Al pensar en “moda”, solemos asociar dicho término con la vestimenta. Pero “moda” es mucho más que eso: existe un amplio abanico de posibilidades que podría extenderse desde lo ideológico, lo estético y/o hasta lo lingüístico. El ser humano, como ser social que es, se ve salpicado de estas tendencias. Es inevitable y aunque muchos intenten no caer en las redes de lo 'snob', la mayoría de nosotros termina influenciándose por estos difundidos estilos.

Generaciones que fueron y son:

  • El pasar del tiempo va modificando nuestras preferencias, conveniencias y perspectivas. De esta forma las modas pasan, desaparecen y hasta vuelven a brotar. Un actual y bastante gráfico ejemplo es la era 'vintage' que, desde hace ya unos años, intenta imponerse propagándose cada vez más. Quizás ésta pueda hallarse vinculada a la ecología: el reciclaje y re-aprovechamiento de materiales que, hoy por hoy, miles de terrestres practican con el fin de aportar su granito de arena a nuestro planeta que pide a gritos algo más de respeto, conservación y ayuda.
  • Podríamos pensar en los hippies, en la forma en la que allí por los años '60 impusieron su ideología, look y filosofía de vida marcando historia para siempre. Moda que también ha reaparecido, sobre todo a nivel de indumentaria y accesorios; pero a la que siempre se le ha efectuado un respetado y reconocido culto.
  • Si de ideologías se trata, ¿por qué no considerar también "moda" aquellas ideas revolucionarias que produjeron furor, alcanzando su máximo esplendor en América tras la segunda mitad del siglo XX? Si bien los puntapiés iniciales han sido las determinadas realidades políticas de ciertos países, la difusión fue masiva e inmediata: el mundo entero se vio influenciado. Algunos a favor, otros en contra pero una realidad innegable que golpeó las puertas de nuestro siglo pasado. Por supuesto que de esto se trata aquel 'contagio' mencionado ut-supra: el hombre va acoplando sus ideales dada la realidad en la que le toca vivir. De modo que sería interesante abrir un poco nuestras mentes y entender por "moda" algo masivo, en crecimiento; algo que cada vez se ve reflejado en más y más individuos.

Generaciones que son y serán:

  • Este nuevo milenio trajo consigo una liberalidad que se vislumbra a diario en las calles: tribus urbanas por doquier, parejas homosexuales de la mano y miles de personas que desfilan por la vida imponiendo su personalidad y vistiendo a piacere. Son éstos claros ejemplos de cuán tolerante se ha vuelto el hombre. Y lo más importante: el respeto por el prójimo es cada vez mayor; la gente ya no menosprecia ciertas cosas que, décadas atrás, eran "mal vistas". Los tatuajes, por ejemplo; comenzaron a verse en un determinado sector social, si nos remontamos a algunos años atrás, pero hoy en día es muy común encontrar individuos que decoran su cuerpo con dibujos e inscripciones de todo tipo: ya no es característico de ningún sector social, sexo o cultura; ¡en la actualidad podemos encontrar hasta políticos tatuados!
  • ¿Cómo no hacer mención al área comunicativa? Quizás sea la lengua uno de los fenómenos sociales donde más reflejadas se ven las modas. Imaginemos cómo hablan los adolescentes, por ejemplo: las muletillas, abreviaciones y denotaciones semánticas que manejan entre su grupo de amigos. A veces parecería que si no emplean determinado léxico están "fuera de onda". Estos sucesos lingüísticos sin duda son también tan contagiosos como lo son los estéticos, o quizás hasta más: la mera interacción social archiva sutilmente palabras, usos y/o expresiones en nuestro inconsciente y, quizás hasta sin pensarlo, terminamos repitiendo lo que tantos dicen.
  • La indumentaria también rompe récords en moda, claramente. El tiro alto y el tiro bajo en los pantalones; la altura de los tacones, la paleta de colores vigente. Pero quizás un aspecto digno de ser resaltado es la actitud, y también "emancipación", masculina frente al mundo de la moda. Antiguos prejuicios han sido completamente abolidos por las tendencias surgidas: ya no se considera afeminado aquel hombre que viste de rosa; en la actualidad el hombre también usa cosméticos, toma sol, se arregla el cabello y hasta podemos encontrar quienes utilizan utensilios como la famosa planchita de pelo o pinza de cejas (hasta hace no mucho, sólo para público femenino). Recordemos cómo hace un par de años atrás causó furor el término "metrosexual" al que inmediatamente se apuntaron millones de seres masculinos.
Propongámonos entonces una nueva forma de concebir a la "moda" sin limitar su terreno asociándola solamente a lo estético, a la imagen. Es interesantísimo y totalmente enriquecedor apreciar la diversidad en todo lo que ella significa pues de este modo entenderemos aquel pasado cuya evolución nos condujo a nuestro presente.