Según los economistas Mcconnel y Brue, en su famoso libro de texto Economía la demanda es un diagrama o curva que muestra las diversas cantidades de un producto que los consumidores pueden y está dispuestos a comprar, a cada uno de los precios posibles durante un período de tiempo determinado”.

La ley de la demanda, querer y poder comprar a un precio

Es decir, el concepto de “demanda”, alude a la cantidad de un producto que se comprará en el mercado a los distintos precios posibles, si todo lo demás permanece constante. Se dice “puede y está dispuesto a comprar” porque las preferencias, si no están apoyadas por la renta, son económicamente irrelevantes.

La ley de la demanda se refiere a la característica fundamental de la misma, a saber: a lo que la define como tal demanda. Viene a afirmar que, “ceteris paribus” (si todo lo demás permanece constante), a medida que los precios disminuyen, la cantidad demandada aumenta; y viceversa, cuando lo precios aumentan, la cantidad demandada disminuye.

Comprobación de la ley de demanda

Se puede comprobar esta ley, según J. Stiglitz, de modo progresivo:

  1. Por simple observación de la realidad es evidente que, cuanto más bajo es el precio de un producto, más cantidad compra cada individuo y más cantidad de personas acceden a ese producto o servicio.
  2. Por la “utilidad marginal decreciente” (concepto que alude al hecho de que comprar una segunda casa proporciona menos satisfacción que comprar la primera, y comprar la tercera, menos que la segunda, y así sucesivamente), solo aumenta, o puede aumentar, la cantidad individual consumida cuando el precio desciende.
  3. Por el “efecto renta”, un menor precio aumenta el poder adquisitivo de cada consumidor en particular. Por lo que la renta apoya, en más ocasiones, las preferencias del consumidor.
  4. Por el “efecto sustitución”, la bajada del precio de los productos o servicios incentiva a los consumidores a sustituir productos similares por el producto cuyo precio se ha abaratado.
La demanda suele representarse como una curva, con la cantidad en el eje x y el precio en el eje y. A partir de esta representación de la demanda individual, se puede construir un gráfico igual de la “demanda de mercado” de un determinado producto.

La pregunta que surge inmediatamente es la de por qué los compradores están dispuestos a comprar un producto a determinado precio, en un momento dado. Los economistas han dado una respuesta empírica al problema, que, hay que reconocer, solo lo desplaza:

Determinantes de la demanda

  1. Los gustos del consumidor. Independientemente de cómo se formen estos gustos (cuestión más para la psicología o la sociología), las modas y los hábitos son uno de los determinantes de la cantidad demandada de un producto a un precio determinado.
  2. El número de compradores. Normalmente, un aumento del número de compradores se traduce en un aumento de la demanda de mercado.
  3. La renta. Los cambios en las rentas individuales, como las bajadas de impuestos, dan lugar, en general, a un incremento de la demanda.
  4. El precio de los bienes relacionados con el producto de referencia. Los “bienes relacionados o afines”, pueden ser: a) Complementarios. Son aquellos que se usan en conjunto y, por tanto, se demandan en conjunto. Por ejemplo, la galleta y el helado o el café y el azúcar. El descenso del precio de un producto puede revertir, pues, en el aumento de la demanda de un bien complementario de dicho producto (cuyo precio no ha bajado). b) Sustitutivos. Se trata de aquellos productos que son utilizados como alternativa al producto de referencia, como el bus y el taxi o la ternera y el pollo. En este caso, cuando baja el precio de un bien, aumenta la demanda de ese bien y, por tanto, desciende la demanda del bien sustitutivo.
  5. Finalmente, las expectativas. La esperanza de que un producto baje su precio se traduce, mientras dure esta esperanza, en un descenso de la demanda, en espera de esta bajada de precio.
Estos factores determinan un desplazamiento de la curva de la demanda, sobre el eje y, es decir, un cambio en la cantidad que se compra a un precio determinado. No se debe confundir con un aumento simple de la cantidad demandada, que se refleja, no en un desplazamiento de la curva de demanda sobre los ejes, sino un desplazamiento de un punto a otro de la curva, manteniendo ésta inmóvil. La causa del incremento o reducción de la cantidad demandada será, según la ley de la demanda, el incremento o reducción del precio del producto o servicio de referencia.