Nos situamos en el Parque empresarial de Villaverde Alto, antiguamente conocido como el Polígono de la Resina o del Gato, en éste, se han tomado mucha molestia en el arreglo de sus calles, pero las medidas tomadas en 2005 contra la prostitución han desaparecido.

Anteriormente, a partir de una determinada hora (desde las 11 de la noche a las seis de la mañana), el Ayuntamiento de Madrid se encargó de restringir el tráfico en la zona, pidiéndose identificación para poder acceder a la misma, aunque tanto taxis como camiones tenían vía libre, pero, finalmente, esta ley ha sido anulada.

Las meretrices se distribuyen de la colonia Marconi

En la actualidad, en la misma colonia, se ha edificado un colegio, el cual lleva funcionando un año, donde llegan multitud de niños de zonas cercanas, tanto en autocar de ruta como en vehículos privados.

El aspecto que el recorrido del autocar presenta para estos pequeños es deplorable, ya que infinidad de meretrices se distribuyen a lo largo de todo el polígono. Es imposible no encontrarse con alguna al estar situadas por todo él, por no hablar de la cantidad de basura que éstas dejan cuando terminan su trabajo.

Reclamaciones y quejas de la comunidad por la prostitución

El AMPA de este centro concertado está en plena recogida de firmas para, posteriormente, entregar al distrito y ver si se pueden tomar medidas, pero están convencidos de que no servirá para nada, ya que llevan luchando contra este tráfico desde hace muchos años.

Y no es por el hecho de que estas señoritas se sitúen cerca de las viviendas, ya que se ha conseguido, al dialogar con ellas, que esto deje de suceder, el problema real, que está afectando a esta colonia, es que algunos clientes se meten en la calle del colegio, dejándola llena de preservativos.

Otro motivo de queja, tanto por parte de los vecinos de la comunidad como por empresarios de la zona, es el hecho de que, debido al frío, muchas de estas prestadoras de servicios sexuales recogen palés y cartones para hacer fogatas, con la peligrosidad que esto entraña, ya que, muchas veces, al terminar de realizar su trabajo, éstas no son apagadas.

Consecuencias de la falta de medidas contra la prostitución

Multitud de ellas que simplemente están situadas en la calle, bien vestidas, esperando que soliciten sus servicios. Pero, en gran parte de la zona industrial, se pueden encontrar mujeres que provocan con sus gestos a los conductores, insinuaciones que les hacen perder, incluso, el control de sus vehículos.

Otras, sin afectarles el frío, están en ropa interior, incluso, cuando éste no es tan intenso, lucen sus pechos sin ningún tipo de vergüenza. Independientemente de esto, se han habilitado otras carreteras, ya que se ha creado un Asador con apartahotel en la zona, y en éstas también se ha extendido.

Se han realizado varias entrevistas a los vecinos de la zona, muchas de ellas emitidas en televisión, los cuales están cansados de reclamar, de exigir que esto desaparezca y de ver, cada día, como estas señoritas se mantienen inmunes a sus quejas. Incluso, éstas, han llegado a comentar que vecinos de la zona son clientes de ellas, ya no se sabe si por despecho.

Se ha hablado de acabar con el proxenetismo de alguna forma, pero, a través de varios reportajes, se ha podido comprobar que, muchas de estas señoritas, no tienen a nadie que les presione para hacerlo, es su forma de trabajar y de conseguir dinero fácil.

Reacción de la autoridad ante la prostitución en la colonia Marconi

Lo triste es ver cómo la policía no hace nada por impedirlo. Lo triste es ver cómo se dedican a realizar controles de alcoholemia en las glorietas, mientras siguen ejerciendo la prostitución en frente de ellos. Y más triste es ver como los vecinos de esta comunidad han de coger sus vehículos para trasladarse a cualquier punto del polígono por evitar el contacto con estas mujeres, ya que no se sienten seguros. Ni siquiera se pueden permitir salir a pasear con sus hijos, por las zonas colindantes, por no poder explicar las escenas que puedan encontrar a su paso. ¿Qué solución les queda?

Lo paradójico de esta escena es que gran parte de las calles donde están situadas estas mujeres están nombradas con calles de santos: San Eustaquio, San Erasmo, San Cesáreo, San Norberto, San Dalmacio. ¡Si estos levantaran la cabeza!

En la colonia Marconi se sigue luchando por acabar con esta situación, siguen recogiendo firmas, exponiendo quejas, sin conseguirse nada. La forma en que se ha extendido la prostitución en este polígono ha ido en aumento, más teniendo en cuenta el cierre de la casa de Campo. Los vecinos aún conservan la esperanza de que, en algún momento, sus quejas sean tenidas en cuenta, mientras han de vivir con lo que les rodea.