
- Resentimiento - Miguel Saavedra
Debbie Cuevas Morris fue asaltada y violada y su novio Mark Brewster asesinado. El caso fue llevado al cine en 1995 en la película "Dead Man Walking" (Hombre muerto caminando) protagonizada por Susan Sarandon y Sean Penn.
En la cinta la religiosa Helen Prejean asiste a Robert Willie, condenado a muerte por el delito. Debbie, en su libro Forgiving the Dead Man Walking (Grand Rapids, MI.: Zondervan, 1998), narra la experiencia que la llevó desde el resentimiento al perdón. Cuando se enteró que el asesino era ayudado por la hermana Prejean se llenó resentimiento. Pensó que estaba siendo traicionada por el sistema de justicia y por Dios mismo en la acción de la religiosa.
A Debbie le llevó mucho tiempo superar su resentimiento, hasta que en algún momento, confrontó mentalmente a su agresor y lo perdonó, liberándose del peso que sentía. ¿Ilusión? ¿Fantasía? ¿Un acto necesario? ¿En qué ayuda? ¿Es posible superar el resentimiento?
¿Qué es el resentimiento?
La Dra. Lourdes E. Morales-Gudmundsson, profesora de la Universidad de la Sierra, en Riverside, California, en su libro Te perdono, pero... (México: Gema Editores, 2009) señala que el "resentimiento es un relato atorado. Se lo cuenta de la misma manera vez tras vez, y la persona que lo cuenta siempre es la víctima". En muchos sentidos, el resentimiento inmoviliza y no permite crecer y avanzar.
La misma autora señala que "negarse a perdonar y albergar resentimientos es como tomarse un veneno y esperar que muera la persona que nos ha ofendido".
Encadenados a la falta de perdón
La película El secreto de tus ojos, ganadora del Oscar a la mejor película extranjera 2010, del director Juan José Campanella y protagonizada por Ricardo Darín, Soledad Villamil, Pablo Rago y Guillermo Francella y basada en la novela La pregunta de sus ojos (2005) del escritor argentino Eduardo Sacheri, narra la historia de Benjamín Espósito, un funcionario judicial que una vez jubilado comienza a escribir una novela sobre uno de los casos emblemáticos de su carrera.
La película está ambientada en el Buenos Aires de 1974, en el contexto del caos institucional de la época. En ese momento se produce un asesinato brutal de una mujer casada con un empleado bancario. El homicida es encontrado, sentenciado a cadena perpetua, sin embargo, años después es liberado y se convierte en asesino a sueldo del estado.
En el clímax de la cinta, Espósito, después de 20 años decide buscar al esposo de la mujer que ha sido asesinada y que para ese entonces vive en el campo, en un pueblo alejado de la capital. En el diálogo el hombre aparenta haber superado todo e incluso confiesa haber asesinado al homicida de su esposa.
Espósito se marcha, pero con la duda atravesándolo regresa escondido y sigue al hombre hasta la parte trasera de su casa. Ingresa a una bodega y allí encuentra una celda y al asesino de la mujer, anciano y doblegado por los años, siendo atendido por su carcelero, el esposo de la mujer asesinada que le recuerda una de sus frases: "Usted dijo cadena perpetua".
Hasta allí la escena que deja un sabor amargo y una gran lección. Una persona atada al resentimiento y a la falta de perdón, finalmente se convierte en víctima de su agresor. Vivirá permanentemente en una cárcel encadenado sin poder librarse.
Como señala la escritora Catherine Ponder: "Cuando mantienes tu resentimiento hacia otra persona, estás amarrado a esa persona o a esa situación, por un vínculo emocional que es más fuerte que el acero. Perdonar es la única forma de disolver ese vínculo y lograr la libertad".
Parejas y resentimiento
El resentimiento, tal como señala la Dra. Morales-Gudmundsson, solo envenena a quien lo manifiesta. Como una ciudad que se construye ladrillo a ladrillo, el resentimiento va produciendo un deterioro paulatino en las relaciones interpersonales, y esto sin duda ocurre en muchas parejas que ven inundadas sus vidas de sentimientos que muchas veces no expresan, no verbalizan y simplemente acumulan provocando una gama impredecible de situaciones que terminan infectando toda relación.
Sofia (el nombre es ficticio), ha vivido durante 15 años odiando a su esposo que decidió separarse de ella y años después se unió a otra persona. Su venganza consiste en poner trabas una y otra vez para no conceder el divorcio. Su resentimiento la ha convertido en una persona aislada y solitaria, y en el camino ha afectado a todos, incluyendo a su hija.
Roberto (nombre ficticio), dice haber perdonado una infidelidad de su esposa ocurrida hace seis años, sin embargo, constantemente hace comentarios sarcásticos, emite ironías, y de una u otra forma da evidencias que, en realidad, lo que alberga es sentimientos negativos que lo corroen.
Conclusión
La falta de perdón inmoviliza y no permite crecer. Superar el resentimiento debe ser una acción realizada por el bien de quien ha sido ofendido. No implica reconciliación, pero al menos libera de las consecuencias negativas que significa revivir una y otra vez los sentimientos amargos que a la larga infectan todo.
