La mal llamada “impotencia” masculina, hace referencia a los problemas de erección en el hombre. Se define como disfunción eréctil o disfunción erectiva cuando se produce de forma reiterada la dificultad para conseguir o mantener una erección lo suficientemente firme para tener relaciones sexuales satisfactorias. Se engloba dentro de las disfunciones de la fase de excitación sexual.

Dentro de estos problemas, pueden darse diferentes grados. En ocasiones, el hombre puede tener dificultad para mantener la erección durante toda la relación sexual. Otras veces, puede hacer referencia a la dificultad para conseguir una erección, y en otras ocasiones puede suponer la imposibilidad de lograr la erección.

Esta dificultad para mantener una erección “buena” durante todo el acto sexual supone graves problemas psicológicos y de pareja.

Edad y salud

Los problemas de erección pueden darse en hombres de todas las edades. Si bien es cierto que hay mayor incidencia a partir de los 40-50 años de edad, los hombres más jóvenes también manifiestan este tipo de problemas.

Los problemas vasculares o causas metabólicas pueden ser frecuentes; no obstante, el médico es quien deberá descartar cualquier tipo de problema de salud que tenga relación con la erección.

En cambio, las cuestiones sociales y psicológicas suelen estar presentes en mayor o menor medida en este tipo de problemas.

Causas generales de los problemas de erección

Como causas generales, se hace referencia a las causas que suelen estar presentes en mayor o menor medida en los hombres que manifiestan tener problemas de erección. Cada una de estas causas puede tener influencia o no, dependiendo de la persona, siendo el profesional adecuado quien deberá establecer las causas que inciden en una persona determinada.

  • Hábitos poco saludables: tabaquismo, consumo de alcohol, alimentación rica en grasas, vida sedentaria (falta de ejercicio).
  • Vida estresante: no saber relajarse. Mantener un alto grado de activación fisiológica, es decir, estar permanentemente nervioso.
  • Modelo socio-sexual aprendido: un modelo socio sexual rígido es una de las causas que está presente mayoritariamente en los problemas de erección. Supone un modelo centrado en el coito y en el “deber” sexual del hombre, como miembro que debe satisfacer a su pareja. La sexualidad de la pareja está asociada a la sexualidad del hombre.
  • Problemas de pareja: la relación con la pareja tiene notable influencia en la sexualidad. Una mala relación basada en reproches, exigencias y desamor favorece los problemas de erección.
  • Personalidad: los hombres con personalidad neurótica o muy autoexigente puede llegar a tener problemas de erección.
  • Deseo sexual bajo: el bajo deseo sexual o la ausencia de estímulos eróticos influirán en el grado de excitación del hombre, influyendo así en su erección.
  • Sentimientos de miedo: miedo al fracaso, miedo al éxito, al desempeño, al abandono… son miedos muy comunes presentes en hombres con problemas erectivos.

Cuestión de relajación

La causa inmediata de los problemas de erección reside en el hecho de “pensar” y “no sentir”. Dejarse llevar durante la relación sexual es fundamental para poder disfrutar de ella. Esto implicará “sentir” las caricias, los roces y disfrutar del placer que eso conlleva. En cambio, cuando se “piensa” durante la relación sexual, el cuerpo no “siente”, y además se alimenta de miedos y frustraciones, lo cual generará ansiedad.

Una elevada ansiedad, pondrá al hombre en situación de defensa, el cual permanecerá durante toda la relación sexual observándose a sí mismo sobre cómo tiene que actuar, y cómo está actuando.

La retroalimentación de los propios pensamientos, generarán más ansiedad, la cual producirá la pérdida de la erección lograda.

Por lo tanto, contrario a lo que se pudiera creer, para poder tener una buena erección es necesario estar relajado previamente (para poder excitarse sexualmente) y durante el acto sexual, dejándose llevar a todas las sensaciones que conlleva.