Si eres de los que buscan aventura, te gusta la naturaleza, la tranquilidad, el deporte, e incluso la soledad, este artículo te ayudará a dar el empujón que necesitas.

Hay algo en el corazón del hombre, algo que llevamos en los genes desde que nacemos, quizás sea nuestro instinto primario, que nos induce a buscar, anhelar y ansiar, de vez en cuando, constantemente, o incluso solamente una vez en la vida (dependiendo de la persona), aventuras.

Está claro que hay personas que no lo sienten , pero normalmente esto tiene que ver con la edad, pero las que sí lo sienten, estas personas, necesitan sentir el contacto directo con la naturaleza, que los hace revivir, y los hace sentir plenos en ella.

Normalmente asociamos aventura a costosas y caras escapadas organizadas por empresas, cuando en realidad puede ser todo lo contrario.

Lo esencial de una escapada de aventura, es que te decidas y te lances a tenerla, sea solo o en compañía. No hace falta un equipo completo de marca y con extraños y caros aparatos. Es verdad que ayuda, y puede que la gente te mire con cara de envidia pensando; "mira que equipo más caro lleva". Pero, para nada, es lo más necesario. Podemos hacer lo mismo con ropa deportiva y cómoda, que se adapte a las condiciones a las que nos enfrentemos.

Podemos ver en multitud de casos como, gente con unos equipos que cuestan una verdadera barbaridad, solo hacen el ridículo la mayor parte del tiempo, o gente con equipos muy sencillos, incluso solo con lo necesario, están mejor preparados tanto física como mentalmente y que disfrutan realmente de una buena aventura.

Intentad no caer en eso a lo que llaman "snob", personas que se miran entre ellos y presumen, creyéndose más que el resto por tener mejores equipos, y que no hacen nada más.

Para preparar una aventura tenemos dos caminos; uno, elegir una ruta o paraje que conozcamos, aunque sea solo un poco. Para ello podemos mirar libros, artículos, mapas, o bien por internet, para informarnos primero. El otro camino es lanzarnos sin más, preparando algunos enseres.

Planificar la ruta

Para los que no se atreven a andar sin saber por donde van; una vez tengamos en mente qué haceer, estudiaremos la ruta, por dónde vamos, qué nos encontraremos, animales que habitan la zona, la flora, y además planificamos el tiempo que invertiremos en ella.

Aunque otros sin embargo prefieren lanzarse a la aventura sin saber por donde irán y elegiendo sobre la marcha, siempre está bien informarse un poco sobre la zona, ya que la gran mayoría de las veces nos evitará riesgos innecesarios.

Una vez hecho esto, haremos una primera lista de cosas que necesitaremos. Digo primera, porque antes de salir con toda esa cantidad de cosas innecesarias, tenemos que quedarnos con lo realmente importante, es decir, con menos de la mitad de todo lo que has puesto en tu lista (dicho esto para primerizos). Tened en cuenta que el bulto no debe superar nunca el 10% del peso del que lo carga.

Enseres necesarios y consejos

En verdad basta con un cuaderno y un bolígrafo, para ir tomando anotaciones, una navaja, una pequeña mochila, cantimplora y una brújulal. Estas son las cosas que realmente podamos llegar a necesitar.

La cantimplora, es imprescindible, para poder llevar agua con nosotros en todo momento, es muy importante en toda salida. Debemos mantenernos bien hidratados tanto si hace calor como si no, para evitar calambres musculares.

La navaja, es esencial, ya que nos ayudará a conseguir comida, cortar, abrir o despedazar objetos y a fabricarlos.

La brújula, es muy importante, a menos que sepáis leer el posicionamiento del norte por el sol, las estrellas o con un reloj de manecillas. Pero recomiendo siempre llevar una, ya que nos llevará menos tiempo.

Otro de los enseres con mucho juego, que nos puede sacar de muchos apuros es un pedernal de magnesio. Esto es una barra metálica de magnesio que, al rasparla con un trozo de hiero, hace que salten chispas, las cuales alcanzan los 2000ºC. Tiene miles de usos, y si se moja, no pasa nada, además de que es muy barato. Podemos encontrarlo en cualquier tienda de navajas o incluso en estancos por menos de 5€.

Una pastilla de jabón. Sirve tanto para la higiene, como para la desinfección de heridas.

Recordad que en caso de herida superficial, debemos labarla bien y dejar secar al aire. Debemos intentar mantenerla seca y limpia para que no se infecte.

Una mochila, grande o pequeña, dependiendo del tiempo y del uso que vayas a hacer, para poder cargar tus cosas con el peso bien repartido por la espalda y lumbares.

Algo de comer, para nutrirnos, es siempre importante. Llevaremos cosas que pesen poco y tengan alto valor calórico, y concentrados vitamínicos, como barritas energéticas. Podemos aprovechar también para comer de cuanto nos brinda la naturaleza, pero con mucho cuidado y siempre que tengamos conocimientos. Para ello podemos disponer de una guía de supervivencia, en la que toquen los temas de la alimentación.

Una ropa cómoda, que se seque rápidamente, una muda para tener algo de ropa seca y limpia, y unas zapatillas más o menos buenas, que respondan bien ante el terreno en el que estemos.

En caso de mucho calor intentaremos evitar andar, o en caso necesario, lo evitaremos por donde el sol nos dé directamente, sólamente por la sombra, o cuando el sol está bajo (amanecer y ocaso).

Con estos consejos y enseres, un poco de atrevimiento y decisión y un poco de locura, podemos embarcarnos en una gran aventura. Y sobre todo no olvideis la cámara de fotos, para tener recuerdos y poder enseñar a los demás "cómo os lo montáis".