Siguiendo a McConnell y Brue, en su libro Economía, la oferta es un “diagrama o curva que muestra las diversas cantidades de un producto que un productor puede y está dispuesto a producir y a ofrecer en venta, a cada uno de los precios posibles, en un período de tiempo específico”.

La ley de la oferta; a mayor precio, mayor producción

Es decir, el concepto de “oferta” alude a la cantidad de producto que se producirá para la venta a los distintos precios posibles, si todo lo demás permanece constante. Se dice “puede y está dispuesto a producir”, porque la capacidad empresarial, si no está apoyada por el capital, resulta económicamente irrelevante.

La ley de la oferta se refiere a su característica fundamental. Es decir, a la que la define como tal oferta. Significa que, permaneciendo todo lo demás constante, cuando el precio aumenta, la cantidad ofertada aumenta y, cuando el precio disminuye, la cantidad ofertada disminuye igualmente.

La oferta, al igual que la demanda, puede representarse como una curva, con la cantidad en el eje de la X y con el precio en el eje de la Y. A partir de esta representación de la oferta individual (cantidad de un producto que un productor está dispuesto a producir a un precio determinado), podemos construir un gráfico de la “oferta de mercado” de un determinado producto, es decir, la cantidad que se produce, en un mercado libre, perfectamente competitivo, de eses producto, a un precio determinado.

Determinantes de la oferta, el precio, la tecnología y los impuestos

Y aquí, de nuevo, como en el caso de la demanda, cabe preguntar por qué los productores están dispuestos a producir un producto determinado a un determinado precio. Según el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, los determinantes de la oferta son los siguientes:

  1. El precio de los recursos. Los precios de los recursos necesarios para elaborar y poner a la venta un producto o servicio, constituyen lo que se denomina “costes de producción”. Si el beneficio de una empresa consiste en la diferencia entre el precio del producto y los costes de producción, resulta evidente que, cuando sube el precio de los recursos, lo beneficios se recortan. Esto incentiva a las empresas a producir menos o a cambiar de línea de negocio, a otra que produzca más beneficios. En resumen, un descenso en el precio de los recursos, aumenta la oferta y, viceversa, un aumento del precio de los recursos, disminuye la oferta.
  2. Tecnología. Las mejoras tecnológicas permiten a las empresas reducir el coste medio de producción por unidad. Lo cual, tendrá el mismo efecto que una reducción del precio de los recursos, es decir, hará que la oferta aumente, porque se esperará más beneficio por unidad. Esto también incentiva a otras empresas para entrar en esa línea de negocio que reporta más beneficio que otras, en las que no se ha producido el cambio tecnológico.
  3. Impuestos y subvenciones. En el nivel empresarial, el impuesto es un coste de producción y una subvención, inversamente, disminuye los costes de producción. Por tanto, al aumentar los impuestos, disminuye la producción y, al aumentar la subvención, aumenta la oferta.

Los bienes complementarios, el crédito y las expectativas

  1. El precio de otros bienes. En las empresas fácilmente transformables (es decir, que no tienen grandes plantes con rígidas cadenas de producción o una alta especialización en un número limitado de servicios) el aumento del precio de un bien o servicio al que puede adaptarse fácilmente, provoca la sustitución del bien antiguo por aquel cuyo precio ha aumentado. Siempre y cuando, por supuesto, se obtenga un mayor beneficio
  2. El número de vendedores. Si lo demás es constante, y hablamos de oferta de mercado, cuanto mayor es el número de vendedores o de productores, mayor es la oferta.
  3. Crédito disponible. La cantidad de crédito disponible para las empresas que quieren entrar en el negocio del bien, cuyo precio ha aumentado, también es un determinante de la oferta. Si no hay crédito para la adquisición de factores de producción, habrá menos empresas que entren a producir un bien determinado.
  4. Finalmente, las expectativas. La esperanza en que le precio de un bien vaya a subir en el futuro es el incentivo clave para la producción de ese bien. Sin embargo, si se trata de bienes ya producidos, la esperanza de que aumente su precio puede redundar en una disminución de la oferta, pues el productor preferirá esperar a ese aumento de precio antes de vender.
Estos factores determinan los desplazamientos de la curva de oferta, es decir, la cantidad ofrecida a un precio determinado. No se debe confundir con un aumento o disminución de la cantidad ofertada, que se refleja en un desplazamiento, de un punto a otro, dentro de una curva de oferta, que se mantiene inmóvil. Pues la causa del aumento o disminución de la cantidad ofertada será, según la ley de la oferta, el incremento o la reducción del precio del producto o servicio de referencia.