Primavera, fiesta para el cuerpo y el alma donde los lugares, actividades y emociones se impregnan de color y alegría. Esta a nuestro alcance el privilegio de vivirla y encontrar en ella la oportunidad del cambio, del florecimiento, del renacer.

Psicólogos, médicos, terapeutas, sociólogos, coinciden en que es la primavera la época de más actividad sexual, el despertar de las hormonas, la etapa del amor. Todo ello relacionado con los ritmos biológicos que vive el cuerpo respondiendo a diferentes factores: más radiación solar, polinización de las flores, más tiempo y actitud para cultivar la sociabilidad.

Vivir la primavera es posible, con acciones sencillas para poder incorporarlas a nuestra rutina. Teniendo en cuenta algunos tips se puede avanzar en la aceptación, en darle el lugar, la oportunidad para que llegue a nuestra vida. Luego incorporar el color, la alegría, el disfrute y todas las bondades propias esta estación.

Llega la primavera, darle lugar

El significado de la primavera se relaciona al principio del crecimiento, del florecimiento, el despertar, dar lugar a lo nuevo. Para empezar es necesario ordenar, hacer lugar, desprenderse y eso significa en la vida cotidiana realizar cambios en:

  • Placares: comenzar a guardar las prendas abrigadas y ordenar las nuevas coloridas y delgadas. Conservar los básicos como jeans, camisa blanca, vestido negro, para darle toques de color con accesorios.
  • Hábitos alimentarios: la naturaleza sabia hace su aporte con deliciosas frutas y verduras. Incorporar el consumo de cítricos, hortalizas, en distintas maneras es placer y salud. Las dietas mágicas no existen si podemos aportar salud y armonía con el consumo adecuado de alimentos
  • Más actividades: los días más largos, las temperaturas más cálidas, invitan a paseos, reuniones, deportes. La sociabilidad es el eje y se suman propuestas muy tentadoras como recitales, festejos y talleres al aire libre.

La importancia del color

Los colores están siempre presentes en la vida. Ellos influyen en las actividades, en las emociones, y aportan buena energía cuando se los usa o combina. Se los puede utilizar en la ropa, en la decoración, para iluminar diferentes sitios, en accesorios y de múltiples maneras más. Los colores ayudan y también dan información sobre nuestro estado emocional.

El color naranja lidera la temporada primavera verano 2011, trasmitiendo alegría y vitalidad. Comparte este liderazgo el rosa madreselva, elegido por Pantone como el color del año por sus cualidades positivas y su vínculo con lo materno. Otras tonalidades completan la gama: tonos pasteles, cremas, rojos, verdes.

Con la simple elección de lo que usamos, cómo decoramos, de la flor que elegimos tener cerca, estamos generando buena energía para nuestra vida. La primavera inspira e invita a incorporar todo lo bueno y positivo que los colores o sus combinaciones encierran.

Disfrutar, bienestar en dosis

El ritmo diario de la rutina deja poca agenda para al disfrute. Entonces es conveniente reprogramarla y tomar en cuenta la oportunidad de la primavera, del cambio de estación. Priorizar las acciones sencillas y apuntarlas para vivirlas plenamente: la fragancia de las flores, el aroma del café, el canto de las aves, actividades al aire libre, usar ropa colorida, tiempo para los afectos y todo lo que sabemos nos hace bien.

El placer de unos minutos se transforma en belleza, salud y energía positiva.

Primavera, explosión de vida

Este tiempo rico, colorido y festivo invita a disfrutar, a incorporar sus beneficios en nuestra vida. Luego de un difícil invierno, de problemas y complicaciones retorna la calma, la esperanza y aveces nuevos proyectos.

La primavera es una invitación para responder desde el interior, desde la acción, desde la felicidad con la certeza que los resultados serán coloridos, bellos , saludables y con beneficios exponenciales.