
- Psicópata - morguefile
En la actualidad existen numerosas series en televisión basadas en crímenes y violencia, como Mentes criminales, CSI, Sin rastro, Medium, El cuerpo del delito. Casi todas ellas provienen de U.S.A., pero aquí, en España, también se promueven este tipo de series, como Punta escarlata, Homicidios, etc., todavía sin estrenar, que son más de lo mismo.
Sin proponérselo, aparte de entretener al personal, en ocasiones, estas series pueden ayudar a normalizar en los psicópatas unas pautas de conducta anormales que constituyen un delito grave y son un peligro para la sociedad.
Al mimetizar con los modelos observados, tienden a imitar conductas que en ellos pueden actuar de desencadenantes, porque muchos no se atreverían a realizarlos si no los hubieran visto en televisión y no se hubieran identificado con ellos. Los psicópatas no son todos asesinos, aunque tienen una alta probabilidad de serlo.
Los psicópatas aprenden comportamientos
Se ha demostrado que muchos de los crímenes que se cometen tienen su origen en otro crimen visto en televisión, o en alguna película o videojuego. En estos casos, los psicópatas copian, a pies juntillas, todos los detalles e, incluso, se llegan a creer importantes por su protagonismo en el acontecimiento.
Los maltratadores que asesinan se pueden considerar también psicópatas, actuando de una forma similar y, cuando matan a la mujer, la mayoría de ellos opta por entregarse a las autoridades sin dilación.
Este comportamiento, por supuesto aprendido de sus predecesores, lo realizan con el convencimiento de que es lo que tienen que hacer y lo normalizan. A continuación, generalmente, no muestran en absoluto ningún remordimiento, porque muchos piensan que la víctima se lo buscó y, por tanto, se lo merecía.
Algunos, además, se sienten satisfechos, ya que en su fuero interno creen haber hecho justicia ante la situación que estaban viviendo.
Los psicópatas viven otra realidad
No olvidemos que los psicópatas viven una realidad diferente a la de las personas normales, sin emocionalidad, ni empatía, ni compasión, ni remordimientos. Carecen de toda sensibilidad.
Muchos psicópatas odian a todo el mundo, porque han sido privados del amor al que todos los seres humanos tienen derecho. Los seres humanos tienen una necesidad básica de amor y reaccionan con agresividad y resentimiento ante la ausencia de afecto.
Los psicópatas son poco sociables
Creen que la sociedad está en contra de ellos, transgreden las normas sociales, se sienten con derecho a delinquir, siempre están a la defensiva, vigilando en todo momento; por eso, cualquier episodio que los altere lo magnifican, dando muestras de agresividad y de excesiva violencia. Son personas muy peligrosas, porque no saben controlar sus impulsos violentos.
Son incapaces de experimentar miedo y esto demuestra la falta de empatía o compasión hacia el dolor y el miedo de sus víctimas.
Para los psicópatas las normas y los límites no existen. Para ellos todo está permitido, no tienen sentido de la responsabilidad.
La psicopatía es un trastorno de personalidad
La psicopatía no es un trastorno mental, porque el psicópata, sin ser una persona normal, es consciente de sus actos. El psicópata siempre encuentra motivos, que se repiten, cuando agrede a sus víctimas, justificando sus propios actos. Cuando mata experimenta una fuerte sensación de poder y control sobre la víctima y ello le hace sentirse vivo.
Cuanto más violento y agresivo se siente mayor es su tranquilidad fisiológica. En sus actos siempre busca la satisfacción propia, haciendo daño. Tienen adicción a la violencia, al sufrimiento ajeno, a la humillación, a la degradación.
Rasgos de psicópata
Un 10% de la población española posee algún rasgo psicopático y un 2% los tiene todos. El psicópata, usualmente, se hace y la adquisición de los rasgos característicos es temprana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el 2% de la población es “peligrosa”: son los psicópatas. En España se estima que hay 1.000.000 de psicópatas, pero la justicia sólo ha descubierto y condenado a unos 10.000. Se desconoce adonde se encuentran los 990.0000 restantes.
Correlación positiva entre violencia televisiva y agresividad
Investigaciones experimentales longitudinales han demostrado una correlación positiva y causal entre violencia televisiva y conductas agresivas.
En las investigaciones sobre violencia en televisión se ha descubierto el fenómeno del aprendizaje observacional, teoría avalada por numerosos científicos, los cuales distinguen entre la adquisición de una conducta y su ejecución.
Por tanto, la conducta aprendida puede ser inicialmente almacenada por el individuo y realizada más adelante cuando se le presenten las circunstancias idóneas.
La sociedad debe concienciarse sobre la educación
El abandono en la infancia, la falta de cariño y de interés por parte de los padres en la educación de los hijos, la influencia violenta de la televisión, la violencia familiar, o el maltrato físico, emocional y sexual, durante la niñez son los factores que predisponen al desarrollo de una personalidad psicopática.
Asimismo, permitir comportamientos egoístas e individualistas, conforman también un buen caldo de cultivo para la formación de los psicópatas.
Las experiencias demuestran que la contemplación de imágenes violentas, induce a los niños a realizar actos violentos. El pediatra Hernán Montenegro afirma: "Es imposible seguir pensando que la televisión es una forma inofensiva de entretenimiento".
