Si se observó la mayoría de los discursos, comerciales, publicidad, artículos, lemas, etc., en torno a los festejos de nuestro país en el año 2010 hicieron omisión a la palabra inicio se dijo solamente “Bicentenario de la Independencia” y “Centenario de la Revolución Mexicana”, como si estos hechos se hubieran consumado de manera inmediata, como si fueran movimientos monolíticos, uniformes en ideología y con una cobertura en todo el territorio.

Si se toma en cuenta que una de las fechas más desconocidas en la historia de México, es precisamente la de la consumación de la independencia, el 27 de septiembre de 1821, fácil es advertir que los lemas dispersados en diferentes medios de comunicación, que no emplearon la palabra inicio causaron confusión.

Los errores en torno al inicio del movimiento insurgente

En primer lugar se comentará que en realidad el famoso “grito” de Hidalgo no se dio el 15, sino el 16 de septiembre, se trasladó su celebración a la primera fecha por coincidir con el cumpleaños de don Porfirio Díaz. De hecho este presidente fue quien celebró el “Centenario” de la proclama del cura de Dolores, con fines abiertamente políticos, pero que sirvieron para impulsar la investigación arqueológica en Teotihuacán, se organizaron misiones en Europa para buscar documentos de la historia de nuestro territorio; además de que se realizó obra pública de impacto que todavía existe y se hizo el monumento a la independencia. Lo paradójico es que por un lado, se sigue criticando al extremo al gobierno porfirista y se tiene un pavor a que sus huesos sean traídos a México, mientras que por otro lado, lo que se hizo fue emular y de manera imperfecta lo que él hizo hace 100 años.

Al omitir la palabra “inicio”, en lo referente al “bicentenario” parecería que por acto de magia se obtuvo la independencia, sólo porque Hidalgo dio el “grito”, el cual por cierto no gritó ¡Viva México!, sino: “¡Viva la virgen de Guadalupe!, ¡Viva Fernando VII!, ¡Mueran los gachupines! y ¡muera el mal gobierno!, si se hace un análisis de las fuentes de primera mano se verá que Hidalgo no buscaba en estricto sentido de la palabra, la independencia, sino la autonomía, es decir, que la Nueva España fuera gobernada por los criollos y no por los peninsulares, sin embargo se seguiría reconociendo a Fernando VII como monarca. Esta idea fue seguida por Allende, Aldama, Abasolo y demás compañeros de la primera etapa de la lucha insurgente.

Después de la muerte de éstos se dio una segunda etapa conocida como de resistencia, encabezada por Ignacio López Rayón, héroe olvidado que se le debe considerar como el Padre del Constitucionalismo, por haber sentado las bases de una constitución en sus Elementos Constitucionales de 1812. Cabe el honor a Morelos der ser el primero en luchar por la independencia. La tercera etapa la del triunfo se dio con la consumación que la logró don Agustín de Iturbide, once años después del grito de Hidalgo. Por todo lo anterior, la frase correcta hubiera sido: 2010 Bicentenario del Inicio del Movimiento Insurgente y para el 2021 entonces sí se podría decir: Bicentenario de la Independencia.

Los errores en torno a la Revolución Mexicana

En cuanto a la Revolución Mexicana se festeja sólo el inicio militar encabezado por Madero; aunque antes ya habían surgido ideólogos como los hermanos Magón, Librado Rivera, Camilo Arriaga, entre otros. La Revolución tuvo varias fases, encabezada por diferentes líderes, con presencia principalmente regional. A su vez, no había un acuerdo unánime sobre los ejes que darían la solución a los problemas de México, para algunos como Madero era lo político, para otros como Zapata era económico, por medio de una mejor distribución de las tierras; para otros fue el resurgimiento del ejido que tenía origen novohispano y para Carranza era retornar a los ideales de Juárez.

Así que en realidad no fue una revolución, sino muchas revoluciones y se puede considerar como punto final el 5 de febrero de 1917, con la promulgación de la Constitución, en la que quedaron plasmados por escrito los anhelos de los diferentes grupos revolucionarios. Así que por eso se debe de hacer énfasis en que se celebra el inicio de la Revolución Mexicana.

Estas breves precisiones buscan que se inicie una reflexión que se perdió entre cohetes y desfiles. El no haber usado las palabras correctas confundió a la gente, para no borrar de un plumazo los hechos y personajes que actuaron después. Estos temas de tan profundo interés, podrían ayudar a construir un proyecto propio de nación.