“La crítica puede no ser agradable, pero es necesaria. Cumple la misma función que el dolor en el cuerpo humano. Llama la atención sobre el estado malsano de las cosas.”, Winston Churchill, Primer Ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, orador, historiador, artista y escritor y Premio Nobel de Literatura.

Sobre el pensamiento crítico, la crítica y su objetivo en la sociedad

Es gracias al pensamiento crítico, esa capacidad del ser humano de discernir y analizar el contexto actual, que podemos identificar, por ejemplo, un posible conflicto político, como las señales de una crisis económica, o apreciar en su excelencia una obra artística. Y es esta capacidad de razonar del pensamiento crítico la que toma forma y se ve expresada en el ejercicio de la crítica.

La crítica, en su deseo de llegar a formar parte de la voluntad colectiva, abarca un sin fin de temas que van desde la política hasta la religión, pasando, por ejemplo, por otros como la ciencia o el arte, y en cada uno de estos temas se ocupa de analizar sus claves en el contexto contemporáneo.

Como dice J.M. Muntaner en Introducción a la problemática de la crítica, su objetivo preferente es ayudar a mejorar la sociedad mediante una “reflexión abierta e inacabada (…) del desarrollo de una duda inicial”.

El papel del crítico y la crítica constructiva

"El papel del crítico es importante para la salud de la poesía, el lenguaje, y realmente de la sociedad”, dice Thomas Stearns Eliot sobre la importancia de la visión del crítico y su implicación.

Es por esto que, y aunque señale un problema, la buena crítica es aquella que se ejerce como constructiva, dejando a un lado intereses personales u opiniones (algo que en nuestro papel de críticos hemos de aprender a implementar) y que se expresa a través del ensayo crítico. Esto no quiere decir que sea dogmática e inamovible y que esté libre de error ya que, como dice el crítico Pierre Cabanne, "Puesto que es libre, el crítico tiene el derecho de estar equivocado”.

Sin embargo, la crítica se ha confundido muchas veces con la opinión periodística por su mala interpretación mediática, aunque guarda más similitud con el análisis histórico y la filosofía.

Crítica y periodismo

Aunque opinión periodística y crítica puedan parecer similares, no lo son en absoluto y mantienen una relación distante. La crítica (del griego kritikós, que significa "capaz de discernir") se basa en el análisis de un tema, comprometiéndose con sus argumentos, haciéndose cargo de sus efectos en la sociedad y en el marco histórico.

Sin embargo, la opinión periodística responde al pensamiento de un medio de comunicación y no tiene porqué estar ligada al análisis crítico del tema, por esto puede suponer un “nuevo modelo de juicio público” propiciado por los Mas Media, como apunta Pilar Bonet en su artículo En el Cercle de l’Art i contra la Llei del Silenci, algo que puede ser muy peligroso.

Esto no quiere decir que el periodismo no acoja a la crítica: existe la crítica periodística, puesto que esta se encuentra en todos los campos. Así pues, el periodismo puede funcionar como canal vehicular de la expresión crítica, siempre y cuando se ajuste a los estándares de esta.

Crítica y filosofía

“La crítica de arte, como la estética, responde a las urgencias del presente. Los problemas son más importantes que las respuestas o las soluciones", dice el profesor de filosofía E.F. Carrit sobre los nexos que las hermanan. Y es que la crítica, en sintonía con la filosofía, o estética si hablamos del mundo del arte, comparte con ésta la metodología analítica y la inquietud por el concepto, por la idea inherente: el camino, con sus desafíos y problemas, es más relevante para ambas que la obtención de la meta o la solución.

Immanuel Kant, uno de los padres de la filosofía moderna, relaciona en sus trabajos a ambas disciplinas mediante la "filosofía crítica”, concepto que acuña para hablar de las investigaciones de la rama de la filosofía encargadas de encontrar y fijar los límites entre metafísica y razón.

Crítica e historia

En referencia a su relación con la historia, Cornel West dijo en 1989 en Critial reflections que “la crítica de arte es historia del arte", aunque su relación actual se encuentra en proceso divergente de especiación o especialización, puesto que lo ideal sería que la historia se centrase en la historia y la crítica abordase sólo las cuestiones de crítica.

Sin olvidar que la historia estudia nuestro pasado mientras que la crítica estudia nuestro presente, podemos decir que esta, en conjunto con la historia y la filosofía, es un "agente activo y comprometido con la conformación de una cultura viva" tal y como dice Pilar Bonet.

Algunas referencias consultadas para este artículo

  • Pilar Bonet, En el Cercle de l’Art i contra la Llei del Silenci, Llocs de la crítica (la crítica i la cultura espectacular), Transversal, n. 16, Lleida, Ajuntament de Lleida, 2001.
  • Cornel West, Critial reflections, Artforum, nov. 1989, pág. 121.
  • J.M. Muntaner, Introducción a la problemática de la crítica, Crítica y Arquitectura, 1999, pág. 7-10.
Como dijo Churchil, puede que la crítica no siempre guste, o que a veces se equivoque, como apuntaba Pierre Cabanne, pero es esencial para el ejercicio de la libertad e induce, promueve e invita a la reflexión del individuo sobre aquello que está pasando en el mundo, desarrollando un papel vital en la evolución de la cultura, y aunque puede compartir nexos con el periodismo, la historia y la filosofía, se desmarca de estos como herramienta analítica comprometida con la sociedad contemporánea: “¿Y qué es en el fondo la conciencia crítica, sino una predilección imparable por las alternativas?”, Edward Said, crítico y ensayista.