DASH es una sigla que en inglés significa "Dietary Approaches to Stop Hypertension" (Enfoques dietarios para frenar la hipertensión). El objetivo principal de la dieta y para el cual fue diseñada es la prevención y reducción de la presión arterial alta, pero es adecuada para otras patologías, como diabetes, colesterol alto y para tratar el sobrepeso.

La dieta se basa en que los nutrientes como el potasio, el calcio, las proteínas y fibras son cruciales para prevenir y luchar contra la presión arterial alta. La clave por una parte, es incorporar alimentos que siempre se han aceptado como ineludibles a la hora de comer sano: frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y lácteos bajos en grasa, y por otra parte, rechazar los alimentos que generan gusto al paladar pero que tienen muchas calorías, como los dulces o con cantidades excesivas de grasas, como los fritos y las carnes rojas. A esta combinación de acciones hay que agregarle la reducción de la sal que se agrega a las comidas o que viene en los alimentos envasados.

Dieta DASH: colesterol, diabetes y las enfermedades cardiovasculares

La dieta DASH puede reducir la presión arterial, la que si es o se mantiene demasiado alta puede provocar enfermedades del corazón, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares. También se ha demostrado que aumenta colesterol "bueno" HDL y disminuye el colesterol "malo" LDL y los triglicéridos, sustancia grasa que si está presente en exceso en el organismo se la relaciona como otra de las causas de las enfermedades cardiovasculares. También se la ha asociado como beneficiosa para pacientes que tienen diabetes. Se trata de una dieta saludable para el corazón porque es promueve el consumo de frutas y verduras y que modera o reduce las grasas saturadas, azúcar y sal.

Grasas, proteínas, carbohidratos y sal en la dieta DASH

Las grasas, las proteínas y los carbohidratos están contenidos en las cantidades recomendadas por los especialistas, por lo menos en porcentajes y cantidades que superan los mínimos diarios requeridos por el organismo.

Uno de los mayores problemas en Latinoamérica y en el mundo es el consumo excesivo de sal. Lo recomendado es que después desde los 50 años en adelante el consumo diario de sal no supere los 1,5 gramos y antes de esa edad, lo mejor es que no supere los 2,3 gramos diarios. La dieta DASH tiene previstas las cantidades para los casos mencionados.

Nutrientes en la dieta DASH

Se destacan otros nutrientes considerados en las cantidades aproximadas que contiene la dieta DASH en forma adecuada:

  • Fibra: la cantidad diaria recomendada es de 22 a 34 gramos para adultos y ayuda a sentirse satisfecho y promueve la buena digestión.
  • Potasio: Una cantidad suficiente de este nutriente fundamental es de 4,7 gramos diarios, lo que no es fácil de suministrar en muchos alimentos (por ejemplo con las bananas habría que consumir como 10 por día). La dieta DASH prevé este aporte con distintos alimentos.
  • Calcio: Este mineral es esencial no sólo para generar y mantener huesos sino también para que los vasos sanguíneos y los músculos funcionen correctamente. La recomendación es de 1 a 1,3 gramos diarios.
  • Vitamina B-12. Los adultos deberían consumir por día 2,4 microgramos de este nutriente, que es fundamental para el metabolismo celular.
  • Vitamina D. Los adultos que no reciben suficiente luz solar deberían cumplir con la recomendación de 15 microgramos suministrados con alimentos o con suplemento para disminuir el riesgo de fracturas óseas. La dieta DASH trae un poco menos de este nutriente, pero se puede compensar aparte con un cereal fortificado con vitamina D o una cantidad baja de salmón rojo también compensa.

Dificultades y beneficios de la dieta DASH

Es una dieta que permite muchas alternativas porque básicamente lo que va a costar es eliminar los dulces, los alimentos grasos y agregarle sal a las comidas (o evitar alimentos industrializados con sodio incorporado). Tampoco es recomendable adoptarla si se consume alcohol.

Se suele destacar que la dieta DASH produce un efecto de saciedad. Por otra parte se hace hincapié en las proteínas magras, frutas y verduras fibrosas, que producen esa sensación de saciedad, incluso si se ha reducido en alguna cantidad el nivel de ingesta de calorías para conseguir la pérdida de peso.

En cualquier caso se recomienda acudir al médico, nutriólogo o nutricionista para adecuar a cada organismo la determinación de la dieta que corresponda, según el diagnóstico apropiado que los profesionales realizan.