El 5 de diciembre de 2011 la NASA anunció la confirmación del primer planeta potencialmente habitable de la misión Kepler, la sonda espacial especialmente diseñada para explorar el tránsito de exoplanetas como la Tierra delante de sus estrellas madre o anfitrionas. La noticia es impactante porque es el disparador de otras exploraciones como la de búsqueda de vida inteligente o de mas historias de ciencia ficción como la reciente del mundo Pandora del film Avatar. El planeta es Kepler 22 b, que orbita alrededor de una estrella similar al Sol llamada Kepler 22 de la constelación de Cygnus, había sido incluido en un listado anunciado en febrero de este año como candidato a planeta habitable. El reciente anuncio confirmó ese caracter, pero ¿qué se tuvo en cuenta para semejante conclusión?

Los planetas encontrados en zonas habitables

Kepler 22b no es el primer planeta encontrado en la zona de habitabilidad de su estrella. Ya hay varios en esa lista, entre los que se destacan Gliese 581 d, HD 85512 b y 55 Cancri f, aunque esta nómina podría ser mayor. La ubicación de estos planetas en la zona de habitabilidad no significa que sean habitables; para esto se deben dar condiciones adicionales, como una masa adecuada para mantener una atmósfera, un perfil rocoso, la posibilidad de mantener agua líquida, la rotación y la órbita regulares, entre otras. De hecho, el mencionado 55 Cancri f es un gigante gaseoso en el que sería imposible concebir a la vida tal como la conocemos, pero se cree que un mundo habitable que podría existir en este sistema, sería uno de sus satélites - como el mundo de ficción Pandora -, con las características adecuadas para ser habitable.

La ubicación de Kepler 22 b en la zona habitable

Los exoplanetas encontrados en zonas de habitabilidad no siempre se ubican en la parte ideal de esta. Por ejemplo Gliese 581 d está en el borde exterior de la zona por lo que se podría suponer que sea demasiado frío y HD 85512 d está en el borde interior de la zona por lo que podría ser demasiado caliente. Un caso análogo ocurre en nuestro sistema solar con Marte y Venus, aunque algunos dicen que Venus ya no estaría comprendido dentro de la zona habitable. Sin embargo, Kepler 22 b se encuentra en el medio de la zona de habitabilidad de su estrella como la Tierra y además su estrella anfitriona, Kepler 22, es del tipo espectral G5, menos luminosa que nuestro Sol, mientras que Gliese 581 y HD 85512 son enanas rojas del tipo espectral M.

Características de Kepler 22 b

Poco se sabe todavía de este novel candidato a planeta habitable. Justamente para determinar esta posibilidad habrá que profundizar sobre su composición, porque por ahora se ha determinado solamente su tamaño (un radio equivalente a 2,38 el de la Tierra) y su órbita (289,9 días). Pero nada se sabe sobre si tiene atmósfera ni si es rocoso o si tiene parcialmente o solamente agua líquida sobre su superficie (si es un "planeta océano"). De estas determinaciones surgirá la masa del planeta, de la que por ahora son todas puras conjeturas: para la NASA es una supertierra pero para el Observatorio de Arecibo podría entrar en la categoría de minineptuno.

Qué es una supertierra y qué es un mini neptuno

Los astrónomos no están de acuerdo totalmente con los parámetros de estas clasificaciones arbitrarias. En general se considera a una supertierra como un planeta de superficie sólida, rocoso con una masa desde dos hasta cinco veces la de la Tierra. Pero hasta hace poco tiempo este límite era de hasta diez masas terrestres, pero ahora, y a raíz de los descubrimientos más comunes, se ha determinado la categoría de minineptunos, es decir planetas que tienen masas de cinco a diez veces la terrestre pero que son gaseosos, tipo Urano y Neptuno. En definitiva convendrá ser cautos sobre cualquiera de estos pocos miles de planetas que se vayan encontrando, sobre miles de millones que habrá en la Vía Láctea. En cualquier caso bien por Kepler y este mundo habitable comprobado y esperemos a ver que pasa con las decenas de candidatos anunciados, algunos de ellos de menor tamaño que Kepler 22 b, los que nos podrían deparar sorpresas aún mayores. Fuente: Suite101.net y Blog de Daniel Marín.