La teoría de los actos de habla, uno de los pilares de la moderna pragmática, gira en torno al hecho de que los seres humanos usamos el lenguaje con muchos propósitos. Uno de ellos es describir el mundo, como puso de manifiesto la lógica clásica desde Aristóteles. Pero también prometemos, pedimos permiso, amenazamos, hacemos preguntas o tratamos de influir sobre los demás; acciones todas ellas tradicionalmente estudiadas por la retórica.

¿Qué es un acto de habla?

Un acto de habla (speech act) es una acción humana mediante la cual un agente intenta alcanzar un determinado fin por medio del lenguaje. El lenguaje es aquí una parte constitutiva, como también lo son las intenciones del hablante y las reacciones del oyente.

La pragmática en semiótica y lingüística

La semiótica, desde Fundamentos de la Teoría de los Signos (1938) del norteamericano Charles W. Morris (1901-1979), distingue tres dimensiones en todo sistema de signos:

  • La sintaxis, que concierne a las relaciones entre signos.
  • La semántica, que concierne a la relación entre los signos y sus significados.
  • La pragmática, que concierne a la relación entre los signos y los agentes que los producen o interpretan.
Como una lengua es un sistema de signos, estudiar el lenguaje desde un enfoque pragmático supone ponerlo en el contexto de las acciones humanas comunicativas.

La pragmática de Austin

John L. Austin (1911-1960) es el representante más influyente de los filósofos del lenguaje ordinario o filósofos de la Escuela de Oxford, notable corriente de pensamiento en el siglo XX. Acusa la influencia del Wittgenstein de Investigaciones filosóficas y del filósofo oxoniense Peter Frederick Strawson. Su serie de conferencias de 1955, publicadas póstumamente bajo el título Cómo hacer cosas con palabras (1962), marca el comienzo de la teoría de los actos de habla.

Austin propone estudiar el lenguaje desde dos premisas: (i) el lenguaje es primeramente lenguaje hablado, (ii) hablar es una forma de actuar. Con (i) se enfrenta a una tradición lingüística bien establecida, que va de Saussure a Chomsky y en la cual se considera que la manifestación del lenguaje susceptible de ser estudiada científicamente es la lengua, esto es, el sistema abstracto de signos.

Pero es en (ii) donde Austin se revela más original. Considera que la unidad portadora de significado no es la expresión lingüística aislada, sino el acto de habla. Si una oración significa algo es porque hay una acción en la cual se profiere dicha oración de forma significativa.

El continuador de Austin más notable es John Searle, quien en Actos de habla (1969) expone la teoría de los actos de habla tal y como hoy es aceptada.

Realizar y constatar mediante el lenguaje

Proferir una secuencia de palabras no es otra cosa que emitirlas acústicamente o dejarlas escritas en algún soporte. En el primer caso, aquí más relevante, una proferencia (utterance en inglés) es una unidad de discurso que generalmente está acotada por una pausa inicial y otra final. En la década de 1940 Austin estudiaba la diferencia entre proferencias realizativas o performativas (performative utterances) y proferencias constatativas (constative utterances).

Las proferencias constatativas son las que tradicionalmente se habían considerado más propias del lenguaje. Constatan hechos del mundo, como cuando se dice "El Everest es más alto que el Moncayo". En las proferencias realizativas, en cambio, alguien realiza algo al tiempo que dice algo: "Sí, quiero" (en una boda), "Le pido disculpas", "Doy por concluida esta conversación", "Prometo estar allí mañana", "Te apuesto un euro a que no llueve", entre otras.

La falacia descriptiva que Austin critica consiste en reducir proferencias realizativas a proferencias constatativas. No acepta que prometer "Estaré allí mañana" sea lo mismo que decir "Es verdad que tengo intención de estar allí mañana". La promesa puede ser sincera o insincera; la descripción puede ser verdadera o falsa.

Semántica sin valores de verdad

Las proferencias constatativas son verdaderas o falsas con respecto a los hechos que describen. Por ello son importantes en el discurso científico. Los positivistas lógicos fundaban el significado en los valores de verdad, de modo que sólo el discurso constatativo les parecía significativo.

Las proferencias realizativas, en cambio, son acciones que pueden ser afortunadas o infortunadas, de acuerdo a su mayor o menor éxito realizativo. Esto depende sobre todo de convenciones sociales y cognitivas. No será afortunado decir "Fuera de mi casa" si estamos en un parque.

Actos de habla

En Cómo hacer cosas con palabras, Austin sustituye la distinción realizativo-constatativo por una teoría de actos de habla. Defiende que en toda acción comunicativa decir algo es hacer algo; al decir algo hacemos algo; y porque decimos algo hacemos algo.

  • Acto locutivo. Corresponde con la expresión de algo, divisible a su vez en un acto fonético (emisión de sonidos), un acto fático (coordinación gramatical de dichos sonidos) y un acto rético (asignación de un significado a la expresión proferida).
  • Acto ilocutivo. Corresponde a lo que pretendemos hacer al decir algo, conque es distinto del decir algo. Añade a la locución una "fuerza ilocucionaria" que distingue una promesa de un ruego, de una pregunta o de una orden.
  • Acto perlocutivo. Corresponde a lo que realmente se consigue por llevar a cabo el acto de habla. Puede coincidir o no con lo que el hablante tenía previsto.
Al decir a alguien "Cuidado con el escalón" enuncio que hay un escalón (locución), le aviso del peligro de caerse (ilocución), y además consigo que preste atención (perlocución). El acto locutivo suele implicar, mediante convención, su acto ilocutivo correspondiente, aunque esto no siempre ocurre, como en los casos de metáfora o de ironía. Por otro lado, mediante el mayor o menor ajuste entre la ilocución y la perlocución puede determinarse si el acto de habla ha sido más o menos afortunado.