
- Neonazis, cabezas rapadas - Wikimedia
Juzgar proceso políticos de manera global resulta complicado por los individualismos que presenta cada nación, sin embargo sólo basta con observar las recientes elecciones regionales y municipales de Europa para comprobar que existe un denominador común: el preocupante ascenso de la ultra derecha y la derecha radical.
Para Luis de Lion, analista político y experto en temas europeos, éste parámetro político no sólo se debe a un descontento de los electores con las gestiones de los partidos de tendencia ideológica de centro o de izquierda, sino que también depende de las estrategias y los militantes de la ultra derecha y la derecha radical, en el cual, mantienen un euroescepticismo que ha logrado calar en las sociedades de este continente.
La crisis económica tiene mucho que ver con las decisiones de los electores, pero también influye el tema de mundialización y sus consecuencias que para los extremistas afecta a la sacrosanta identidad nacional que tanto defienden. Sin embargo, el aumento del desempleo no causa así el mismo efecto. En Francia existe el ejemplo del Frente Nacional (FN) que utilizó este frente de batalla electoral y no le resultó muy positivo.
Aumenta la xenofobia y el populismo regional
Lo preocupante de los avances electorales de la llamada derecha populista es que en el seno de sus organizaciones reagrupan a fascistas, neonazis y regionalistas xenófobos, considera De Lión.
Estos partidos explotan el llamado miedo al extranjero, que crece rápidamente en Europa del Este en países como Eslovenia, Polonia, Bulgaria, Lituania y Hungría. Aunque su escasa inmigración lo que traduce es la incertidumbre que representa para ellos mismos sus naciones.
Ellos no son los únicos casos. Inglaterra atraviesa por una ola xenófoba y populista mientras que en Italia observamos que el partido de la Liga del Norte promueve un discurso racista.
Recientemente el Alto Comisario de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) Antonio Guterres expresó su preocupación por el crecimiento de la xenofobia y el populismo en varios países europeos, conduciendo a un endurecimiento del trato de demandas de asilo y migrantes
De Lión explica que es muy pronto para saber si el marketing político de la derecha populista desemboque en una nueva etapa del fascismo en Europa.
El tema de la inmigración no resulta determinante para explicar las posiciones radicales que logran posicionarse en las sociedades, tal es el caso de Dinamarca, Finlandia, Austria y Suiza, que con muy poca carga migratoria han votado a favor de la extrema derecha.
Madrid y Lisboa se desmarcan de esa tendencia
Si recordamos que las experiencias del fascismo en España y Portugal han sido los más recientes de Europa, es oportuno considerar que existe una ínfima posibilidad de que los movimientos sociales de estas naciones hayan olvidado este pasado oscuro y que den cabida a la presencia de líderes radicales en las bases políticas para que gobiernen nuevamente.
El experto europeo explica que el avance de la extrema derecha no se trata solo de un rumbo social sino de un marketing político y en estas naciones no han logrado un progreso electoral.
