El preservativo femenino está comenzando a popularizarse y supone una nueva e interesante opción de método de barrera, entre otras cosas, porque su utilización depende únicamente de la mujer, por lo que, en aquellos casos que su compañero sexual rechaza utilizar protección, pueden mantenerse protegidas y seguras. Como todo método anticonceptivo tiene ventajas, inconvenientes y particularidades de uso que veremos a continuación:

¿Qué es el preservativo femenino?

Un método que protege de tanto de embarazos no deseados (anticonceptivo) como de enfermedades de transmisión sexual (incluido VIH).

Se trata de una especie de bolsa con un aro en cada extremo (uno de ellos, cerrado) que se coloca en la vagina.

¿De qué está hecho el preservativo femenino?

Actualmente existen en el mercado preservativos femeninos de dos materiales distintos: poliuretano y poliestireno, que se comercializan lubricados pero sin espermicida.

¿Cómo se utiliza el preservativo femenino?

  1. Abrir con cuidado el envase.
  2. Sujetar el aro interno con dos dedos, presionándolo para darle forma alargada y estrecha.
  3. En una postura cómoda, introducir el aro lo más profundo posible hasta que esté en el fondo de la vagina. Es necesario asegurarse que no ha quedado torcido.
  4. El aro exterior ha de quedar cubriendo los genitales externos.
Durante los primeros usos, es necesaria cierta práctica, tanto en la colocación, como durante el coito para asegurar que el pene no se introduzca entre la pared de la vagina y el preservativo.

Una vez terminada la relación sexual (no necesariamente de forma inmediata a la eyaculación), el preservativo se extrae apretando el aro exterior, girándolo para mantener el semen en su interior y tirando ligeramente.

¿Qué ventajas tiene el preservativo femenino?

  • La decisión de su utilización depende de la mujer, por lo que se facilita su decisión y control a la hora de mantener relaciones sexuales con penetración.
  • Puede estar colocado hasta 8 horas antes de la relación sexual y no es necesario retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.
  • Al estar fabricado sin látex, es hipoalergénico por lo que lo pueden utilizar personas con sensibilidad o alergia al látex, es más resistente y además, permite su uso combinado con lubricantes tanto de base oleosa como al agua.
  • Ya que el anillo externo cubre parte de los genitales externos, éstos se protegen de enfermedades de transmisión sexual de las que no protege el preservativo masculino, como son el VPH (Virus del papiloma humano) o el Herpes simple. Además, ya que el anillo externo roza la zona del clítoris durante el coito, puede aumentar la excitación.
  • Se adhiere a la vagina tomando su temperatura con facilidad, y no aprieta al pene.

¿Qué tengo que tener en cuenta si uso preservativos femeninos?

  • Si se necesitara lubricación extra, esta debe aplicarse dentro del preservativo.
  • Combinar su uso con preservativo masculino no solo no es beneficioso, si no que aumenta el riesgo de rotura al aumentar la fricción entre ambos.
  • No se puede reutilizar.

¿Dónde se puede comprar el preservativo femenino y cuanto cuesta?

Tanto en tiendas especializadas (condonerías y tiendas eróticas) como en cada vez más farmacias (sin receta). Su precio ronda los 10 € la caja de 3 unidades, pero se está tratando de abaratar para conseguir un mejor acceso.