El síndrome del ovario poliquístico es una afección de origen desconocido. Se trata de un problema que afecta con relativa frecuencia a las mujeres jóvenes. Se calcula que entre el 6 y el 10% de las mismas sufren esta enfermedad. Este síndrome constituye una de las causas más frecuentes de disfunción menstrual, amenorrea e infertilidad.

Las hormonas sexuales femeninas, estrógenos, progesterona y andrógenos, ayudan a regular el normal desarrollo de los óvulos en los ciclos menstruales. El desequilibrio, relacionado con una producción excesiva de andrógenos y otros cambios hormonales, degenera en la aparición de pequeños quistes en los ovarios, junto a otros problemas.

Causas del síndrome del ovario poliquístico

Actualmente no está demasiado claro cómo y por qué ocurren ciertos cambios en los niveles hormonales. En esencia se puede decir que, durante la ovulación, los óvulos no maduran y no son liberados desde los ovarios. Fruto de esta anormalidad aparecen pequeños quistes. Parece ser que el factor hereditario tiene una notable incidencia en el desarrollo de esta enfermedad, ya que se ha comprobado que las madres de aproximadamente la mitad de las afectadas han padecido también el síndrome.

Sintomas del síndrome del ovario poliquístico

Los síntomas se pueden catalogar en sus distintos ámbitos de afectación. Por lo que se refiere al ciclo menstrual:

  • Ausencia de los periodos menstruales (amenorrea secundaria).
  • Periodos menstruales irregulares.
Síntomas asociados a características masculinas:

  • Disminución del tamaño de las mamas.
  • Aumento de la gravedad en la voz.
  • Agrandamiento del clítoris.
  • Aumento del vello corporal.
  • Adelgazamiento del cabello.
Síntomas en la piel:

  • Empeoramiento del acné.
  • Marcas y pliegues cutáneos gruesos u oscuros alrededor de las axilas, la ingle, el cuello y las mamas debido a la sensibilidad a la insulina.

Diagnóstico del síndrome del ovario poliquístico

Entre los exámenes a efectuar, los principales se centran en los niveles hormonales:

  • Niveles de estrógenos.
  • Niveles de la hormona foliculoestimulante.
  • Niveles de la hormona luteinizante.
  • Niveles de testosterona.
En cuanto a los exámenes de sangre:

  • Niveles de lípidos.
  • Prueba de embarazo.
  • Niveles de prolactina.
  • Glucosa en ayunas.
  • Pruebas de la función tiroidea.
También pueden realizarse otros exámenes, como una ecografía vaginal para examinar los ovarios o, en el mismo sentido, una laparoscopia pélvica para observarlos con mayor detalle y tomar una biopsia.

Tratamiento del síndrome del ovario poliquístico

Los medicamentos enfocados a la normalización de los periodos menstruales comprenden las píldoras anticonceptivas, que ayudan a que los periodos sean más regulares, la metformina, que incrementa la sensibilidad del organismo a la insulina, normaliza el periodo y pueda ayudar a bajar de peso. Es de destacar que la pérdida de peso ha demostrado que tiene una incidencia positiva en reducir el desequilibrio hormonal al igual que con la infertilidad. También la dieta es un factor que puede contribuir a minimizar el problema; basicamente evitando el consumo de harinas refinadas y alimentos ricos en azúcar.

Para combatir el crecimiento anormal del vello se utilizan las píldoras anticonceptivas o, si estas no funcionan, medicamentos antiandrogénicos. La eflornitina se utilizará para controlar el vello facial.

Ovarios poliquísticos y embarazo

Las posibilidades de quedar o no embarazada tienen que ver con las características de la afección, ya que no es lo mismo los ovarios poliquísticos que tener el síndrome de los ovarios poliquísticos. El primer caso puede ir acompañado de síntomas o no, mientras que en el síndrome siempre existe una sintomatología, como la anovulación, la irregularidad menstrual o el incremento de hormonas masculinas. Dicho esto, se puede concluir que las mujeres con ovarios poliquísticos no tendrán necesariamente problemas a la hora de concebir. Sí puede ocurrir, no obstante, que surjan problemas de reglas atrasadas que se corrigen, bajo supervisión médica, con la toma de comprimidos de clomifeno o gonadotropinas. También es posible que los óvulos sean de mala calidad. Para estos casos se puede recurrir a la inseminación artificial o la fecundación in vitro.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".

Podéis seguir mis artículos en Twitter.