
- Suárez se lamenta de una ocasión fallada - Paul Eaton-Página web Liverpool F.C.
Anfield Road fue el escenario del cierre de la vigésimo cuarta jornada de la Liga Inglesa. Ni Liverpool ni Tottenham fueron capaces de marcar, lo cual no satisface ni a propios ni a extraños en lo que a sus objetivos se refiere. Los 'Reds' desperdiciaron la oportunidad de mantener posición de Europa League, mientras que a los 'Spurs se le reducen las opciones de luchar por el título de liga. Tras el partido que han ofrecido en Anfield los londinenses, ofrecen bastantes dudas al respecto. Por plantilla, no cabe duda de que el Tottenham está capacitado para ello, pero parece que los de Harry Redknapp no terminan de creérselo y que la pugna por el título todavía les viene grande.
El Liverpool dominó a un Tottenham temeroso
La iniciativa la llevó el Liverpool con Gerrard como capitán del barco 'red'. El inglés volvió de nuevo al once de Kenny Dalglish tras recuperarse de sus molestias físicas y fue el motor del conjunto de Merseyside. Se mostró muy activo y participativo, al igual que su compatriota Carroll, quien a diferencia de encuentros anteriores, esta vez sí que parecía tener sangre en las venas. Gruñían los de Dalglish, pero no mordían. Su dominio no pudo transformarse en goles y ante la telaraña que tejió el Tottenham, el disparo de media distancia se convirtió en el principal recurso 'red'. Un recurso que, no obstante, no resultó fructífero.
Por otro lado, el Tottenham, infiel a su estilo, salió descaradamente a especular e intentaba sacarle el máximo partido a su contraataque. Una tarea que se avecinaba complicada debido a la ausencia del explosivo Aaron Lennon. El combinado de Redknapp no desplegó, ni mucho menos, su juego de posesión al que nos tiene acostumbrados las últimas jornadas y se mostró más racano de lo habitual. Poquito a destacar de los 'Spurs' en el primer tramo del partido, salvo el sobresaliente trabajo defensivo de Walker sobre Bellamy. El galés probaba fortuna e intentaba profundizar por su costado, pero ahí estaba el velocísimo lateral inglés para impedírselo.
Volvió Suárez
La segunda parte parecía que el Tottenham despertaba, pero nada más lejos de la realidad. Dalglish decidió sacar toda la artillería que tenía en la recámara, dando entrada a Luis Suárez y a Stewart Downing. El Uruguayo reapareció tras cumplir su sanción de ocho partidos por profanar insultos racistas al lateral del Manchester United, Patrice Evra. Los minutos finales depararon las mejores ocasiones del encuentro. Gareth Bale dispuso de un mano a mano con Pepe Reina tras un magnífico pase al espacio de Luka Modric, pero el guardameta madrileño desbarató con acierto la ocasión del extremo galés del Tottenham. Por parte de los 'reds', la tuvo Suárez. 'El pistolero' desenfundó el arma, pero no acertó en el blanco. El ex del Ajax cabeceó una falta botada por Gerrard y el balón le cayó franco a Friedel, que estaba bien posicionado. El empate final no dejó con buen sabor de boca a ninguno de los dos, pero menos aún al Liverpool, que hizo más méritos que su adversario por llevarse el 'gato al agua'.
Octavo empate en Anfield
El Liverpool y el Manchester City son los únicos conjuntos de la Premier League que aún no han sido derrotados en su estadio. Sin embargo, las trayectorias de ambos conjuntos como locales resultan bastantes diferentes y el contraste es más que evidente. Los 'citizens' no han cedido ningún punto como local y todo equipo que ha pasado por el Etihad Stadium ha mordido el césped. El conjunto de Dalglish hizo lo propio y salió derrotado por 3-0, pese a que en algunos instantes del encuentro se hiciera con el control del juego.
Con el empate de esta jornada ante el Tottenham, el Liverpool suma su octavo empate en 12 partidos en Anfield. Con esta estadística, el balance de victorias de los 'reds' en casa es únicamente de cuatro victorias (Bolton, Wolverhampton, QPR y Newcastle). Teniendo en cuenta que algunos de los empates obtenidos como local han sido contra equipos, a priori, asequibles o inferiores, la afición no está del todo satisfecha con el rendimiento de los suyos en su feudo, pese no haber cosechado ninguna derrota hasta la fecha.
