivió una vida trágica. Sus libros "La playa", "Entre mujeres solas", "De tu tierra" o "La luna y las fogatas", junto a su diario "El oficio de vivir" ,son libros breves y con un lenguaje sobrio e impactante.
Por otras razones, la trilogía de Auschwitz de Primo Levi es una gran reflexión sobre la condición y dignidad humanas.
Los grandes escritores europeos
Imre Kerstez escribe en la misma línea de Primo Levi. El siciliano Leonardo Sciascia es un autor imprescindible y actual. "Todo Modo", "El día de la lechuza" y "El códice de Egipto" son una buena opción para adentrarse y comprender el mundo siciliano, como lo es "El Gatopardo", del Giovanni de Lampedusa desde el punto de vista de un mundo que termina.
Conocer lo que ocurrió en la URSS requiere adentrarse en las obras de Vassili Grossman y Varlam Shalámov, el primero con una exactitud periodística (fue el primero en informar de los campos de exterminio nazis) en "Vida y Destino" y "Todo Fluye". Robert Musil y Thomas Mann son dos de los autores imprescindibles. "El hombre sin atributos" del primero y "Doctor Faustus" o "La montaña Mágica" de Mann son novelas extensas.
Las obras imprescindibles
Si no se ha leído aún "Viaje al fin de la noche" de Louis Ferdinand Céline o "La conciencia de Zeno" de Italo Svevo, es el momento de comprar un ejemplar y sumergirse en dos de las mejores novelas de todos los tiempos. Kurt Vonnegut, autor de "Matadero Cinco" o "Cuna de gato" era americano, un genial epígono de Céline.
El mundo de Franz Kafka y de Jaroslav Hasek es un Praga opresiva. "El Castillo" de Kafka puede ser su obra más representativa. "El soldado Svejk" de Hasek es ya un arquetipo universal. Joseph Conrad tuvo una inmensa obra narrativa, oscurecida por "El corazón de las tinieblas" y "Lord Jim".
Parada en Argentina: Julio Cortázar y Borges
Sin duda la gran literatura universal del siglo XX tiene una parada en Argentina con dos de los autores que marcaron toda la literatura universal. Julio Cortázar mezcla realidad y magia con un lenguaje fascinante, creando una nueva realidad. Sus relatos son aún mejores que sus novelas ("Rayuela", "Libro de Manuel"), y están recopilados en dos tomos por Alfaguara.
Jorge Luis Borges es para muchos la cima del lenguaje castellano, con cuentos que se sostienen solos, creando nuevos arquetipos y recreando las preguntas universales y de todos los tiempos. Sus relatos completos abarcan varios tomos, y no cesan de reeditarse. Cualquiera que lea "El Aleph" o "El libro de arena" por primera vez habrá dado un paso en comprender lo que se puede hacer con la lengua castellana.
