La definición de filosofía es, en sí, un problema filosófico. La filosofía nació en la antigua Grecia para designar un nuevo tipo de saber que trataba de explicar el mundo basándose en el logos (razón) frente a las tradicionales narraciones basadas en el mito. Sin embargo, en filósofos como el mismísimo Platón, el logos convive con el mito en gran medida, con lo cual, la oposición entre logos y mithos no es absoluta en sus orígenes.

Etimológicamente, filosofía viene de las raíces griegas philos (amor) y sophos (sabiduría), de modo que significa, literalmente, amor por la sabiduría. Al parecer, el término "filosofía" aparece con Heráclito (535-484 a. C.), aunque algunos lo atribuyen a Pitágoras (580 - 495 a. C.). No obstante, el nacimiento de la filosofía como un saber o un proceder de tipo racional se suele atribuir a Tales de Mileto.

La pregunta qué es la filosofía es incómoda incluso para los filósofos más académicos, lo cual no implica que no se hayan escrito mares de tinta intentando responderla. El principal problema a la hora de establecer una definición de filosofía es que esta disciplina o saber ha experimentado una evolución constante, con lo cual, es preciso estudiar la historia de la filosofía al completo para atreverse siquiera a aventurar una definición sobre su concepto.

Los campos de la filosofía

Se suele decir que la filosofía puede tratar cualquier tema, y esta afirmación es parcialmente cierta. Sin embargo, existen determinados campos que le pertenecen como propios, como son la metafísica, la ontología, la epistemología, la gnoseología, la ética, la estética, la filosofía política, etc. Por no hablar de toda la serie de filosofías genitivas con objetos de estudio más específicos, como la filosofía de la religión, la filosofía de la naturaleza, la filosofía de la matemática, la filosofía de la ciencia e incluso la filosofía de la filosofía.

El hecho de que exista tal variedad de campos o disciplinas dentro de la filosofía es, sin duda, uno de los factores que contribuye a la dificultad de responder a la pregunta qué es la filosofía.

¿Qué no es la filosofía?

A menudo, el uso cotidiano del término filosofía a conducido a equívocos que han acabado por generalizarse.

  • La filosofía no es la visión personal de la vida
Algunas personas piensan que la filosofía es la visión de la vida que cada uno tiene, por tanto, habrían tantas filosofías como personas. Es cierto que en algunos filósofos, la filosofía y la autobiografía se han fundido de forma indisociable, pero la filosofía se circunscribe en una tradición de pensamiento que trasciende lo personal.

  • La filosofía no es un saber unitario
En ocasiones se confunde la filosofía con un determinado tipo de sabiduría unitaria y común a todos los sabios e iniciados. Aunque esta opinión ha sido defendida incluso por algunas doctrinas filosóficas, existen posturas filosóficas muy diversas e incluso diametralmente opuestas, por tanto no es un saber unificado. Sería más conveniente habar de "filosofías" conservando cierta unicidad respecto al término filosofía para designar la tradición en la que las distintas escuelas filosóficas se circunscriben.

  • La filosofía no es una ciencia
Se puede considerar la filosofía como una disciplina del saber, pero no es, pese a lo que algunos han defendido, una ciencia. Según la definición de Gustavo Bueno, la filosofía es un saber de segundo grado, en el sentido de que presupone conceptos de otras ciencias y disciplinas del saber y se apropia de ellos para trabajarlos desde el ámbito de las ideas.

  • La filosofía no es "estoicismo"
En ocasiones, ante una adversidad, se escuchan expresiones como "habrá que tomárselo con filosofía". Sin embargo, aunque el estoicismo es una escuela de filosofía, la filosofía no es sinónimo de estoicismo.

Definición de filosofía

Una de las características de la filosofía es que, a diferencia de otras disciplinas, se justifica e interroga por sus fundamentos constantemente. Así, la cuestión de qué es filosofía es una pregunta que se vuelve a plantear, una y otra vez. Es, en algún sentido, la pregunta filosófica por excelencia.

Responder a la pregunta sobre qué es filosofía recopilando definiciones no ayuda a esclarecer la cuestión. Es difícil encontrar un punto en común entre definiciones como que la filosofía es la ciencia que investiga los principios y las causas de las cosas (Aristóteles) o que la filosofía es aclaración del lenguaje (Wittgenstein y algunos filósofos analíticos).

Por otro lado, la definición de filosofía como la búsqueda de la sabiduría, la verdad, la felicidad... que la filosofía tiene el todo por objeto o que es el intento de responder las grandes preguntas que se hace el ser humano, es un ejercicio de retórica con resultados bastante vagos e imprecisos.

Es cierto que desde su origen, la filosofía se ha definido por parte de muchos pensadores, cuyo representante más eminente y popular es Platón, como la búsqueda de la verdad. Sin embargo, en la actualidad, la gran mayoría de las corrientes filosóficas, al igual que la ciencia, aceptan que la búsqueda de una verdad en términos absolutos es infructuosa. En primer lugar, porque la hermenéutica, la antropología, la historia de la ciencia y la sociología del conocimiento entre otras disciplinas, han señalado una y otra vez que la verdad es un concepto cultural que evoluciona y depende de la época histórica, así como de factores sociales, económicos, etc. En segundo lugar, porque toda pretensión de establecer verdades absolutas ha incurrido, tarde o temprano, en dogmatismos.

Establecer una definición de filosofía es una tarea problemática. Sin embargo, de modo provisional y sin demasiadas pretensiones de exactitud o exhaustividad, podríamos responder a la pregunta sobre qué es la filosofía definiéndola como una actividad intelectual perteneciente a una tradición de pensamiento, con una dimensión tanto teórica como práctica, que a lo largo de la historia ha utilizado, incluso en sus manifestaciones más irracionalistas, un método racional, y cuyas preocupaciones fundamentales han sido el conocimiento en el más amplio de los sentidos, así como la acción humana en su dimensión individual, social y vital.