Con frecuencia se asocia al Punk con la violencia. De hecho, para algunos es un movimiento esencialmente violento. Su estética es agresiva, su actitud es contestataria y las letras de las canciones no se guardan nada, lo dicen todo sin tapujos, exhiben la intimidad del mundo sin ninguna reserva.

Justamente allí radica su exilio. Un autoexilio en inicio, dado que el punkero se niega aceptar el mundo, lo habita como un observador atormentado. A pesar de esto un observador movilizado por la furia y la posibilidad, la creencia de que el cambio es posible.

Luego viene el desarraigo generado al vivir en un mundo que ha sido negado. El punk, entonces, es ante todo crítica social a través de una estética, una poesía del exilio que lucha contra las formas del poder.

Citemos un ejemplo, un trozo de la canción Destruir, del grupo de punk peruano, Narcosis. Banda pionera de la escena del punk latinoamericano que apareció en los en los años ochenta.

“Yo voy por la calle pateando latas, mi mente está revuelta, mi angustia aumenta. Levanto la mirada sólo hay ojos que no ven nada, hay tanta gente idiota quiero mear sus caras. Hay que destruir para volver a construir. Hay que destruir para volver a construir”

Inicios

Antes de mirar con más detalle la relación entre poesía y política dentro del movimiento punk, es importante dar un repaso histórico. Es necesario resaltar que el desarrollo del movimiento punk no se dio de manera uniforme, sino que se presentó diacrónicamente.

Apareció a principio de los años 70 en Inglaterra como un movimiento que rechazaba la cultura establecida a través de una crítica mordaz a las formas ideológicas. Lo hizo en un inicio a través del grupo inglés Sex Pistols, fuertemente influenciado por grupos americanos.

Esta primera escena del punk fue agresiva y contestataria políticamente, canciones como "Anarchy in the UK" o "God Save The Queen", fueron himnos de rebeldía que impulsaban a la insurrección.

Junto a ellos surgieron distintos grupos, algunos estadunidenses. Como se dijo su proceso fue diacrónico, por lo que se vio una notable diferencia en el desarrollo del punk en ambos países. Mientras que en Inglaterra el movimiento tendía a ser más contestatario y agresivo, en Estados Unidos era más simbólico y descriptivo.

A parte de Sex Pistols, en Inglaterra surgió The Clash, Buzzcocks, aunque este último menos agresivo que Sex Pistols y menos contestatario políticamente que cualquiera de las dos antes mencionadas. En Estados Unidos aparecieron bandas como The Ramones, MC5, The New York Dolls, Patti Smith.

Todos influenciados por bandas británicas como The Who o norteamericanas como The Velvet Underground o Stooges, pioneros en formas alternativas y propuestas innovadoras, musicalmente.

La actualidad

En la actualidad muchos de los aspectos ideológicos del punk fueron remplazados. Se pasó de un nihilismo a una filosofía de la posibilidad. Sin embargo, esto no significó un debilitamiento de la fuerza política del punk, la cual se fortaleció, en mayor medida gracias a la expansión del mismo en países de habla hispana.

Luego del resurgimiento en Inglaterra y Estados Unidos, hubo un florecimiento del mismo en países como España, México, Perú, Colombia, Argentina y aparecieron bandas tan importantes como Narcosis, Eskorbuto, I.R.A., La Pestilencia, Alaska y los Pegamoides, tan sólo para nombrar algunos ejemplos.

¿Nihilismo?

Frente a la consigna nihilista del “There’s no Future” se erigió, entonces, una filosofía de la posibilidad. El punk mantiene sus consignas políticas, de hecho, se han fortalecido, han madurado.

Gref Graffin, vocalista de Bad Religion, teórico del Punk, en su "Manifiesto Punk", define este movimiento de acuerdo a diversos puntos, uno de los cuales versa de la siguiente manera: “El Punk ES: un movimiento que sirve para rebatir actitudes sociales que han sido perpetuadas a través de la deliberada ignorancia de la naturaleza humana”

A través de esta breve sentencia podemos inferir cual es la ideología planteada por el punk en la actualidad, más político, más contestatario, y en donde converge una filosofía de la posibilidad y del cambio. No obstante, se sigue encontrando en la escena punk muestras de violencia exagerada, pero que no hacen parte de la propuesta del movimiento.

Política y poesía del exilio

Los aspectos políticos se han ido mirando en el desarrollo del texto, desde el “No Future”, pasando por la voz de Narcosis, hasta llegar a las palabras de Gref Griffin. A pesar, de que el Punk actual es menos nihilista, conserva un pesimismo esencial y mantiene vigente a sus más grandes exponentes.

Este pesimismo es lo que denominaremos la poética del exilio, la cual es una deliberada posición de rechazo frente a las formas ideológicas predominantes, sistemas políticos, económicos y culturales. Y que se deja traslucir a través de una prosa desgarradora, que critica, pero que también sirve de reflejo.

Miremos un ejemplo de The Ramones, en la canción Now I wanna Sniff Some Glue: “Now I wanna sniff some glue, now I wanna have somethin’ to do. All the kids wanna sniff some glue, all the kids wants somethin’ to do”

La cual traduce lo siguiente:

“Ahora yo quiero inhalar un poco de pegante, ahora yo quiero tener algo que hacer. Todos los chicos quieren inhalar un poco de pegante, todos los chicos quieren tener algo que hacer”

Aquí encontramos un reflejo de pesimismo y desesperanza, que en el fondo no es otra cosa que una crítica a la sociedad. Este reflejo es una poética del exilio porque recrea el desarraigo y la depresión de una época.

Cómo diría Octavio Paz en su ensayo "Poesía y Poema", La poesía es respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia: el tedio, la angustia y la desesperación la alimentan.”