La acidosis metabólica se debe a un desequilibrio ácido-base que termina provocando un incremento en la producción de ácidos. Por lo común se trata de una manifestación cuya causa hay que buscarla en algún tipo de trastorno. El éxito para corregir la acidosis metabólica va inextricablemente asociada a la identificación de la enfermedad que causa este trastorno.

Causas de la acidosis metabólica

Una vez visto que la acidosis se produce cuando el organismo produce demasiado ácido o este no es eliminado correctamente por los riñones, habrá que ver porque sucede tal cosa. Las causas desencadenantes de la acidosis metabólica pueden ser diversas, así como también existen diferentes tipo de acidosis metabólica:

  1. Acidosis diabética o, como también se conoce, cetoacidosis diabética. Este trastorno se presenta cuando unos ácidos llamados cuerpos cetónicos se acumulan en el proceso de una diabetes no controlada.
  2. Acidosis hiperclorémica. Se trata de un trastorno en el que se produce una pérdida excesiva de bicarbonato de sodio en el organismo, circunstancia que puede darse en algunos episodios de diarrea severa, entre otras causas.
  3. Acidosis láctica. Este otro trastorno consiste en una acumulación de ácido láctico cuyas causas son también diversas. Entre las más frecuentes están:
  • Alcohol.
  • Hipoglucemia.
  • Cáncer.
  • Ciertos medicamentos.
  • Insuficiencia hepática.
  • Falta prolongada de oxígeno provocada por diversos factores.
  • Convulsiones.
Existen otras causas susceptibles de desencadenar una acidosis metabólica, como puede ser una enfermedad renal, a partir de una acidosis tubular distal o una acidosis tubular renal proximal.

Una intoxicación provocada por ácido acetilsalicílico, etilenglicol o metanol es otra de las causas. La deshidratación severa, las enfermedades hipercatabólicas, la fiebre o el ayuno prolongado con otras de las posibles causas de la acidosis metabólica.

Síntomas de la acidosis metabólica

Al hablar de los síntomas asociados a la acidosis metabólica hay que entender que dichos síntomas están asociados mucho más ampliamente a la enfermedad subyacente, es decir, la que provoca la acidosis, que no al trastorno en sí mismo. La acidosis metabólica, en general y por sí sola, puede ocasionar respiración rápida y profunda, conocida como respiración de Kussmaul, y una cierta confusión o sensación de letargo. Cuando se convierte en un trastorno severo puede llegar a provocar un shock y hasta un desenlace fatal. En otras situaciones, la acidosis metabólica puede convertirse en una enfermedad de carácter leve y crónico.

Los síntomas de la acidosis, sean cuales sean las causas que han llevado a este trastorno, son las siguientes:

  • Dolor en el pecho.
  • Palpitaciones.
  • Cefaleas.
  • Alteraciones en el estado mental.
  • Ansiedad.
  • Pérdida de visión.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Falta de apetito y pérdida de peso a largo plazo.
  • Debilidad muscular.
  • Dolor en los huesos.

Tratamiento de la acidosis metabólica

Para determinar el tratamiento de la acidosis metabólica es imprescindible averiguar cuál es la causa del mismo. Para ello se efectuarán diferentes exámenes y pruebas, entre los que cabe destacar la gasometría arterial, electrolitos en suero o el pH de la orina. Es posible que sean necesarios otros exámenes para averiguar el origen preciso del trastorno.

El tratamiento, en consecuencia, se abordará conforme a la causa subyacente. En algunos casos bastará con restaurar el equilibrio ácido-base normal.

Cuando se trata de una acidosis láctica se buscará la eliminación de la fuente de sobreproducción de lactato, la remoción del exceso de lactato con diálisis y el tratamiento de la acidosis.

Por lo que respecta a la cetoacidosis diabética, el tratamiento se centrará en el control de la propia diabetes, la restauración de agua, sodio y potasio y, si es necesario, la administración de medicamentos cuando la acidosis revista una mayor gravedad.

En los casos en que se produce una intoxicación por salicilados, el tratamiento consistirá en un lavado gástrico o inducción al vómito, el control de la hipertermia, rehidratación, evitar aquellos fármacos susceptibles de deprimir la respiración y la corrección de la acidosis.

Para la acidosis tubular renal el tratamiento consistirá en la administración de HCO3 (carbonato ácido) 10 mEg por kg. y día por un periodo de 15 a 20 días.

Para la acidosis tubular renal distal se administrará HCO3, entre 1 y 3 mEg por kg. y día durante un periodo de 10 a 15 días.

Cuando se trata de una insuficiencia renal aguda el tratamiento se centrará en el balance hídrico, evitando la sobrehidratación y proporcionando las suficientes calorías, y corrigiendo los trastornos electrolíticos y el equilibrio ácido-base si ello fuera necesario.

Si la insuficiencia renal es crónica se procederá con un control de la hipertensión y de la dieta, así como de las infecciones, la anemia y de las posibles repercusiones psíquicas. Para la acidosis se administrará HCO3 de 1 a 3 mEg por kg. y día.

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