La antigua periodista del periódico británico The Independent, Sarah Harris, ha realizado un documental sobre las prostitutas de los templos en el sur de India. Las "Devadasi" son adolescentes, dedicadas a algún dios, y que mantienen a su familia vendiendo sexo.

Se trata de una antigua tradición, en la que no intervenía el sexo y estaba destinada a las jóvenes de castas altas. Hoy es un negocio para niñas y adolescentes de la casta "intocable". Los documentales y la entrevista con la autora los publica The independent. Lo que sigue es un extracto de su presentación.

Viaje a la India: Primeras impresiones sobre el tráfico sexual

Cuando Sarah Harris viajó por primera vez hace tres años, tras dejar su puesto como redactora, fue a trabajar con una organización humanitaria que trabajaba con víctimas del tráfico sexual. Allí fue donde se encontró con las Devadasi, o "prostitutas sagradas", aunque sin entender muy bien qué significaba aquello. Hasta que fue invitada a Karnakatar, centro de la tradición, no se hizo una idea de lo que ocurría, y de la variación de respuestas que se podían encontrar.

La casta de los intocables y la prostitución en la India

Sarah Harris se encontró desde la respuesta orgullosa de una "madame" de Mumbay, hasta las respuestas avergonzadas de las chicas que se dedicaban a esto en zonas rurales, como Karnakatar. Resultaba difícil con chicas que se avergonzaban de lo que hacían y que necesitaban este "trabajo", en que se encontraban mal vistas y explotadas para mantener a sus familias. Otra curiosidad es que las Devadasi, guardianas del templo, pertenecen a la casta "Madiga", o de "intocables", la más baja en el sistema de castas tradicional de India.

La prostitución, salida de la pobreza en la India

Según concluye la autora, después de informarse, parece ser que la tradición de las Devadasi, cuando comenzó era algo reservado a las mujeres de las clases altas e incluso de la realeza, ocupando un lugar importante en la cultura india: Eran bailarinas, músicas y poetas. Nada que ver con el sexo. Su lugar estaba más cercano al de sacerdotisas.

A través de los siglos, y especialmente después de la llegada de los misioneros cristianos en el siglo XIX, la percepción social cambió. A día de hoy, es una de las salidas de las mujeres de casta baja, que solo pueden ser trabajadoras del campo o prostitutas. Con mucho, la prostitución en los templos es la salida más lucrativa.

Templos indios: Las prostitutas de dios y la pobreza

Las Devadasi son entregadas al servicio del templo a la edad de dos o tres años, aunque no comienzan en la "labor sexual" hasta la pubertad, en torno a los 12 años. En ese momento su virginidad se vende a un hombre, generalmente de casta y situación económica alta. Según Harris "Cuando llegué a India, pensaba que de alguna manera las Devadasi se sentirían orgullosas de lo que hacían, como un acto de devoción religiosa; la religión está unida a la sexualidad y la belleza. Sin embargo, las chicas son sencillamente prostitutas que ven esto como un negocio".

Prostitutas sagradas, la expansión del SIDA en la población india

Para una chica que ha sido Devadasi es muy difícil reinsertarse en el mundo, especialmente en un mundo en que son vistas como bienes estropeados y en que el matrimonio lo es todo. La percepción social hacia una Devadasi que ha dejado de ser joven la hundirá en la miseria, salvo por acciones humanitarias. El VIH y el SIDA se expanden además enormemente, en una cultura en la que el uso del condón está mal visto. La mayoría están infectadas, y a su vez contagian a los hombres que las utilizan, que de nuevo infectan a su esposa.

Aunque la práctica de la prostitución sagrada está prohibida por ley desde 1988, es imposible de erradicar, tanto como el complejo sistema de castas, pese al desarrollo económico y social.

El documental completo se puede ver en cuatro partes en VBS.tv.