El director Tate Taylor y las actrices Viola Davis, Emma Stone y Octavia Spencer presentaron hoy en Madrid Criadas y señoras, la película revelación del año en la taquilla norteamericana y uno de los títulos que ya despuntan en las quinielas para las nominaciones a los Oscars. Destacaron dos grandes aspectos del filme, el carácter universal y no puramente americano de la historia y la importancia de ser el único título del año procedente de los estudios de Hollywood que cuenta en papeles protagonistas con actrices negras.

El escenario de ‘Criadas y señoras’

Criadas y señoras , como en el libro homónimo de Kathryn Stockett, retrata la vida de dos criadas negras, Aibeleen (Viola Davis) y Minny (Octavia Spencer), que trabajan para sendas familias adineradas de Jackson, Mississippi, en los años 60, el desprecio de ser consideradas seres humanos de segunda categoría y el racismo evidente que afectaba sus vidas en aquellos años. La película confronta la mentalidad de esas criadas afroamericanas con la de Skeeter (Emma Stone), una joven escritora blanca que quiere contar su historia, algo escandaloso para la época.

Emma Stone explica su personaje, Skeeter

Tuve mucha con el personaje de Skeeter”, explicó la prometedora Emma Stone en una breve rueda de prensa que no llegó a la media hora de duración ni a la decena de preguntas de los periodistas. “Su mentalidad es muy similar a la de la gente de mi generación. Pude empatizar con su sorpresa, con la forma en la que va descubriendo lo que se mantenía en silencio en Jackson en aquella época. Es una mujer muy moderna, aunque en su momento no lo supiera”, aseguró.

La imponente Viola Davis exploró en su intervención la parte más dura de su papel y la lucha por la igualdad de la población negra que impregna Criadas y señoras. “Es muy difícil interpretar a un personaje que existió en una época en la que sus sueños, sus ilusiones y todo lo que eran, sus derechos como seres humanos, son reprimidos día tras día. Una mujer que ha perdido a su hijo, que vive en la pobreza, que apenas gana dinero para vivir. Abrazar esa época y ese tipo de ser humano es muy difícil, y a veces muy difícil de ver”, explicó, aunque añadió que “esa es la belleza de lo que hacemos como actores”.

Octavia Spencer: “Un homenaje a quienes lucharon por los derechos civiles”

Para Octavia Spencer, a pesar de su poderosa presencia y gran voz, dos eran las dificultades de dar vida a Minny. Por un lado, contar una historia anterior a todos sus creadores. Por otro, trasladar que “fue un periodo muy oscuro en la historia del país”. “Quise hacer un personaje auténtico como un homenaje a los hombres y mujeres que, antes que yo, hicieron posible que tenga los derechos civiles que tengo hoy”, aseveró sobre sus motivaciones.

En Estados Unidos, la película ha sido un éxito inesperado, quizá explicable por tratar el racismo hacia la población negra en los años 60, un tema muy americano. ¿Puede Criadas y señoras conmover a los espectadores de otros países? Tate Taylor, su director, está convencido de que sí. “Estas mujeres interpretan a personas ordinarias, no políticos ni líderes en la lucha por los derechos civiles, gente ordinaria que tiene que utilizar una forma de hablar, de enfrentar al enemigo, descubrir que puede ser su aliado y cambiar lo que le rodea. Como seres humanos, nos enfrentamos a eso en todas partes del mundo todos los días”, razona.

Tate Taylor niega que sea una película blanda

Las críticas que ha recibido la película en Estados Unidos han sido casi por completo elogiosas. Los reproches que contienen esa alabanza cercana a la unanimidad versan sobre dos cuestiones. La primera, la traslación a la pantalla de algunos aspectos de la novela de Kathryn Stockett, “amiga desde los cinco años” del director del filme. Taylor aseguró que se ha mantenido fiel a la esencia del relato y que Stockett prefirió no saber mucho de su trabajo de guión una vez ambos se sintieron “cómodos” con la idea de que se encargara también del libreto.

La segunda, que el filme sea blando en su tratamiento del tema. Ahí Taylor sí se mostró muy contundente. “La gente se ha acostumbrado a ver la brutalidad”, explica. “Yo no quería eso en esta película, porque es una historia sobre relaciones, sobre valor y poder. La brutalidad de ese periodo era el escenario de fondo”, añadió. Por ello, dijo, considera que es “mucho más sorprendente y doloroso ver cómo le quitan la dignidad al personaje de Viola Davis que ver la brutalidad en la pantalla”. “Para mí, eso es lo más brutal que puede ofrecer la vida”, sentenció.

Viola Davis: “Los únicos papeles para actrices negras”

Ya se coloca a Criadas y señoras en la carrera de los Oscars, pero sus protagonistas no quisieron mojarse sobre este asunto. Viola Davis, que ya estuvo nominada por su sobrecogedor papel secundario en La duda (2009), esquivó una pregunta sobre ese tema destacando lo que para ella es importante de esta película. “Estos son los únicos papeles de este año para actrices negras en una película de un gran estudio de Hollywood. Y son papeles protagonistas”, dijo. “De verdad siento que es muy importante el éxito de esta película”, añadió.

Preguntada por la causa que, como hace Skeeter con la igualdad, sería capaz de defender en el mundo de hoy en día, Emma Stone explicó que sería la misma, “ya sea de raza, de religión, de orientación sexual o de género”. “Por lo que lucharía es por que todos entendieran que somos iguales, hasta que cada ser humano nazca con el derecho de hacer lo que quiera y la libertad de ser quien quiera ser”, afirmó. Después de participar en esta película, añadió, entiende aun menos que “el ser humano no pueda aceptar eso”.