Un inocente jugo de pomelo puede esconder peligros para la salud: se sabe desde hace tiempo que este fruto interacciona con algunos fármacos, pero ahora, según una investigación publicada en el Canadian Medical Association Journal, el número de mezclas posibles, con efectos colaterales, es mucho más alto del que se creía.

Cuál es la sustancia responsable de la interacción pomelo-medicamentos

Las furanocumarinas, que se encuentran en el pomelo y también en las naranjas amargas usadas en mermeladas, bloquean una enzima que actúa a nivel gastrointestinal y que sirve para desactivar varios medicamentos.

Un vaso de 200 ml de jugo de pomelo, antes o después de la medicación, es suficiente para bloquear la enzima. Si cada día se toma un poco de jugo, aunque sea en cantidad mínima, aumenta la probabilidad de interacción entre el pomelo y el medicamento.

Cuáles son los medicamentos que interactúan con el pomelo

Según los estudios, son 85 los fármacos que interactúan con el pomelo, siendo 43 los que pueden provocar efectos colaterales que van desde insuficiencia renal o respiratoria al sangrado intestinal, de intoxicación renal y medular a muerte súbita.

Principios activos que pueden provocar reacciones adversas

  • Antitumorales: erlotinib y dasatinib
  • Antimalárico: halofantrina
  • Anticolesterol: atorvastatina, simvastatina y lovastatina
  • Sistema cardiovascular: dronedarone, apixaban, rivaroxaban, clopidogrel, nifedipina
  • Antihistamínico: domperidona
  • Inmunosupresor: ciclosporina y tacrolimus
  • Sistema nervioso central: fentanyl, oxycodone,dextrometorfano, ketamina, triazolam

El mecanismo del organismo cuando se consumen pomelos y fármacos

Los remedios que “soportan” menos el jugo de pomelo son aquellos con baja disponibilidad, es decir, los que son metabolizados rápidamente. Por ejemplo, el antihipertensivo felodipina tiene una disponibilidad del 15% inmediatamente después de ser suministrado. Si se consume pomelo, este bloquea la posibilidad de eliminar el fármaco, el cual aumenta 5 veces su disponibilidad y con esto el riesgo de efectos colaterales por sobredosis.

Con el fármaco anticolesterol simvastatina, es suficiente beber un vaso de jugo de pomelo una vez al día por tres días consecutivos para ver el incremento del 330% de la concentración del fármaco en la sangre.

La investigación pone en evidencia que las interacciones no son algo improbable, al contrario, ya que son muchísimas las personas que consumen jugo de pomelo, sobre todo los mayores de 45 años, justamente la franja poblacional a la cual se le prescriben más medicamentos.

Además, cuando aumenta la edad, los peligros son mayores dado que el organismo tiene siempre menos capacidad de tolerar concentraciones excesivas de fármacos.