La anemia es la disminución de la concentración de hemoglobina en la sangre. Se detecta mediante un análisis en laboratorio, este parámetro no es un valor fijo sino que depende de varios factores como: edad, sexo y algunas circunstancias especiales tales como el embarazo, disminución de glóbulos rojos o disminución del hematocrito.

Los rangos de normalidad dependen de factores del medio ambiente y geográfico. A nivel del mar encontraremos valores normales más bajos de hemoglobina, y a gran altura los valores normales son más altos, pues al haber menor presión parcial de oxígeno, obliga al organismo a optimizar su transporte. Hay también variaciones dependiendo del sexo, los hombres suelen tener los valores de hemoglobina más altos que las mujeres

¿La anemia es una enfermedad?

La anemia no es una enfermedad como tal, sino una indicación de que hay algún otro problema; por eso es importante detectar la causa.

En general la causa es simple y las reservas de hierro pueden volver a su nivel normal mediante una dieta o simplemente con un tratamiento que consiste en un suplemento de hierro. Pero a veces, la anemia puede ser síntoma de algo más grave, como por ejemplo una hemorragia intestinal, o cualquier otra pérdida de sangre. Por tanto la anemia aunque no sea una enfermedad nunca debe ser ignorada.

Causas que pueden producir la anemia

Aunque muchas partes del cuerpo ayudan a producir glóbulos rojos, la mayor parte de ellos provienen de la médula ósea. Los glóbulos rojos sanos duran entre 90 y 120 días. Partes del cuerpo eliminan luego las células sanguíneas viejas, una vez que se eliminan una hormona llamada eritropoyetina producida en los riñones le da la señal a la médula ósea para producir más glóbulos rojos.

La hemoglobina es la proteína que transporta el oxígeno dentro de los glóbulos rojos y les da su color rojo. Las personas con anemia no tienen suficiente hemoglobina.

El cuerpo necesita ciertas vitaminas, minerales y nutrientes para producir suficientes glóbulos rojos. El hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico son tres de los más importantes, la falta de alguno de estos minerales puede producir anemia.

Síntomas de la anemia

Si la anemia es leve, es posible que no se produzca ningún síntoma que la pueda detectar. Si no es tan leve pueden sentirse alguno de los siguientes síntomas:

· Malhumor

· Dolor de cabeza

· Problemas de concentración

· Cansancio y fatiga

· Tensión baja

· Inflamación en los tobillos

· Vértigo y mareo

· Somnolencia

· Palidez

· Uñas frágiles

· Caída del cabello

· Piel fría y húmeda

· Dolor en el pecho

· Disminución de la cantidad de orina

· Dificultad respiratoria

· Alteraciones en la menstruación

Tratamiento de la anemia

Todos los casos de anemia no pueden ser tratados de la misma forma, pues depende de muchos factores, por ello debe de estar siempre determinado por el médico y basándose en: La edad de la persona a tratar, la gravedad de la anemia, el tipo de anemia que se va a tratar, la tolerancia de la persona a determinados tratamientos o medicamentos.

La anemia se puede tratar:

· Con suplementos de vitaminas y minerales en concreto hierro.

· Cambios en la dieta con productos con alto contenido en hierro y vitaminas.

· Interrupción de los medicamentos que puedan ser la causa de la anemia.

· Si fuera necesario reemplazar pérdidas importantes de sangre, habría que hacer una transfusión.

· Si está causada por una infección sería necesario el uso de antibiótico

Hay anemias mucho más graves en las que no hay tratamiento sino cirugía como la anemia aplasia que necesitaría un trasplante de médula.