Las bicicletas de montaña han sufrido una fuerte evolución durante los últimos años, la cual ha conllevado una diversificación en los modelos comercializados que puede ser todo un quebradero de cabeza a la hora de elegir la mejor mountain bike: aquella que mejor se adapte a nuestras necesidades y presupuesto.

Hay una clasificación preliminar que divide a las rígidas (sin suspensión trasera) de las dobles (con amortiguador trasero). A partir de aquí, se suelen clasificar según el recorrido de las suspensiones, con denominaciones muy variopintas según las diferentes marcas.

Bicis rígidas o dobles

De menor a mayor recorrido, el primer escalón son las denominadas cross country, racing o maraton, bicis con recorridos de horquilla de hasta 100 mm (bloqueables en gamas medias y altas) y traseras rígidas o de recorrido similar a la parte de delante y también bloqueables. Son las más ligeras y eficaces a la hora de pedalear duro, pero de posición más incómoda y menos propicia para bajar. Las dobles presentan un sobrepeso de cerca de un kilo respecto a las rígidas de similar precio y misma marca, pero su mayor comodidad permite hacerlas más eficaces en recorridos muy largos o en ciclistas no-profesionales, donde el cansancio hace mecha en la espalda o en el trasero antes en las rígidas.

Un poco más allá, con recorridos de alrededor de 120 mm, se encuentra la categoría trail, la más popular en España por su gran equilibrio, permitiendo subir sin grandes lastres y con una posición cómoda y, al mismo tiempo, poder bajar dignamente por senderos y caminos escarbados. Al igual que en las anteriores, muchas presentan bloqueos totales o parciales de las suspensiones, con el fin de no perder eficacia en el pedaleo en subidas o zonas de asfalto y, con la misma montura, tener una buena capacidad de absorción cuando el terreno lo requiera.

La mountain bike total

Una vez pasados los 140 mm, se entra en las categorías de bicis pensadas para disfrutar bajando. Empezando por las all mountain y siguiendo con las Enduro, cuya diferencia es de apenas 20 mm de recorrido (salvo honrosas excepciones como las Scott Genius LT de 185 mm) y de un par de grados de inclinación de la horquilla (entre los 68-69 grados de las all mountain más conservadoras y los 66,5 de las más radicales para descender), son bicis para gente que busca subir para bajar, sin que ello suponga un trauma cuesta arriba, merced a bloqueos de suspensión, geometrías variables, recorridos acotables o pesos razonables y que el descenso sea un placer gracias a las largas y absorbentes suspensiones, frenos con enorme poder de retención, llantas y neumáticos reforzados y tijas de sillín automáticas (popularmente conocidas como tijas pijas) que suben y bajan el asiento con un solo click.

Bicicletas para bajar

Quizá sean estas, especialmente las all mountain, las bicicletas con mejor balance entre capacidad para subir y para bajar, ya que a partir de aquí se entra en una zona donde los pedales sirven más de lugar de apoyo que de elemento motriz. En este límite, se sitúan las gravity, big mountain, overmountain y freeride, con recorridos de 180mm o más, enormes discos de frenos y sillines casi simbólicos, pensadas para descenso, aunque con mucha paciencia -y fuerza- es posible subir, aun a pesar del lastre de 15 kilos hacia arriba.

Finalmente, las btt de descenso o bicicletas de DH (abreviatura de down hill en inglés) son modelos pensados para subir con remontes o vehículos de apoyo, para posteriormente bajar a ritmo vertiginoso, por casi cualquier sitio, merced a recorridos de más de 200 mm, discos de más de 200 mm de diámetro y con cerca de 20 kilos entre las piernas, apoyados al suelo a través de ruedas más dignas de moto que de una bicicleta.

Geometria de la bici de montaña

En este repaso a los diferentes tipos de mtb, los extremos están claros, pero en las categorías intermedias, determinados componentes o geometrías, pueden esclarecer el tipo de conducción al que mejor se adaptará la montura. Como se ha insinuado antes, el ángulo de ataque de la horquilla es fundamental en la forma en la que la bicicleta abordará las bajadas, pudiendo considerar los 67,5 grados el máximo de una buena mtb para bajar. Por encima de esta cifra, se prima más la capacidad rodadora que la de descender.

La tija de sillín automática es uno de los mejores inventos para la bicicleta de montaña en los últimos años; para la gente que le gusten los cambios de nivel es casi imprescindible, evitando los sustos en las bajadas y las caídas por encima del manillar, incrementando la seguridad de una forma que sólo al probarla se puede entender. El sobrepeso de este elemento (alrededor de 300-400 g) se ve más que recompensado por su funcionalidad.

Otros componentes que pueden marcar la diferencia son los bloqueos parciales (pro-pedal) o totales de horquilla y amortiguador que benefician la eficacia de pedaleo, los cambios de dos platos o el hammersmidt (cambio inmediato de desarrollo por engranajes) que otorgan mayor distancia libre al suelo o guiacadenas que evitaran sustos al pedalear por lugares inhóspitos.

Y una última consideración, que se debe tomar de forma jocosa, respecto al precio: bajar un gramo sale por un euro; un kilo mil euros. Esto que parece una burrada es aproximadamente lo que hay que pagar por componentes que reducen el peso de la bici, aunque también de la exclusividad ligada a esta ligereza, por lo que la ventaja en peso de una montura de 6.000 euros respecto a la de otra de 3.000 puede ser la misma que llevar lleno o vacío un bidón de agua de medio litro.