En un anterior artículo titulado, "Ponerse en forma para el verano, la alimentación" desarrollamos una de las variables que nos permitirían mejorar nuestro físico con muy poco esfuerzo y con actos cotidianos.

En este caso, vamos a tratar otro de los cimientos sobre los que se apoya este objetivo.

Vamos a tratar de modificar una serie de hábitos cotidianos viendo que, con muy poco esfuerzo, sin pagar gimnasios y sin comprar extraños aparatos de ejercicio físico, conseguimos lucir un cuerpo más tonificado y en forma.

Cambiando de mentalidad para conseguir nuestro físico deseado

Actualmente, vivimos inmersos en la cultura de la inmediatez. Todo ha de hacerse rápido y no nos podemos parar ni siquiera a reflexionar. El tiempo ha pasado de ser oro a convertirse en diamante y eso se ha trasladado a todos las facetas de nuestra existencia.

Esta mentalidad puede adaptarse de manera que sin perder tiempo, podamos mejorar nuestro físico. Para ello basta seguir unos pequeños consejos:

  1. Realizar desplazamientos cortos caminando. Dentro de las grandes ciudades, distancias de entre uno y tres kilómetros, está comprobado que se realizan más rápido a pie que en coche. La razón es muy sencilla, solo has de pararte a pensar que el tiempo que duras en encontrar aparcamiento o el que transcurre parado en los semáforos es superior a la que durarías caminando, puesto que la velocidad media caminando ronda los 6 km/h, una distancia de un kilómetro se realizaría en tan solo 10 minutos, con la ventaja que eso supone para nuestro físico y nuestro sistema cardiovascular.
  2. Subir las escaleras. Tenemos tendencia a utilizar el ascensor siempre. Si cambiamos este hábito tendremos la ventaja de realizar un ejercicio bastante completo para nuestro cuerpo, fortaleciendo además nuestras piernas. En poco tiempo, esas escaleras que nos parecían interminables, podremos subirlas rápido y sin darnos cuenta y veremos en el espejo cómo la musculatura de nuestros muslos de afirma y define.
  3. Trabajar la sección abdominal sentado. Cuando estamos sentados en la oficina o delante de un ordenador podemos realizar un simple ejercicio que nos permitirá tonificar nuestra sección media. Es tan sencillo como contraer nuestros músculos abdominales, mantener la contracción 10 segundos, soltar y volver a hacerlo al menos 20 veces. Además es tan sencillo que podemos realizarlo en múltiples ocasiones a lo largo del día. Es un ejercicio sencillo, fácil, que apenas nos llevará tiempo y que tonificará nuestra sección media más rápido de lo que podemos creer.

Tablas de ejercicio caseras para tonificar nuestro cuerpo

Además de lo dicho anteriormente, también es posible complementar esos ejercicios con pequeñas tablas de ejercicio en nuestra propia casa, sin necesidad de ningún tipo de aparato y de manera que no nos roben más de diez minutos de nuestra vida diaria.

  1. Tonificar nuestros brazos y hombros. Es tan sencillo como utilizar un cartón de leche o una botella llena de agua, en función de nuestra fuerza y con ella realizar simples flexiones de brazo para el bíceps, extensiones para el tríceps (esa parte detrás del brazo que a veces cuelga de forma antiestética) o por encima de la cabeza para los hombros. El truco es hacer 20 repeticiones, descansar 1 minuto y repetir 3 veces. Conseguiremos tonificar esas zonas en muy poco tiempo y con muy poco esfuerzo.
  2. Abdominales. Podemos realizar, tumbados en el suelo, encogimientos utilizando solo la zona abdominal y combinarlos con elevaciones de piernas juntas y alternas. La recomendación es hacer 10 repeticiones de cada ejercicio y a medida que se fortalezca nuestra sección media ir haciendo más hasta llegar a 20. Descansar un minuto entre series y hacer 3 series de cada ejercicio.
  3. Piernas. Podemos levantarnos y sentarnos en una silla utilizando solo nuestras piernas y si nos vemos con fuerza, tratar de hacerlo desde la posición de pie, flexionando nuestras rodillas hasta que estas estén en ángulo recto y volver a subir.

Alcanzando una buena forma física

Aquí pueden encontrar un resumen muy escueto que les permitirá, cambiando un poco de hábitos, sentirse en mejor forma física.

Realizando estas sencillas actividades ganarán resistencia, tonificarán su cuerpo y se sentirán mejor sin esfuerzo y sin apenas darse cuenta.

Por supuesto, estos ejercicios requieren constancia y paciencia. Nadie consigue un cuerpo perfecto en una semana, pero incluyendo estas actividades en su rutina diaria obtendrá cambios que podrá comprobar y que le irán orientando hacia una vida más sana y seguramente hacia la práctica de cada vez más deporte.