El vinagre de sidra, lo mismo que el vinagre de vino de peras, posee un color amarillento oscuro. Su sabor y fragancia recuerda a la pera y a la manzana, por el ácido málico que contiene.

Los vinagres de manzana disponen de poco perfume y son escasos en ácido acético, debido a que no suelen contener más que 30 o 40 gramos por litro, tampoco contienen tártaros.

Los vinagres de hierbas generalmente se preparan con vinagre de vino, y al igual que en los aceites se elaboran bien con plantas frescas o bien con plantas secas.

Propiedades del vinagre de manzana

El vinagre de manzana tiene propiedades tónicas, digestivas y antisépticas. Este vinagre se elabora a partir de la sidra de manzana, transformándose, durante el proceso, el alcohol en ácidos acético y málico. Está considerado como un producto dietético que conserva parte de las propiedades de la manzana.

Empleado en la alimentación como aliño a todo tipo de alimentos, es rico en potasio, fósforo y otros minerales. Últimamente, al vinagre de sidra o manzana, se le está dando importancia para su uso en cosmética, ya que sirve para hacer aplicaciones locales sobre quemaduras superficiales y eritemas solares porque produce en la piel un agradable frescor a la vez que calmante.

Usos e indicaciones del vinagre de sidra

Puede emplearse como cualquier otro vinagre en el aliño de ensaladas, de verduras ya sean crudas o hervidas, de pescados y de carnes. Su valor energético es muy bajo, unas 5 calorías por cada 100 gramos, por lo que el vinagre de sidra de manzana es aconsejable en dietas de adelgazamiento.

Como tónico diario, se administra diluido en agua a razón de dos cucharaditas de café en un vaso de agua, dos o tres veces al día. Si se toma junto con la comida facilita la digestión al obrar como un antiséptico que activa las bacterias existentes que facilitan la transformación de los alimentos en el estómago y en los intestinos.

Se utiliza en la preparación de compresas para uso tópico en casos de quemaduras solares y urticarias. Sirve para hacer fricciones cuando existan calambres y pequeños golpes.

Otras indicaciones del uso del vinagre de manzana, estarían en hacer gargarismos contra las infecciones de la boca y garganta, también para los enfriamientos y laringitis.

Y el preparado de una bebida hecha de un “hidromiel” a base de vinagre de sidra y miel, sirve de alivio para las afecciones de la garganta en general.

Recetas con vinagre de vino: vinagres aromatizados con hierbas

En los comercios especializados existe un variado recetario de vinagres aromáticos, desde un vinagre de romero, hecho con romero y pimienta negra, idóneo para ensaladas de tomate y lechuga, hasta el vinagre de espliego, que tiene espliego y pimienta blanca, siendo apto para ensaladas verdes de pepino y tomate.

Los hay más sofisticados como el vinagre cinco aromas que lleva incorporado ajedrea, albahaca, clavo, estragón y pimienta blanca, es apropiado para legumbres tanto frescas como secas y ensaladas mixtas. También está el ineludible vinagre para escabeche compuesto por clavo, guindilla, pimienta blanca y tomillo, además de cebolletas y trocitos de zanahoria; ingredientes claves, junto con el vinagre, para conservar y evitar la degradación de los alimentos.

Los vinagres aromatizados también se utilizan en la cosmética como el denominado vinagre de hierbas para el baño e incluso otros tienen aplicaciones medicinales como el famoso vinagre de Marsella o de los cuatro ladrones, pues se dice que durante una epidemia de peste en esta ciudad francesa, ocurrida en el siglo XVII, este vinagre se empleo como medida profiláctica para no contagiarse y así poder robar a los cadáveres.

La fórmula del famoso vinagre de Marsella lleva romero, tomillo, espliego y salvia macerados en vinagre de vino.

Vinagre para ensaladas: receta casera de vinagre aromatizado

Se necesitan para mezclar en un litro de vinagre caliente, una chalota (cebolla pequeña) muy picadita casi triturada, la pulpa de un pimiento choricero también triturada, unos 50 gramos de pimienta negra molida, otros 25 de jengibre, una pizca de cayena y otra pizca de sal de mesa.

Una vez mezclados muy bien todos los ingredientes, se extrae todo el vinagre 3 veces durante tres días, se decanta, se filtra y se guarda herméticamente cerrado para utilizarlo cuando se precise.

Vinagre aromático para asados, una receta con vinagre de vino

En un litro y medio de vinagre de vino y unos 100 centilitros de vino blanco ya mezclados, se echan unas 10 semillas de mostaza finamente trituradas, unos 5 gramos de canela, 5 de clavo y 5 de jengibre, y se añade una pizca de nuez moscada.

Mezclados todos los componentes se guardan en maceración durante quince días para después decantar, filtrar y guardar, el vinagre obtenido, herméticamente cerrado, y al igual que la receta anterior este vinagre aromatizado ya estará listo para su uso.

Tanto el vinagre de sidra de manzana como el vinagre de vino aromatizado con hierbas, son condimentos básicos de cocina que, además de aderezar los alimentos, tienen beneficios saludables y, según el aceite que utilicemos, añadir a las preparaciones culinarias un vinagre u otro nos va a proporcionar matices y sensaciones diferentes.

Si le gusta el artículo, puede usar el feedback para compartir en Twtter, Google+1 o Facebook.