La periodoncia, además de tratar afecciones como la periodontitis, es una rama de la odontología que se ocupa del estudio de los tejidos periodontales, al igual que el manejo estético de las encías y los implantes dentales.

La periodontitis es una enfermedad crónica que afecta a las encías, el hueso alveolar, el cemento radicular y el ligamento periodontal, pudiendo aparecer en edades tempranas, aunque no es común durante la niñez. La aparición precoz recibe el nombre de periodontitis agresiva.

Clases o tipos de periodontitis

Hasta finales del siglo pasado la clasificación de las enfermedades periodontales incluían muchos tipos. Desde el año 1999 se distinguen dos grandes tipos: la periodontitis crónica y la periodontitis agresiva. La periodontitis crónica es de largo la más común, caracterizándose por su lenta evolución. Por lo que respecta a la periodontitis agresiva, su evolución es muy rápida, por lo que el tiempo transcurrido desde la aparición de la enfermedad hasta la pérdida del diente puede llegar a ser muy breve.

Etiología de la periodontitis

La periodontitis puede presentarse cuando la inflamación de las encías, como sucede con la gingivitis, se deja sin tratamiento. La infección se expande hasta los ligamentos y el hueso. Al quedar dañado el soporte de los dientes, estos se aflojan con el subsiguiente peligro de acabar cayendo. En los adultos, la periodontitis es la causa principal de la pérdida de los dientes.

En la base de los dientes, si no se toman las medidas profilácticas adecuadas, se van acumulando sarro y placa. La inflamación que se termina produciendo en el tejido blando va destruyendo los tejidos y el hueso alrededor de los dientes. Las bacterias contenidas en la placa pueden causar infección con facilidad y acabar desarrollándose un absceso dental, incrementándose la proporción de hueso destruido.

Hay una serie de enfermedades que contribuyen a que la progresión de la periodontitis progrese con más celeridad; es lo que se conoce como periodontitis agravada por factores sistémicos. Entre las más destacadas esta la diabetes mellitus, enfermedades hematológicas, la enfermedad de Crohn, el sida o la enfermedad de Addison. El tabaquismo también es una adicción que afecta en buena medida a que prospere esta afección.

Sintomatología de la periodontitis

En sus primeras etapas, los síntomas de la periodontitis son similares a los de la gingivitis. Los síntomas más habituales son:

  • Mal aliento.
  • Encías de aspecto rojo brillante y que sangran con facilidad.
  • Encías sensibles al tacto.
  • Dientes flojos.
  • Encías inflamadas.

Prevención, diagnóstico y tratamiento de la periodontitis

Las posibilidades de contraer periodontitis disminuirá considerablemente si se efectúa una correcta higiene dental, utilizando el cepillo de dientes, el hilo dental y acudiendo al dentista para realizar una limpieza bucal al menos una vez al año. La periodontitis no se contagia por un beso, beber del mismo vaso o a través de la saliva.

Un diagnóstico precoz influirá notablemente en que el pronóstico sea más favorable. El odontólogo diagnosticará la presencia de la enfermedad en base a signos como las encías blandas, inflamadas y de color rojo púrpura. La placa será visible en la base de los dientes. Se constatará una cierta sensibilidad en las encías, aunque no será doloroso a menos que se haya formado un absceso. También se apreciará que los dientes están flojos y las encías retraídas. Con las radiografías dentales se mostrará una pérdida más o menos acentuada del hueso de soporte, así como la presencia de depósitos de placa en las encías.

En cuanto al tratamiento, el objetivo será reducir la inflamación y eliminar las bolsas de placa, corrigiendo al mismo tiempo las causas que las han provocado. Paralelamente habrá que reparar la superficie de los dientes o los aparatos dentales. En algunos casos puede ser necesaria la cirugía para abrir y limpiar las bolsas más profundas y dar un mejor soporte a los dientes dañados. También cabe la posibilidad de que el odontólogo se vea obligado a extraer algunos dientes con el propósito de evitar que el problema empeore y se propague a otros dientes sanos.

La persona que ha padecido periodontitis deberá mantener una higiene dental muy cuidadosa para que el problema no vuelva a reaparecer. El odontólogo puede aconsejar al paciente que se haga una limpieza profesional dos veces al año o incluso más.

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