La Psoriasis era conocida antiguamente como sarna y es una inflamación cutánea crónica no contagiosa que se caracteriza por la aparición de zonas inflamadas que posteriormente se cubren de escamas plateadas brillantes. Suele aparecer en codos, rodillas, cuero cabelludo y en la parte inferior de la espalda.

A pesar de que por lo general no es una enfermedad mortal ni trae graves consecuencias puede, en los casos más severos, causar un impacto social importante.

Diagnóstico

La Psoriasis afecta por igual a ambos sexos y suele presentarse poco después de la pubertad. Dado lo fácil que es reconocer sus síntomas normalmente el médico no necesitará practicar una biopsia para asegurarse. Tras la inspección física, el dermatólogo podrá ayudarse del raspado metódico de Broc. Si el paciente sufre Psoriasis veremos tres signos característicos al raspar poco a poco con la cuchilla:

  • El signo de la vela de cera, al raspar se desprenden muchas escamas.
  • La membrana de Duncan-Dulclkley, si seguimos raspando se desprende una fina película transparente.
  • El rocío hemorrágico de Auspiz, si al continuar rascando la dermis presenta sangrado puntiforme.

Causas de la Psoriasis

Se desconoce su origen concreto, sin embargo se ha demostrado que es una enfermedad genética. Si uno de los dos progenitores padece esta enfermedad, las posibilidades de que uno de sus hijos la herede es de una entre ocho, si la sufren los dos, de una entre cuatro. Estas estadísticas no siempre se cumplen porque, aunque el hijo herede la alteración genética, puede no llegar a desarrollarla, ya que en su aparición también influyen otros factores que pueden ser externos, como el contacto de la ropa con la piel o los cambios de estación; o internos, como las enfermedades infecciosas, el estrés o el uso de algunos fármacos.

Aparición de la Psoriasis

En el 15% de los casos la Psoriasis aparece durante la infancia. Los síntomas clínicos en el niño suelen parecerse a los que presenta el adulto, aún así, es común que en esta edad la enfermedad se manifieste de formas atípicas lo que dificulta su diagnóstico. Algunas dermatosis infantiles que afectan a las nalgas, los párpados y el cuero cabelludo pueden parecerse mucho. Ante cualquier sospecha de que el niño pueda sufrir la enfermedad lo mejor es acudir a un dermatólogo especializado.

La Psoriasis aparece antes de los veinte años en uno de cada tres casos, y padecerla durante la adolescencia puede ocasionar trastornos emocionales importantes debido al miedo al rechazo, en cuyo caso es aconsejable contar con la ayuda de un psicoterapeuta.

Tratamiento de la Psoriasis

No existe ninguna cura para la enfermedad, por lo que el tratamiento se centra en el control de los síntomas y la prevención de infecciones cutáneas secundarias. Normalmente basta con utilizar productos de aplicación cutánea como cremas y ungüentos con corticoides o vitamina D, champús anticaspa o que contengan alquitrán de hulla, emolientes y queracolíticos para disminuir las escamas, y antibióticos tópicos.

En los casos en los que la enfermedad cubre toda la piel se requerirá hospitalización urgente, pues las infecciones secundarias pueden afectar a los órganos internos y causar, en casos extremos, la muerte.