La hipoacusia es un problema de salud muy común que se presenta principalmente en los primeros meses de vida, para explicar mejor el tema, entrevistamos a la Dra. María Isabel Barradas Hernández, Médico especialista en Audilogía, Otoneurología y Foniatría del Instituto Mexicano de la Audición y el Lenguaje (IMAL).

La Hipoacusia infantil y sus causas

- ¿Qué es la hipoacusia infantil?

- “La hipoacusia-sordera es la disminución o ausencia de la capacidad de oír. Es un problema de salud que ocasiona graves alteraciones en el desarrollo de lenguaje a partir de los 6 meses de edad y en la comunicación en general cuando la alteración o daño auditivo no se detecta con oportunidad al nacimiento o durante los 3 primeros meses de vida”.

- ¿Cuáles son las principales causas de hipoacusia?

- “Existen diversas causas según la edad, pueden ser prenatales por causas hereditarias, infecciones en útero o uso de antibióticos aminoglucosidos. Pueden ser perinatales por prematurez, hipoxia, hiperbilirrubinemia y uso de antibióticos aminoglucósidos y diuréticos. Y postnatales, como meningitis, encefalitis, infecciones virales, sarampión, varicela, parotiditis; infecciones de vías respiratorias altas crónicas mal tratadas o traumatismos cráneo encefálicos que ocasionan fracturas en hueso temporal y exposición a ruido intenso”.

Síntomas físicos en los que hay que poner atención

- ¿Qué tipo de síntomas físicos y de comportamiento presenta el niño con hipoacusia?

- “El niño no presenta respuesta ante los diferentes estímulos sonoros, no se sobresalta ante sonidos fuertes y no responde a ordenes simples. El niño no entiende o pierde la mayor parte de la información del mensaje, no comprenden las indicaciones o no sabe de dónde proviene la fuente sonora; además, evita el contacto social o se comporta de un modo agresivo (indicativo de frustración por los malos entendidos causados por su pérdida auditiva) y en edades temprana presentan un retraso en el desarrollo de lenguaje”.

La hipoacusia es un problema muy frecuente

- ¿A qué edad se presenta este mal en los niños?

- “Entre la población infantil, la hipoacusia es el defecto congénito más frecuente, superando al síndrome de Down y la parálisis cerebral infantil, con una prevalencia confirmada de 1 a 3 por cada 1.000 nacimientos en el contexto internacional. En México, se estima que alrededor de 10 millones de personas tienen algún tipo o grado de problema auditivo (OMS), de las cuales de 200.000 a 400.000 presentan sordera total. Asimismo nacen entre 2.000 y 6.000 niños con sordera congénita cada año”.

Métodos para detectar y prevenir la hipoacusia infantil

- ¿Cuáles son las pruebas o métodos que se pueden aplicar para detectar la hipoacusia infantil?

- “Los métodos clínicos más comunes se encuentran basados en métodos electrofisiológicos. Los estudios que se efectúan son el de Emisiones otoacústicas que permite valorar la actividad generada por las células ciliadas del oído interno. Potenciales evocados auditivos de tallo cerebral y potenciales evocados de estado estable que mide la actividad del nervio y la vía auditiva. Y la Impedanciometría, el cual registra el movimiento del tímpano, la cadena osicular y la presión media del oído para evaluar la integridad del oído medio. Además de la Audiometría clínica y Audiometría verbal”.

Tratamientos para la hipoacusia

- ¿Qué tratamientos existen para tratar esta enfermedad?

- “Generalmente se adaptarán auxiliares auditivos de acuerdo al grado de pérdida auditiva del niño, los cuales amplificaran la señal de los sonidos que hay en el ambiente. En los casos donde los auxiliares auditivos no proporcionan una adecuada ganancia clínica, se indicara el implante coclear, que es un dispositivo diminuto que permite a los niños percibir los sonidos y así transmitir la información al centro de audición del cerebro”.

- ¿Qué consejo les daría a los padres de niños con hipoacusia?

- “Llevar una vida normal con todos los integrantes de la familia, que el niño se sienta querido y aceptado; evitar por todos los medios burlarse de su manera de expresarse y darle el tiempo necesario para que hable sin interrupciones. Además de apoyarlo en la escuela con la ayuda de los profesores y recibir apoyo emocional por parte de la familia para mejorar su autoestima, seguridad, independencia e integración psico-social”.